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DESENFRENO EN GALICIA
Diario Español
Tarragona, 28-III-1961
En última página, leemos:
Uno de los mayores trenes de viajeros que se recuerdan en España salió el domingo por la mañana de Orense hacia La Coruña, con motivo del partido de fútbol. Lo componían diecinueve coches con carga de ochocientas toneladas remolcadas por dos potentes locomotoras eléctricas que transportaron cerca de dos mil viajeros. Cubrió la distancia que separa a ambas capitales, tanto a la ida como al regreso, con una velocidad media de ochocientos kilómetros hora. A su regreso, el espectáculo que ofrecía el tren fue realmente impresionante.
Era de esperar. Los trenes de viajeros que hacen el recorrido Orense-Coruña, suelen llevar una velocidad media de cincuenta kilómetros por hora. Y eso, si no se les cruza una vaca en el camino. Someter esos trenes a un ritmo de «ochocientos kilómetros hora» constituye una locura ferroviaria y nada tiene de particular que, al regreso, el tren ofreciera un espectáculo «realmente impresionante». Habría explotado la locomotora; se le saldrían los tornillos; las ventanillas estarían devolviendo cristales a consecuencia del mareo; el jefe de estación hallaríase excitado y con la gorra más colorada que nunca debido a la emoción...