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MENOS TOPICOS
Región
Oviedo, 14-X-1964
Parece que en Villaviciosa —villa que suponemos estará calificada como «gravemente peligrosa» por las autoridades eclesiásticas— también hay gamberros. Y don Gonzalo, en crónica desde allí, comunica:
Hace días se nota un movimiento de gamberros que en sus bicicletas recorren las calles a velocidad fuera de lo corriente, sin respetar discos ni señales. Aparte del desprecio que significa a las normas de la autoridad, supone un grave peligro para los ciudadanos. Si en el accidente el herido fuese el gamberro, ¡la cosa no tendría mayor importancia!, porque a esta fauna le conviene escarmentar en propia cabeza, pero como los lesionados pueden ser los ciudadanos, o lo que es peor, niños, entonces hay que tomar medidas.
¿Por qué va a ser «peor», que un gamberro lesione a un niño, apenas especializado en hacer palotes, que a un ciudadano que puede ser médico, abogado, académico, subsecretario o aviador? ¡No hay que exagerar tanto el valor de la «nueva ola», caramba...!