Capítulo 21
Día 10: 11pm
Matthew había tenido una mala sensación en su estómago en la mejor parte de la última hora. La sensación no era necesariamente nueva; ésta le había acompañado muchas veces en ciertos casos. El mundo era un lugar enfermo, jodido y trataba con él más que la mayoría, pero este caso tomaba la forma de ser de una pesadilla que él recordaría para siempre. Cada agente tenía un caso que lo obsesionaba. Olivia y su Caleb eran el suyo.
Algunos blancos interesantes habían aparecido por reconocimiento facial, en la escala nacional de búsquedas de archivos y la base de datos de Seguridad Nacional. Matthew, junto con otros agentes había comenzado a reunir las piezas durante las últimas cinco horas.
—Creo que Karachi es donde tiene más sentido dado el Intel{24} —dijo la Agente Williams. Ella había llegado en avión de Virginia una vez que la naturaleza sensible del caso se hizo más clara.
—Estoy de acuerdo. A los muchachos de la FIA no les va a gustar lo que tenemos que decir, pero parece que Muhammad Rafiq ha estado haciendo uso de recursos militares para encubrir su anillo de tráfico humano —dijo Matthew.
Karachi era una ciudad costera, accesible por avión y mar. Era un área étnica y socioeconómicamente diversa, capaz de camuflar ricos y pobres igualmente. Según la información del Sargento Patel, que tenía acceso a los manifiestos de pasajeros y documentación de control del tráfico aéreo, varias personas destacadas de interés llegarían en los dos días siguientes. Muchos estaban ya en la ciudad. Lamentablemente, ninguno de los nombres en la lista eran Vladek Rostrovich o Demitri Balk. Aun así, Matthew razonó, podría viajar bajo un alias diferente. Aunque de una cosa estaba seguro; Muhammad Rafiq asistiría.
Él pensaba en Olivia Ruiz y todo lo que había estado diciendo a lo largo de los últimos días. Ella no tenía ni idea que tan profunda era la implicación de Rafiq en la trata de esclavos. Basado en el montón de información sobre el escritorio de Matthew, comenzaba a sospechar que Caleb no tenía ni idea tampoco. Rafiq había estado en ello por el dinero durante un muy largo tiempo. La evidencia sugería que había sido un jugador clave desde 1984.
Matthew sostuvo una foto de Vladek Rostrovich y Muhammad Rafiq tomada en Paquistán ese mismo año. Rafiq llevaba su uniforme militar y señalaba una mesa llena de armas rusas, su brazo sobre el hombro de Vladek.
La mejor conjetura de Matthew era que Muhammad Rafiq había servido de agente vendedor de armas de Vladek Rostrovich durante sus misiones en otras partes del mundo, más notablemente: África, Turquía, Afganistán, y Paquistán. Quizás las armas habían comenzado la conexión, pero no terminaba allí.
Otra fotografía a partir de 1987 mostraba a Rafiq y Vladek durante una cena militar paquistaní. Vladek sentado en la mesa de oficiales con Rafiq, también entre la asistencia estaba Bapoto Sekibo. Era conocido por arrasar pueblos enteros, matando a hombres, mujeres y niños en la búsqueda de recursos naturales y territorios valiosos para proyectos corporativos entrantes de otros países. Algunas corporaciones hasta tenían raíces en los Estados Unidos. De hecho, los tres hombres habían sido fotografiados en algún momento con Senadores estadounidenses o con presidentes de grandes compañías.
Matthew no estaba sorprendido de que sexo, armas, y dinero estuvieran interconectados. Incluso las minas de diamantes africanas de Vladek no llegaron como un shock. No, la información más espantosa era el caso no resuelto de un desaparecido desde 1989 situado encima del montón. No podía resistirse a recogerlo y contemplar la foto en un sujetapapeles con el archivo.
—Bastante jodido, ¡eh! —El agente Williams susurró desde más allá del escritorio.
La sensación enfermiza en el estómago de Matthew ardió y frotó su estómago. Mientras contemplaba la foto, se preguntó, si había algo que debiera hacer con la información.
—Sí. Lo está.
—¿Estás bien? ¿Cuándo fue la última vez que comiste? —Williams preguntó.
—Hace unas horas, y sólo una ensalada. He estado en un torrente continuo de café desde entonces —Matthew dijo y ofreció una sonrisa acuosa. Era agradable trabajar con alguien, aun si la Agente Williams era demasiado joven y ávida para su gusto. Ella todavía se emocionaba con el trabajo y no lo escondía muy bien. Matthew realmente ya no se entusiasmaba más, el resolver casos era una obsesión, encarcelar a los tipos malos, satisfactorio, pero había dejado de estar emocionado hace tiempo. No importa cuántos casos fueran resueltos, o cuantos bandidos fueran llevados ante los tribunales, había siempre nuevos casos y nuevos tipos malos. Era un círculo vicioso.
—Esa cosa te matará —dijo la Agente Williams a través de una sonrisa—. Todavía tengo medio bocadillo de pavo en la nevera si lo quieres.
—No, está bien. No tengo hambre —dijo él.
—¿Sigues contemplando esa foto? —Ella lo rodeó.
Matthew no podía dejar de pensar en Olivia. Guardaba luto por la pérdida de un hombre que realmente no conocía y por primera vez, Matthew comenzaba a entender por qué ella luchó por él tan fuertemente.
—La testigo dice que él murió ayudándole a fugarse. Me pregunto si debería quedarse sólo allí. Quiero decir, desearía no haberme enterado de esto. No puedo imaginar cómo pudo sentirse la madre.
—Trato de no pensar en eso. No es realmente nuestra prioridad, ¿sabes? —dijo Williams—. Va a ser jodido conseguir meter un equipo a Paquistán. Trato de concentrarme sólo en una cosa a la vez. Un niño secuestrado que resultó ser un cabronazo no está realmente en mi radar.
Matthew alzó la vista y miró a Williams.
—¿Qué edad tienes, Williams?
—Se puso tensa.
—Veinticuatro —contestó—. ¿Por qué? ¿Vas a darme un sermón de mierda por mi edad?
Él sostuvo la fotografía.
—James Cole estaba a unos pocos meses de su sexto cumpleaños cuando se lo llevaron. Sólo trata de imaginar tu vida los dieciocho años pasados y que diferente fue comparado con el infierno que este pequeño muchacho tuvo que sobrevivir.
Williams miró larga y arduamente la fotografía antes de apartarse al desorden de archivos sobre su lado del escritorio.
—Es triste, Reed. Sé que es triste, pero no hay nada que podamos hacer por aquel niño. ¿Y por el hombre que resultó ser? Estaría mejor muerto —dijo Williams.
—No trato de defenderle. Confía en mí; he pasado la semana pasada haciendo exactamente lo opuesto. Es sólo que… ella tiene un modo de hacerme pensar en cosas. Básicamente habló de eso de ser vendida en la subasta.
Matthew sonrió. Olivia era ciertamente diferente de cualquier persona que hubiera conocido en sus trece años de trabajo. Nunca la olvidaría, o a Caleb, y el niño que había sido. Nunca olvidaría este caso y por cualquier razón, sintió la necesidad de tomarse un momento y conservar la memoria de ello correctamente.
—Una chica bastante lista. Excepto por la parte de enamorarse de su captor —dijo Williams—. Aunque, si vas a enamorarte de cualquier secuestrador, Dios, debería de ser tan guapo como este hijo de puta.
Williams levantó la foto de vigilancia de Caleb de hace unos años y meneó sus cejas.
Matthew rió.
—Estás enferma. Lo sabes, ¿verdad?
Williams se encogió de hombros.
—No salgo mucho.
—¿Eso por qué es?
—Eh, el trabajo, supongo. Realmente no me libro de salir con otros agentes y los tipos normales no pueden lidiar con ello.
Se encogió de hombros otra vez.
—¿Crees que deberíamos avisar a su madre de que le encontramos? —Matthew preguntó.
—Han sido veinte años, Reed. Probablemente lo cree muerto desde hace mucho tiempo. No pienso que decirle que encontramos a su hijo y que él sólo resultó ser un traficante de humanos hijo de puta que murió en una tentativa de fuga arruinada, sea exactamente consolador —dijo Williams, irónicamente. Ella y Matthew se sentaron en silencio durante unos momentos, antes de que Williams añadiera—: Es mejor que crea que su pequeño muchacho murió inocente, ¿sabes?
Williams tenía un punto.
—Sí. Sólo deseaba… desearía haber estado en la oficina en ese entonces, tal vez podría haberle encontrado antes de que fuera demasiado tarde.
Pensaba en Olivia y su pena. Era triste, sabiendo que era la única que extrañaría a Caleb. Era la única que guardaría luto por él.
—¡Espera! —dijo Williams de repente, y asustó a Matthew.
—¿Qué pasa?
—Bien, no es realmente relevante, pero… —Le dio uno de sus archivos a Matthew—. Vladek fue a la universidad en los Estados Unidos. Fue a la universidad de Oregón —susurró ella.
—¿Y?
—Y, comprueba la fecha —añadió en tono grave.
—No la terminó. Estuvo allí del ‘80 al ‘82. —La comprensión alboreaba despacio en Matthew, y sintió que la bilis avanzaba lentamente por detrás de su garganta—. James Cole nació en 1983. En Oregón.
—¿No creerás...?
—Olivia Ruiz mencionó que Rafiq quería vengarse de Vladek, por hacer algo con su madre y hermana. Por lo visto, Vladek las mató, o es lo que Rafiq dice. Comienzo a creer que todo de lo que salió de la boca del tipo son patrañas.
—¿Quieres que saque el certificado de nacimiento de James?
—Sí, hazlo. ¿Llamaste ya al Subdirector para avisarle que creemos que la subasta ocurrirá en el cuartel militar de Karachi?
—Se lo dije hace una hora, se imaginó que él podría empezar con la organización del operativo. Este Sargento Patel, no parece del tipo cooperativo. ¡¿Santa mierda, Reed… piensas francamente que Vladek, ¿¡vendería a su propio jodido hijo?!
Matthew quería comenzar a golpear cosas.
—No. Creo que él fue un daño colateral.
Comenzaba todo a juntarse. Las piezas del rompecabezas se formaban despacio en la mente de Matthew. Había aún enormes piezas ausentes, pero Matthew creía que podría descifrar la imagen justamente igual.
—Bien, ya sabemos dónde es la subasta. Todo lo demás es sólo la salsa en este punto. Déjame terminar de sacar estos archivos y luego digo que terminamos por esta noche. Si obtenemos luz verde, podríamos tener a Rafiq en custodia en las próximas setenta y dos horas. Podríamos conseguir nuestras respuestas directamente de la fuente —dijo Williams.
Matthew podría oír el enojo y determinación en la voz de Williams. Admiraba su fuego, pero había estado alrededor el tiempo suficiente para saber que el fuego podría quemarte.
—Dudo que consigamos ni siquiera una confesión de él, Williams. Prepárate.
—¿Qué quieres decir? Tenemos una montaña de pruebas de mierda y un testigo —soltó a chorros Williams.
—Lo que nosotros tenemos, es un militar de alto rango de un gobierno extranjero, acusado de delitos en un país completamente diferente. Quiero a este tipo. De verdad lo quiero, pero he estado aquí antes, Williams. A veces… ellos se escapan.
—¿Entonces por qué estás aquí, Reed? ¿Por qué has estado trabajando entonces tan malditamente duro en este caso?
—Olivia Ruiz fue la autora original. Causó un incidente internacional cuando decidió cruzar la frontera de EE.UU-MÉXICO agitando un arma. No se convirtió en víctima hasta más tarde. No tuve ni idea que este caso iba a hacerse el camión pesado que es. He trabajado el caso, Williams. Es todo lo que cualquiera de nosotros puede hacer —dijo Reed.
—Sí, bien… aún no está terminado, Reed.
—Nunca he dicho que lo estuviera, Williams.
—¡Ugh! —suspiró Williams.
—¿Qué pasa?
—Tengo el certificado de nacimiento de James Cole. Su padre está registrado como “Vlad”, sin apellido. Hay un certificado de defunción aquí también, siete años después de que James desapareció. Esto es bastante común, supongo. Déjame ver lo que puedo encontrar de la madre, Elizabeth Cole. —Williams agitó su cabeza—. Murió en 1997. El informe del forense dice herida de bala auto infligida en la cabeza.
El corazón de Matthew sintió que se hundía. James Cole había sido secuestrado cuando tenía cinco años y vendido en esclavitud. Había sido con la mayor probabilidad un acto de venganza contra su padre, Vladek Rostrovich. Había sido golpeado y abusado la mayor parte de su vida y según Olivia Ruiz, la única persona en la cual él había confiado alguna vez, había sido el que arruinó su vida en primer lugar.
—Esto me deprime como el infierno, Reed —susurró Williams.
—Sí —Matthew limpió su garganta—, a mí también. Sólo creía que podría dar a la mujer un poco de paz, pero parece que la encontró por sí misma.
—Deberíamos dormir algo. Las posibilidades son que vamos a tener un día apretado mañana. Si todo va bien, estarás en un avión a Paquistán para conducir la redada. Realmente intenta recordar a la gente pequeña cuando seas promovido —sonrió traviesamente y revoloteó sus pestañas para el efecto.
Matthew logró una risa corta.
—¿Lo intentaré, Agente…?
—Williams.
—Cierto. Williams. —Matthew continuó yendo a revisar la pila de archivos sobre su escritorio cuando Williams se preparó para marchar. Sabía que debería hacer lo mismo, pero no podía dejarlo aún.
—¿Por qué tengo el presentimiento de que voy a verte sentado ahí cuándo vuelva por la mañana? —Williams dijo, cuando lanzó el bolso de su ordenador portátil sobre su hombro.
—Estaré fuera de aquí pronto. Sólo quiero investigar un poco más. No podría dormir ahora mismo de todos modos, he estado bebiendo café toda la noche, ¿recuerdas?
—Sí, sí, probable historia. Estaré aproximadamente a las siete si no nos llaman antes. Te traeré algo para comer y tal vez un poco de café que no te perfore el estómago —dijo.
—Me gusta el café.
—Haz lo que quieras —dijo Williams, cuando pisó el ascensor.
Matthew se levantó y agarró los archivos sobre el escritorio de Williams. Él había hecho su trabajo. El resto le caería a la agencia y al ministerio de justicia. En cualquier caso, el rompecabezas no estaba solucionado, y él no podía dejar de reunirlo. Olivia merecía saber la verdad.
Tres horas más tarde, Matthew tenía una lista de acontecimientos y posibilidades. Había aprendido muchas cosas de los principales actores en el caso, pero tenía tantas nuevas preguntas como respuestas contestadas:
1960 AKRAAN Corporativo de Armas establecido en Rusia - ¿el Padre de Vladek?
1961 Nacimiento de Vladek Rostrovich - el menor de 3 hijos.
1963 Nacimiento de Muhammad Rafiq - el hijo mayor (¿hermana menor?)
1980-1982 Vladek, Universidad de Oregón (sin licenciarse)
• Conoce a Elizabeth Cole (¿podría haber sido estudiante? ¿Familiar más cercano?)
El padre y los hermanos mueren en accidente de tráfico (diciembre de '82 - heredero de Vladek)
El 3 de agosto de 1983: Nacimiento de James Cole. ¿Por qué no se registra Vladek en el certificado de nacimiento?
1983-1988: Vladek y Rafiq – tráfico y venta de armas.
• ¿Diamantes? 1987 (algo pasa entre aquí y 1989)
El 14 de marzo de 1989: James Cole, secuestrado en su casa. (Ningún sospechoso)
• ¿Secuestrado por Rafiq? ¿Por qué?
• Buscar la muerte de madre/hermana de Rafiq (motivo venganza)
1992-1994: Rafiq, Tormenta del Desierto
• ¿Esconder al niño en vez de matarlo? ¿Rescate? ¿Garantía? ¿Qué cojones se me escapa?
• James Cole encerrado en el burdel (Narweh - deceso) Checar años de 1989- ¿?
• Narweh (no se conoce apellido), ¿certificado de muerte? ¿Paquistán? Revisión de la declaración de Olivia por otros posibles países.
1997 James Cole (Caleb) “rescatado” por Rafiq.
• Declaración de Olivia: Caleb busca venganza durante 12 años.
• ¿Por qué volvería Rafiq por el muchacho? Edad "Caleb" 14.
2002 Diamantes Balk se hace pública
• ¿Por qué la tardanza 1987-2002? Vladek Rostrovich: ¿reinvención u ocultamiento?
• ¿Sabe sobre el hijo? Ningún descendiente actual. ¿James Cole único heredero?
2009 Olivia Ruiz secuestrada
• ¿James Cole "Caleb" fallecía?
• ¿Balk de repente interesado en la trata de esclavos? ¿Motivo?
• Balk - ¿localización desconocida??????????