Legañas

De vez en cuando, al levantarnos y mirarnos al espejo observamos que, pegadas en las esquinas internas de los ojos, tenemos unas pequeñas costritas de color verde amarillento, mejor conocidas como legañas, lagañas o chinguiñas.

Las legañas se forman por la resequedad de los ojos cuando estamos dormidos, dado que tenemos los párpados cerrados. En general, los lagrimales se encargan de mantener húmedos los ojos y combatir las infecciones con lágrimas. Sin embargo, cuando están resecos, se producen pequeñas infecciones causadas por bacterias o virus, y entonces el ojo segrega pus de color amarillo verdoso que cuando se seca produce las legañas. Nos podemos lavar la cara con agua y jabón para quitarlas o, si son muy abundantes, podemos ponernos té de manzanilla en los ojos.