LOS MOCOS
Los mocos son los mejores amigos del cuerpo humano; impiden que el polvo, los virus, las bacterias y los insectos, entre otros, se metan a nuestro organismo y nos causen enfermedades. Además, los mocos sirven para recubrir las paredes internas del estómago e impedir que el jugo gástrico las destruya. Los pulmones también producen mocos, llamados flemas. También la mucosidad vaginal es útil para hacer bebés. Entonces, bienvenidos los mocos.
Los mocos están compuestos de aproximadamente 95% de agua, 2.5% de sal y 2.5% de mucina, una proteína que se emplea para hacer algunos tipos de pegamento, de ahí lo pegajoso. El color característico de los mocos, verde amarillento, depende de unas sustancias llamadas mucopolisacáridos (hechas a base de azúcar y aminoácidos), así como del tipo de bacterias con las cuales se mezclan.
Los mocos se generan en las llamadas células de Goblet, que producen una membrana mucosa que cubre la parte superior interna de los orificios nasales. Esa sustancia húmeda y pegajosa, así como los pelos de la nariz, llamados vibrisas, atrapan a cualquier huésped indeseable. Cada 20 minutos se produce un nuevo lote de mocos, listos para atrapar a cualquier extraño. Diariamente, producimos alrededor de un litro de mocos y lo más sorprendente es que nos tragamos la mitad.
Además de lo anterior, en la parte superior de las vías nasales se encuentran millones de diminutos pelitos, llamado cilios, que son los encargados de enviar al cerebro las señales olfativas, con las que podemos saber si una caca o un pedo huelen mal. Otros ayudan a enviar los mocos al estómago.
Los cilios de la nariz vibran miles de veces por minuto. Sin embargo, cuando algún virus, una bacteria o un organismo que produce alergias (polen, pelos de animales, polvo, pedazos de piel o gérmenes, entre otros) entra en contacto con ellos, se agitan mucho y envían una señal al cerebro de que hay que estornudar para expulsarlos. Así, en un estornudo, los huéspedes indeseables de la nariz salen a velocidades que pueden llegar a los 200 km/h, y se quedan flotando en el aire o le pueden llegar a un amigo. Por eso, ¡hay que taparnos la boca y la nariz cuando estornudamos!