Notas
[1] «El fuego (cuyas lenguas ciento a ciento / desmintieron la noche algunas horas, cuyas horas, del Sol competidoras, / fingieron día en la tiniebla oscura) / murieron, y en sí mismo sepultados, / sus miembros, en cenizas desatados, / piedras son de su misma sepultura.» En realidad el fragmento es más inteligible de lo que entonces me parecía, y no es mala muestra del talento poético, tan centrado en las imágenes, de Góngora. Pero el propio docente era quevedista, antigongorista, y eso se notaba. <<
[2] Notemos el contraste con el «vivir es ver volver», del longevo Azorín. <<
[3] «Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas. / El barco sobre la mar / y el caballo en la montaña. / Con la sombra en la cintura, / ella sueña en su baranda / verde carne, pelo verde, / con ojos de fría plata. / Verde que te quiero verde. / Bajo la luna gitana, / las cosas la están mirando / y ella no puede mirarlas…» ¿Hay alguien a quien no le guste el «Romance sonámbulo»? ¿Hay alguien que entienda su simbología? <<
[4] «Nietos de toreros disfrazados de ciclistas, / ediles socialistas, putones verbeneros, / peluqueros de esos que se llaman estilistas, / musculitos, posturitas, cronistas carroñeros, / divorciadas calentonas con pelo a lo Madonna, / trotamundos fantasmas, soplones de la pasma, / pintorcillos vanguardistas, genios del diseño, / camellos que te pasan papelinas contra el sueño, / marcadores de paquete en la cola del retrete, / escritores que no escriben, vividores que no viven, / jet de pacotilla, directores que no ruedan, / más chorizos que en Revilla con corbatas de seda, / muera la locura, viva el trapicheo, / tontopollas sin cura, estrategas del magreo, / petardeo de terraza, pasarela, escaparate, / Archi, Joy, Stella, ¿cómo vais de chocolate?, / tiburones de la noche con teléfono en el coche y con fax, / caballeros en oferta, señoritas que se quieren casar, / caraduras, obsesos, gualtrapas, lameculos, / azafatas de congreso del brazo de sus chulos, / supermán en camiseta, y en la pista dando brincos, / la colección de tetas que hacen bulto en telecinco, / mulatotas caribeñas que ponen a la peña de pie, / blanca nieves en tripi, amor descafeinado, / cenicienta violando al príncipe encantado, / cicerones de la ruta del mal, mercachifles del vacío total, / especialistas en nada, inventores del tebeo, / julietas demacradas que no encuentran a Romeo. / Están todos menos tú…» <<
[5] «El retrete de los perillanes del póker, con la puerta abierta, daba tufo al garito. Brillaban esmeraldinas las praderas del juego regadas de las fuertes luces empantalladas. El percherón perdía verdes, perdía puntería en los envidos y el ojo reventón, bajo la persiana del párpado, se le blandecía de humores.» («Un buitre ha hecho su nido en el café») <<
[6] Los niños tontos, 1956 <<
[7] El original es «Calixto», pero me ciño a la ortografía modernizada, 1969. <<
[8] «¿No es cierto, ángel de amor, / que en esta apartada orilla / más pura la luna brilla / y se respira mejor? / Esta aura que vaga, llena / de los sencillos olores / de las campesinas flores / que brota esa orilla amena; / esa agua limpia y serena / que atraviesa sin temor / la barca del pescador / que espera cantando el día, / ¿no es cierto, paloma mía, / que están respirando amor? / Esa armonía que el viento / recoge entre esos millares / de floridos olivares, / que agita con manso aliento; / ese dulcísimo acento / con que trina el ruiseñor / de sus copas morador, / llamando al cercano día, / ¿no es verdad, gacela mía, / que están respirando amor?» Etcétera. <<
[9] El «¡Qué largo me lo fiáis!» de Tirso provendría de un «¿Tan largo me lo fiáis?», en una versión previa y probable aparición original de don Juan, titulada así, Tan largo me lo fiáis, de Andrés de Claramonte. <<
[10] Ya lo decía Stevenson: la marca del buen narrador es la capacidad de «encarnar un personaje o una emoción en una acción o actitud que se grabe para siempre en los espíritus». ¿Hay alguien que no esté de acuerdo? <<
[11] «Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
»—Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
»Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.»
Rara vez tan pocas palabras han tenido un impacto tan grande en el imaginario de una cultura. <<
[12] El camino (1950). <<
[13] Últimas tardes con Teresa (1966). <<
[14] Revista La Ilustración Artística, número 1.406, diciembre de 1908. <<
[15] «La flauta y el trombón». <<
[16] Historias del Kronen. <<
[17] Luis Eduardo Aute. Entrevista en El Correo digital. <<
[18] «Mira, Umbrá, yo zoy niña de Jeré, y hazta tengo una calle ya en mi pueblo, cómo lo ve tú ezo, cómo lo ve, hija del dueño de un bar, que vendió el bar mi padre, ya lo vé, por ayudarme mayormente, lo cual que yo empiezo en provincias en y 1942, o sea el cuarenta y dó, la posguerra como si dijéramo, me vengo al Madrí del hambre, los gasógeno y el hambre, para hacer un flim con Marchena, Martingala, a los catorce año yo les enviaba a las productora unas fotos de cuerpo entero, con la boca y las uñas muy pintadas, falda midi y zapatos blanco con puntera oscura (…).
»La entrevista, claro, aunque fue un éxito, no le gustó nada a Lola Flores, que, cuando me veía, en la alta noche, me gritaba de acera a acera:
»¡Umbrá, Umbrá, a ver si otra vez te llevas un magnetofón! Que yo no hablo así, Umbrá. <<
[19] Primer tomo de la serie El salón de los pasos perdidos. <<
[20] Un alma en incandescencia, publicado en España por la editorial Buscarini. <<
[21] Artículo del 12-12-91. <<
[22] Transcripción que hizo Marcoele, revista de didáctica del español como lengua extranjera, de una charla de abril de 2010. Se respeta la ortografía oralizante de la transcripción. <<
[23] Hay una guerra (1997). <<
[24] Que conste que a mí Proust me encanta. <<