Agradecimientos

 

Como todas mis novelas, también El camino a Ítaca le debe mucho a muchos. En particular, deseo agradecer de corazón al general Giorgio Battisti (NATO Rapid Deployable Corps) y a todos sus colaboradores, a Marco Patricelli, Joanna Tenerowicz-Kudla, Petra Neuvirtová, Manuel Florentín, Francesca Marcelli, Paola Pallottino, Cesare Cioni, Carlo Chianese, Mike Ripley, Don Pooley, Ernest Gill, Edward Hayes, Roberto Corrent, Luigi Sanvito, Piergiorgio Nicolazzini y a Cesare Carrà: su entusiasta apoyo ha contribuido a hacer que Martin Bora recorriera su camino a Ítaca con paso rápido y seguro, sin dar nunca muestras de flaqueza.