Notas

[1] Madrid, 1874; cf. asimismo, y del propio autor, La reina doña Juana la Loca (Madrid, 1892). <<

[2] Madrid, col. Austral, 1946 (aparece junto con otro estudio de Pfandl sobre el príncipe don Carlos). <<

[3] Barcelona, 1953. <<

[4] Barcelona, 1953. <<

[5] Así, cuando sabemos por el marqués de Denia el contento de doña Juana porque los Emperadores dieran a la tercera hija su nombre: «… ha holgado mucho de haber sabido el alumbramiento de V. M. y de haberse llamado la señora Infanta Juana…» (Marqués de Denia a la Emperatriz, Tordesillas, 8 de julio de 1535; Corpus, op. cit., I., págs. 433 y 434). <<

[6] Merece ser recordado que el pensamiento copernicano, que provocó tan fuertes críticas en todos los sectores de la Cristiandad, en la segunda mitad del Quinientos, y no solo en el área católica, sino también entre los protestantes y los calvinistas (empezando por los propios Lutero y Calvino), halló una curiosa acogida en la Universidad de Salamanca, cuyos Estatutos, tanto los de 1561 como los de 1594, propiciaban la lectura de la obra del astrónomo polaco, posiblemente —eso sí— fijando más su interés en las Tablas que en la teoría. [Véase mi estudio: Copérnico y su huella en la Salamanca del Barroco (Salamanca, Universidad, 1974).] <<

[7] Para una visión general de la época, Manuel Fernández Álvarez, España y los españoles en los tiempos modernos (Salamanca, Universidad, 1979). <<

[8] Pedro Ciruelo, Reprobación de las supersticiones y hechicerías (Salamanca, 1541, pág. 38). <<

[9] Santa Teresa, Libro de la Vida (en Obras completas, Madrid, BAC, 1984, pág. 24). <<

[10] Manuel Fernández Álvarez, Fray Luis de León, Madrid, Espasa Calpe, 1991, págs. 180 y sigs. <<

[11] Pedro Ciruelo, op. cit., págs. 103 y sigs. <<

[12] Santa Teresa, Epistolario (en Obras completas, ed. 1979, pág. 709; manejo aquí la ed. de 1979, pues tal carta no la veo incluida en la ed. posterior de 1984). <<

[13] César Silió Cortés, Isabel la Católica, Madrid, 1943, pág. 389. <<

[14] J. V. L. Brans, Isabel la Católica y el arte hispano-flamenco, Madrid, 1952, págs. 73 y sigs. <<

[15] Antonio de la Torre y del Cerro, La Casa de Isabel la Católica, Madrid, 1954; cf. Félix Llanos y Torriglia, En el hogar de los Reyes Católicos (Madrid, 1943), y, sobre todo, el excelente estudio de Tarsicio de Azcona, Isabel la Católica. Estudio crítico de su vida y su reinado (Madrid, BAC, 1964). <<

[16] Feliciano Cereceda, Semblanza espiritual de Isabel la Católica (Madrid, 1946); también lo indica Azcona, op. cit., pág. 716. <<

[17] Azcona, op. cit., pág. 718. <<

[18] Ludwig Pfandl, Juana la Loca (Madrid, Espasa Calpe, 1955), cuya segunda parte está dedicada al nieto de la Reina. <<

[19] También el comendador Francisco de los Cobos, el poderoso ministro de Carlos V, tenía noticia de ese modelo para la educación y para los títulos del príncipe Felipe. [Véase mi estudio «Las instrucciones políticas de los Austrias Mayores», en Spanische Forschungen der Görresgesellschaft: Gesammelte Aufsätze zur Kulturgeschichte Spaniens, vol. 23 (Munster, 1967), pág. 176.] <<

[20] El convento de las Agustinas de Madrigal de las Altas Torres, antiguo palacio real donde nació la reina Isabel, posee un notable archivo donde se guarda esa correspondencia de doña María de Aragón con Carlos V. (Véase mi libro cit., Fray Luis de León, págs. 72 y sigs.). <<

[21] Cita recogida por Cereceda, op. cit., pág. 140. <<

[22] Padre Mariana, Historia General de España, Madrid, ed. 1782, II, pág. 517, 2. <<

[23] La carta original, publicada por Antonio Rodríguez Villa, Bosquejo biográfico de la reina doña Juana, Madrid, 1874, págs. XII-XIV; una copia, que posee el Archivo de Simancas, fue publicada por Modesto Lafuente, Historia General de España, Barcelona, ed. 1889, VII, págs. 358 y 359; dada su importancia, volveremos sobre ella, adelantando ya aquí que la copia simanquina se halla en un mazo de minutas procedentes de la Corte de Bruselas, donde se comprueba la táctica de Felipe el Hermoso para enfrentarse con las ambiciones de Fernando el Católico. <<

[24] Cereceda, op. cit., pág. 267. <<

[25] Jerónimo Münzer, Viaje por España y Portugal en los años 1494 y 1495 (trad. de Julio Puyol), Bol. R. Academia Historia, 1924; sigo por la ed. de García Mercadal, Viajes de extranjeros por España y Portugal, Madrid, 1952, I, págs. 404 y sigs. <<

[26] Ibídem. <<

[27] Antonio de Lalaing, Primer viaje de Felipe el Hermoso a España en 1501 (en la ed. cit. de García Mercadal, I, pág. 460). <<

[28] Andrés Bernáldez, Memorias del reinado de los Reyes Católicos (Madrid, ed. M. Gómez-Moreno y Juan de M. Carriazo, 1962, pág. 215). <<

[29] Azcona, op. cit., pág. 717. <<

[30] Luis Suárez Fernández, La España de los Reyes Católicos (en Historia de España, fund. por R. Menéndez Pidal y dir. por J. M. Jover Zamora, XVII-2.º, pág. 429). <<

[31] Cuadro reproducido en la ed. alemana de mi Carlos V (Manuel Fernández Álvarez, Imperator Mundi: Karl V. Kaiser des Heiligen Römischen Reiches Deutscher Nation, Stuttgart, 1977, ilustr. 9). <<

[32] Cit. por L. Pfandl, en su Juana la Loca, op. cit., pág. 49. <<

[33] Huizinga, El otoño de la Edad Media, Madrid, Rev. de Occ., 1945, pág. 372, pág. 49. <<

[34] Lorenzo de Padilla, Crónica de Felipe I, llamado el Hermoso (en Col. Docs. In. Hist. de España, VII —Madrid, 1846—, págs. 35 y sigs.). <<

[35] L. Pfandl, op. cit. pág. 50; de todas formas, no deja de llamar la atención esa ansiosa búsqueda de sacerdote, según el historiador alemán, cuando a la Infanta española la acompañaba su capellán Ramírez de Villaescusa. <<

[36] A. Rodríguez Villa, Bosquejo biográfico de la reina doña Juana, op. cit., págs. 33 y sigs. <<

[37] A. Rodríguez Villa, op. cit., pág. 34. <<

[38] A. Rodríguez Villa, op. cit., pág. 38. Aquí tenemos la prueba evidente del aislamiento sufrido por la Infanta, con ese no hartarse de llorar y llorar; aislamiento que la estaba abocando a la aguda depresión que sufriría a poco, causada por los celos con los que la martirizaría Felipe el Hermoso. <<

[39] L. Pfandl, op. cit., pág. 51. <<

[40] Pedro Mártir de Anglería al Cardenal de Santa Cruz; cf. Justa de la Villa: «El príncipe don Juan», en Diccionario de Historia de España, Madrid, Rev. de Occ., 1968, II, pág. 575. <<

[41] Andrés Bernáldez, op. cit., pág. 380. <<

[42] Ibídem. <<

[43] Crónica cit. de Lorenzo de Padilla, págs. 67 y 68. <<

[44] Ibídem. ¿Cómo era que Felipe el Hermoso estaba tan seguro de la próxima muerte del príncipe don Miguel, para ordenar que se le avisara con tanta celeridad? No lo habría hecho mejor el modelo de Príncipe, según Maquiavelo. <<

[45] Lorenzo de Padilla, Crónica cit., pág. 82. <<

[46] Lorenzo de Padilla, Crónica, cit., pág. 83. <<

[47] Antonio de Lalaing, op. cit., pág. 457. <<

[48] Ibídem, pág. 458. <<

[49] Ibídem. <<

[50] Lorenzo de Padilla, Crónica cit., pág. 87. <<

[51] Tríptico reproducido en la edición inglesa de mi Carlos V (Manuel Fernández Álvarez, Charles V: Elected emperor and hereditary ruler, Londres, Thames and Hudson, 1976, ilust. 2). <<

[52] Juan Manuel Carretero Zamora, Corpus documental de las Cortes de Castilla (1475-1517), Madrid, 1993. <<

[53] Carretero Zamora, Corpus documental de las Cortes…, op. cit., pág. 5. <<

[54] Carretero Zamora, op. cit., pág. 80. <<

[55] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. López de Toro, en Docs. In. para la Historia de España, t. X, Madrid, 1955, pág. 35. <<

[56] César Silió Cortés, Isabel la Católica, op. cit., pág. 406, nota 298. <<

[57] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 48. <<

[58] Ya hemos comentado esa queja de la Reina, en carta escrita al embajador Fuensalida. También Pedro Mártir de Anglería se hace eco de aquel extravío de doña Juana (Epistolario, ed. cit., pág. 75). <<

[59] Carta cit. de Isabel la Católica al embajador Fuensalida. (Véase el comentario de Luis Suárez Fernández en La España de los Reyes Católicos, op. cit., XVII, 2.º, págs. 629 y sigs.). <<

[60] Manuel Fernández Álvarez, La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, págs. 175 y sigs. <<

[61] Idem, El siglo XVI: Economía, Sociedad, Instituciones (en Historia de España, dir. por J. M. Jover Zamora, op. cit., vol. XIX —1989—, pág. 394). <<

[62] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, op. cit., págs. 83 y 84. Esto viene a confirmar la situación de aislamiento y de soledad en que vivía doña Juana en Flandes, ya notada por Ramírez de Villaescusa en 1501, cuando escribía sobre la Princesa: «… no tiene alma viva que le ayude en una sola palabra» (cit. por Azcona, Isabel la Católica, op. cit., pág. 718). <<

[63] Véanse las páginas de Ludwig Pfandl, en una de las partes más inspiradas de su libro (Juana la Loca, op. cit., págs. 57-60). <<

[64] Testamento de Isabel la Católica, ed. cit., pág. 30. <<

[65] Testamento de Isabel la Católica, ed. cit., págs. 26 y 27. <<

[66] Ibídem, pág. 29. <<

[67] Testamento de Isabel la Católica, ed. cit., pág. 27. <<

[68] De hecho, a los nueve meses justos nacería su última hija, Catalina (el 14 de enero de 1507). <<

[69] Testamento de Isabel la Católica, ed. cit., pág. 26. <<

[70] J. M. Carretero Zamora…, Corpus, op. cit., pág. 67. <<

[71] Archivo General de Simancas, Cámara de Castilla, Libros de Cédulas, Libros generales de la Cámara, leg. 11, fol. 9, copia; cf. codoin, VIII, pág. 273. <<

[72] Antonio Rodríguez Villa, Bosquejo biográfico de la reina doña Juana, op. cit., págs. 47 y sigs. <<

[73] Las minutas de toda esa documentación, en el mazo citado del Archivo de Simancas, Cámara de Castilla (Casas y Sitios Reales), Libros de Cédulas, Libros Generales de la Cámara, leg. 11, fols. 9 y sigs. Es lo que fundamenta esa tesis mía sobre la maniobra de Felipe para enfrentarse con Fernando, manejando a su mujer doña Juana. <<

[74] A. Rodríguez Villa, Bosquejo…, XIV, op. cit., págs. XII y sigs. <<

[75] Andrés Bernáldez, Memorias del reinado de los Reyes Católicos, op. cit., pág. 498. <<

[76] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 114. <<

[77] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 147. <<

[78] Ibídem. <<

[79] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 152. <<

[80] Anónimo flamenco, Segundo viaje de Felipe el Hermoso (en García Mercadal, Viajes de extranjeros…, op. cit., I, pág. 588). <<

[81] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 154. <<

[82] Pedro Mártir de Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 155. <<

[83] Ibídem, pág. 156. <<

[84] Anónimo flamenco, op. cit., pág. 586. <<

[85] Andrés Bernáldez, Memorias…, op. cit., pág. 517. <<

[86] Ibídem, pág. 516. <<

[87] Ibídem. <<

[88] Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 178. <<

[89] Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 164 (carta que Anglería escribe desde la villa de Torquemada el 24 de diciembre de 1506). <<

[90] Anglería, Epistolario, ed. cit., págs. 173 y 174. <<

[91] Ibídem, pág. 185. <<

[92] Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 185. <<

[93] Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 200. <<

[94] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, Doña Juana I en Tordesillas, Valladolid, 1948, pág. 12. <<

[95] Eleuterio Fernández Torres, Historia de Tordesillas, Valladolid, 1914; reed., con notable Prólogo de Jonás Castro Toledo, Valladolid, 1993, págs. 64 y sigs. <<

[96] Anglería, Epistolario, ed. cit., pág. 278. <<

[97] Francis Hackett, Enrique VIII y sus seis mujeres, Barcelona, 1959, pág. 25. <<

[98] A. Rodríguez Villa, Bosquejo biográfico de la reina doña Juana, op. cit., pág. 64. <<

[99] A. Rodríguez Villa, Bosquejo…, op. cit., pág. 67. <<

[100] Ibídem, pág. 70. <<

[101] Fernando el Católico a su embajador Puebla (carta publ. por A. Rodríguez Villa, Bosquejo…, op. cit., págs. 75 y 76). <<

[102] Fernando el Católico a Gómez de Fuensalida, 18 de abril de 1508 (cit. por Félix de Llanos y Torriglia, Doña Catalina de Austria, discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, Madrid, 1923, pág. 13). <<

[103] María de Hungría a Carlos V, Bruselas, 31 de mayo de 1533 (carta citada en mi libro Carlos V: el césar y el hombre, Madrid, Espasa-Fórum, 2000 —4.ª ed.; 1.ª: Nov. 1999—, pág. 476, nota 53). <<

[104] M. Fernández Álvarez, Carlos V: el césar y el hombre, op. cit., pág. 477. <<

[105] Eleuterio Fernández Torres, Historia de Tordesillas, ed. cit., págs. 124 y sigs. <<

[106] Manuel Fernández Álvarez, La sociedad española del Renacimiento, op. cit., pág. 74. <<

[107] Laurent Vital, Relación del primer viaje de Carlos V a España (en García Mercadal, Viajes de extranjeros…, op. cit., I, pág. 701). <<

[108] «No he visto en Castilla ningún sitio más agradable que ése…» (ibídem). <<

[109] R. L. Kagan (dir.), Ciudades españolas del Siglo de Oro. Las vistas españolas de Anton Van der Wyngaerde (Madrid, 1986). <<

[110] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, Doña Juana I en Tordesillas, op. cit., pág. 13. <<

[111] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 13. <<

[112] Ibídem. <<

[113] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 14. <<

[114] Archivo de Simancas, Patronato Real, 29-52, fol. 13v. <<

[115] Ibídem, fols. 13v y 14r. Por supuesto, el etc. entre paréntesis es nuestro, pues en el Testamento viene completa la larga serie de reinos y señoríos de Fernando el Católico, como era obligado en tal documento. <<

[116] Luis Ferrer al rey Fernando, Tordesillas 10 agosto 1511 (carta que debo a la gentileza de la profesora Ana Díaz Medina). <<

[117] Todo ello muy bien reflejado en la carta de Cisneros a las ciudades y villas con voz y voto en Cortes. Especialmente reveladora es la justificación de Carlos: Todos eran a aconsejarle, incluso el Papa, que tomase el título de Rey, «… pero Su Alteza, mirando más a lo de Dios, y al honor y reverencia que debe a la muy alta y muy poderosa Reyna doña Juana, nuestra señora, su madre, que al suyo propio, no ha querido ni quiere acetarlo, sino juntamente con ella…, pagando la deuda que como obediente hijo deue a su madre, porque merezca auer su bendición…» (Jerónimo Qintana, Historia de la grandeza de la Villa de Madrid, Madrid, 1629; reed., 1986, pág. 327). <<

[118] Sandoval, Historia del emperador Carlos V, op. cit., I, pág. 83. <<

[119] Manuel Fernández Álvarez, Corpus documental de Carlos V, Salamanca, Universidad, 1977, III, págs. 304 y sigs. <<

[120] Joseph Pérez, La revolución de las Comunidades de Castilla, Madrid, 1977, pág. 115. <<

[121] Carta publ. por la sociedad Cubera, con motivo del V Centenario del nacimiento de Carlos V. <<

[122] Manuel Fernández Álvarez, La España del emperador Carlos V (en Historia de España, dir. por J. M. Jover Zamora, Madrid, 1979). <<

[123] Carlos V, Memorias, ed. crítica de Manuel Fernández Álvarez, Madrid, 1960, pág. 49. <<

[124] Laurent Vital, op. cit., págs. 699 y 700. <<

[125] Laurent Vital, op. cit., pág. 700. <<

[126] Laurent Vital, op. cit. pág. 755. <<

[127] Cit. por Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 17. <<

[128] Para una visión de lo que suponía la peste en la Edad Moderna, Ana Díaz Medina, «Demografía y sociedad» (en Gran Historia Universal. t. XV [dir. por Manuel Fernández Álvarez]: El Renacimiento, Madrid, 1986, págs. 21-27). <<

[129] La carta del marqués de Denia a Carlos V, cit. por Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., p. 17. <<

[130] La carta del marqués de Denia a Carlos V, cit. por Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., p. 17. <<

[131] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit.; esta notable correspondencia se encuentra en el Archivo de Simancas, Sección Estado, Castilla, y en los legajos correspondientes a estos años, a partir de 1518. <<

[132] Ibídem, pág. 20. <<

[133] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 20. <<

[134] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., págs. 18 y 19. <<

[135] Manuel Fernández Álvarez, «Zamora en tiempos de Carlos V» (en Primer Congreso de Historia de Zamora, III, Zamora, 1991, págs. 433458); del mismo autor, «La Zamora comunera en 1520» (en Stvdia Historica, Historia Moderna, I, núm. 3, Salamanca, 1983, págs. 7-28. <<

[136] Manuel Fernández Álvarez, La España del emperador Carlos V, op. cit., págs. 188 y sigs. <<

[137] Joseph Pérez, La revolución de las Comunidades de Castilla, op. cit., págs. 180 y sigs. <<

[138] Ibídem, pág. 181. <<

[139] Joseph Pérez, op. cit., nota 93. <<

[140] Manuel Danvila, Historia crítica y documentada de las Comunidades de Castilla (en Memorial Histórico Español, tomos XXXV-XL, Madrid, 1897-1900, 6 vols.; vol. II, pág. 5). <<

[141] Parece que el notario dejó sin consignar el final de la frase (… todo lo que en mí fuere posible). <<

[142] Cit. por Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 24. <<

[143] «… que vos miraréis por ella y la honraréis y acataréis…». Y aún añade Fernando a su nieto: «… que siempre tengáis cuidado de ayudarla y socorrerla a la dicha serenísima nuestra muy cara y muy amada mujer en todos sus trabaxos y necesidades…» (Corpus documental de Carlos V, op. cit., I, págs. 48 y 49). <<

[144] Joseph Pérez, op. cit., pág. 185. <<

[145] Ibídem, pág. 192. <<

[146] Adriano de Utrecht a Carlos V, 16 de noviembre de 1520 (Archivo de Simancas, Patronato Real, leg. 2, fol. 1). Véase aquí otra prueba indudable de que el alojamiento de doña Juana estaba en una casona palaciega, distinta del Convento de Santa Clara. <<

[147] Joseph Pérez, op. cit., pág. 194, nota 32. <<

[148] Ibídem, pág. 195. <<

[149] Joseph Pérez, op. cit., pág. 195, nota 36. <<

[150] Carta publ. por A. Rodríguez Villa, Bosquejo biográfico de la reina doña Juana, op. cit., pág. 127. <<

[151] Llanos y Torriglia, op. cit., pág. 21. <<

[152] Ibídem. <<

[153] A. Rodríguez Villa, Bosquejo…, op. cit., pág. 138. <<

[154] Ibídem, págs. 137 y 138. <<

[155] A. Rodríguez Villa, op. cit., págs. 134 y 135. <<

[156] Memorial de Catalina a su hermano Carlos V, Tordesillas, 19 de agosto de 1521 (en A. Rodríguez Villa, op. cit., págs. 137-142). <<

[157] La carta del marqués de Denia, de 25 de enero de 1522, publ. por A. Rodríguez Villa, op. cit., págs. 143-146. <<

[158] En Llanos y Torriglia, op. cit., págs. 22 y 23. <<

[159] Manuel Fernández Álvarez, Corpus documental de Carlos V (Salamanca, Universidad, 1975), II, pág. 574. <<

[160] Manuel Foronda y Aguilera, Estancias y viajes del emperador Carlos V, Madrid, 1914. <<

[161] Cf. mi libro Carlos V: el césar y el hombre, op. cit., pág. 485. <<

[162] Manuel Foronda y Aguilera, op. cit., pág. 433, pág. 485. <<

[163] Pedro Girón, Crónica del emperador Carlos V, ed. cit., pág. 82; cf. mi libro Carlos V: el césar y el hombre, op. cit., págs. 546 y sigs. <<

[164] «Y ansí subió [Carlos V] hasta el corredor, y a la puerta de la escalera estaban el señor Príncipe don Felipe y los dos Cardenales, y allí el Príncipe besó la mano a S. M. y él se la dio con señales de amor, y lo mismo hizo a los Cardenales…» (Pedro Girón, op. cit., pág. 82). <<

[165] Carlos V con el Príncipe y los Cardenales. <<

[166] «… que alguaciles fuesen a los lugares a hacer traer bastimentos, y a los molinos a que moliesen pan para la Corte, y con eso cesó la necesidad…» (Pedro Girón, Crónica del emperador Carlos V, ed. cit., pág. 84). <<

[167] Ibídem, pág. 81; lo resaltado es mío. <<

[168] Foronda, Estancias y viajes de Carlos V, op. cit., pág. 433. <<

[169] Ibídem, pág. 459. <<

[170] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., págs. 29 y 30. <<

[171] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 30. <<

[172] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 30. <<

[173] Corpus documental de Carlos V, op. cit., I, pág. 82. <<

[174] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 30. <<

[175] Pedro Girón, Crónica del emperador Carlos V, op. cit., pág. 74. <<

[176] Luis Fernández y Fernández de Retana, La España de Felipe II (en Historia de España fund. por R. Menéndez Pidal, XIX, 1.º, pág. 200). <<

[177] «Está con la indisposición que suele de sus piernas…» (en Rafaela Rodríguez Raso, Maximiliano de Austria, Gobernador de Carlos V en España, Madrid, 1963, pág. 210). <<

[178] Carta del marqués de Denia a la Emperatriz, Tordesillas; 8 de julio de 1535 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., I, págs. 433 y 434). <<

[179] Archivo de Simancas, Estado, leg. 59, fol. 185. <<

[180] Publ. por A. Rodríguez Villa, op. cit., págs. 186 y sigs. En Simancas se custodia también otra relación del personal de la Casa de doña Juana, de 1538 (Sección Casas y Sitios Reales, leg. 60, fols. 258-261). El número de servidores de la Casa de la Reina era inferior en 1538, lo que parece indicar que la advertencia de Carlos V en sus Instrucciones a los Gobernadores de Castilla en sus ausencias, para que no se descuidara el sostenimiento de la Casa de su madre, no era una vana indicación. (Véase Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, págs. 49 y sigs.). <<

[181] San Francisco de Borja a Felipe II, Medina del Campo, 17 de mayo de 1554 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., IV, págs. 64 y 65). <<

[182] «Vista agora la dispusición de la Reina, nuestra señora, paresce que en la enfermedad que S. A. tiene de la flaqueza del juicio, se pueden poner pocos remedios, por estar ya tan arraigada esta dispusición en S. A…» (San Francisco de Borja a Felipe II, carta publ. por Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 34). <<

[183] Ibídem, pág. 35. <<

[184] La Reina se refiere aquí, persistiendo en su manía persecutoria, a las dueñas que, a su entender, tan mal la servían. <<

[185] Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., pág. 37. <<

[186] N. Sanz y Ruiz de la Peña, op. cit., págs. 37 y 38. <<

[187] Ibídem, pág. 40. <<

[188] San Francisco de Borja a Carlos V, Valladolid, 19 de mayo de 1555: Últimos momentos de doña Juana (Corpus documental de Carlos V, op. cit., IV, pág. 214). <<

[189] El marqués de Denia, puesto al cuidado —y vigilancia— de doña Juana en Tordesillas por Carlos V. <<

[190] Es evidente que habían corrido rumores sobre desacatos religiosos, o quizá sobre un supuesto endemoniamiento de doña Juana. La alusión a que rechazaba las velas benditas es clara muestra de la mentalidad mágica en que se movía toda aquella sociedad, pobres y ricos, menudos y poderosos, clérigos y seglares, príncipes y vasallos. <<

[191] Doña Juana la Loca. <<

[192] San Francisco de Borja. <<

[193] El príncipe don Carlos. <<

[194] Naturalmente, las Comunidades; véase cómo después de tantos años, aún sigue la alta nobleza el recibo de su intervención en la guerra contra las Comunidades. <<