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Valladolid, 31 de mayo de 1555

[Suplica que haga merced al marqués de Denia y a otros miembros de su familia, en consideración de los muchos servicios prestados a la Reina.]

Sacra Católica Cesárea Magestad.

El marqués de Denia embía a Rodrigo de Ledesma, su criado, a supplicar a V. M. que, pues la Reyna mi señora es fallecida y él ha seruido tanto y tan bien a Su Alteza, le haga V. M. merced en las cosas siguientes:

Que a doña Ana Enríquez, beata, hermana del dicho Marqués, se dé por sus días lo que se le daua en la casa de Su Alteza, teniendo respecto a que no tiene otra cosa alguna para su sustentamiento, y que sus padres no tuvieron que dexarle, por hauer quedado su casa muy gastada y con muchas deudas y que la dicha doña Ana ha seruido siempre en el acompañamiento y enfermedades de Su Alteza, sin hauer resçibido otra merced quanto ha que sirue, y está vieja y enferma.

Que a la condesa de Castro, su hermana, que está viuda y con neçesidad, se le dé por los días de su vida lo que se le daua en la casa de Su Alteza, pues es muy poco hauiendo consideración a lo mucho y bien que el Conde, su marido, siruió a V. M. en jornadas de guerra y otras cosas, y que murió siruiendo en el cargo de Visorrey y Capitán General del reino de Nauarra.

Que se haga lo mismo con el conde y condesa de Lerma y con la condesa de Paredes, sus hijos, pues todos han seruido, y es tan poco lo que a cada uno se le daua en casa de Su Alteza.

Que hauiendo consideraçión a lo mucho y bien que don Hernando de Touar, su primo, Capitán de la guarda de Su Alteza (que también seruía de maestresala y çerero mayor) ha seruido a V. M., assí en estos Reinos como en Flandes y otras partes, y a las buenas qualidades que en sus persona concurren y que tiene muchos hijos y neçesidad, y que su madre murió en seruicio de Su Alteza, sin hauérsele hecho merced, ge la haga V. M. de mandarle resçebir por capitán de la guarda del Ilmo. Infante, mi sobrino[193]; y si esto no houiere lugar, se le dé el officio de contador maior de V. M., que diz que está vaco, dándole con él un cargo o con el otro lo mismo que tenía en la casa de Su Alteza.

Que a doña Isabel Orense, muger del dicho don Hernando de Touar, que ha estado muchos años en seruicio y acompañamiento de Su Alteza, se le haga merced por sus días de lo poco que se le daua en la casa de Su Alteza.

Que a doña Margarita de Rojas, su prima, muger de Lope Hurtado de Mendoça, embaxador que fue de V. M. en Portugal, se le dé por su vida lo que tenía en la casa de Su Alteza, que también es muy poco, pues demás de lo que su marido ha seruido, lo ha hecho ella mucho tiempo y muy bien.

Que porque la Marquesa, su muger, ha estado siempre en el acompañamiento de Su Alteza y seruido y padesçido mucho en sus enfermedades y asperezas, en espeçial en la última enfermedad de Su Alteza, que trabajó tanto que después que fallesçió no se levanta de la cama lo más del tiempo, haga V. M. merced a la dicha Marquesa de dozientos mill maravedís cada año por sus días, demás de lo que antes se le daua, que es muy poco, pues se le podrán dar en lo que vaca de lo extraordinario e cámara de Su Alteza, hauiendo respecto a lo que está dicho e a la qualidad de su persona y seruiçios e a los muchos que hizo el conde de Miranda, su padre, y a que después que la dicha Marquesa está en el de Su Alteza ha vendido y empeñado la mayor parte de su docte para poder mejor seruir.

Que en lo que toca a su persona, pues ha tantos años que V. M. le tiene ocupado en cosa tan principal, supplica a V. M. tenga memoria dél y de sus seruiçios y de la voluntad que siempre ha tenido y tiene para acabar siruiendo como lo hizieron sus padres, hauiendo respecto a lo que está dicho y a lo que el dicho Marqués siruió, assí en las alteraçiones destos Reinos[194] como en las jornadas que V. M. hizo fuera dellos hasta la de Túnez, de a donde vino a seruir a Su Alteza; y a que por hazerlo con el abtoridad que convenía, tiene muy gastada y empeñada su casa y hazienda. Y pues por las causas que están referidas es justo quel dicho Marqués reçiba la merced que espera, supplico a V. M. ge la mande hazer assí en lo que toca a él y a la Marquesa, su muger, como en todas las otras cosas que arriba se dizen, conforme a lo que meresçen sus personas y seruicio; que demás de emplearse tan bien en ellos, como V. M. sabe, yo la recibiré muy particular de V. M., cuya imperial persona Nuestro Señor guarde con acresçentamiento de más reinos y señoríos. De Valladolid, a XXXI de mayo de MDLVI.

Ubidiente hija de V. M.

La Princesa

[Rubricado]

[En la cubierta.]

Al Emperador y Rey mi señor.

A Su Magestad Cesárea.

De la señora Prinçessa, XXXI de mayo 1556.

Por el marqués de Denia, suplicando a Su M. le haga merced en lo que embía a suplicar, assí en sus negocios particulares como en otros de que aquí haze relación, en remuneración de lo que ha seruido a la Reina nuestra señora.

(A. G. S., E., leg. 109, fol. 262; original).