PRIMER ENIGMA
El Encuentro[1]
«[...]Y así, habremos de ver, no nuestros ojos tristes
han de ser sin duda testigos otros ojos
quienes contemplen reunirse una vez más
aquellas mismas lanzas
forjadas en fraguas dispares por manos dispares
que ha tiempo juntas ya se vistiesen de sangre.
Que no han de ver quienes no estuvieren de ojos dispuestos
y mucho temo hayan los ciegos de ser numerosos.
Que no han de creer quienes no estuvieren de fe dispuestos
y muchos, a mi pesar y para gloria de la Sombra,
han de ser los incrédulos.
Y así, a pesar de las nieves del Invierno
Más aún del confín del espacio y las horas,
desde bosques desconocidos, se han de unir
junto con los designios[2] de los Dioses
en la encrucijada de los mundos
allende mil caminos
se hacen uno [...]»
[1] Fragmento del 1er Enigma de Arckannoreth. Según la traducción de Heliocario el Turdo.
[2] El vocablo original resulta ambiguo en la traducción pudiendo ser válida igualmente la opción «los Designados».