¡Por mi Honor, mi Estirpe y mi Vida...
¡Por los Dioses que amparan la Luz...!
¡Por las Vidas que dependen de mi puño y mi templanza...!
¡Por las virtudes de los Justos y contra los vicios de los Infieles...!
Juro ante el Círculo y por el Círculo servir a los propósitos para los que he sido reclamado.
Juro satisfacer los anhelos depositados en mí, por mis mentores, por mis padrinos y mis hermanos
Juro alzar la espada para combatir el mal en todas sus formas,
en todos sus ritos, contra todos sus siervos y adoradores,
sean cuales fueren sus nombres.
Juro no mostrar piedad al castigar cada acto impío, cada ejercicio cruel, cada injuria contra los Dioses o los Hombres, y ante ellos, con mi vida.
Para tal empresa confío, con la devoción de un mártir,
en las Espadas que se forjaron conmigo, en mis compañeros de Juramento.
A ellos confío mi vida, para ellos no tengo secretos, ante ellos no albergo dudas...
Así sea, que este Círculo Sagrado de espadas se vuelva pabellón de la Luz;
me acoja como a un hijo, como a un padre y como a un hermano,
para defender mis votos, mi alma y destino
ante el mal que corrompe el mundo, y me ayude, como yo juro
ayudar a mantener el Equilibrio y proteger a cuantos se vean inermes ante la Sombra.
Que mis votos sean grabados a fuego para siempre,
pues todos han de conocer mi compromiso.
De (incluir el nombre del Juramentado) para el Círculo
Extracto final del JURO DE LA LUZ.