Sinopsis sin titulo

Sinopsis sin titulo

ESCENARIO: La ciudad de Shumballa, en la tierra de Kush, que se encuentra al sur de Estigia, en las vastas praderas. Era la capital de Kush, cuya población estaba formada por un pueblo negro, brutal y guerrero, conocido como gallahs. Su gobierno lo ostentaba una casta de aristócratas de tez oscura conocidos como chagas, quienes aseguraban descender de una banda de estigios que mucho tiempo atrás se habían dirigido al sur y habían fundado un reino del que Kush era el vestigio. Solo eran unos pocos cientos, pero mantenían su posición por medio de intrigas y crueldad.

PERSONAJES: El loco y degenerado rey de Kush; su bella, cruel y sensual hermana Tañada; Tuthmes, un aristócrata rebelde de sangre real; Diana, una cautiva nemedia; Agara, un fanático gallah cazador de brujas; Conan el cimmerio.

ARGUMENTO: Un comandante de guerreros gallah, un negro, fue encerrado en el último piso de una alta torre por haber provocado el disgusto de Tañada. Despertó en plena noche al ser atacado por un monstruo parecido a un cerdo, que, tras escalar la torre y doblar los barrotes de la ventana, le dio muerte. El monstruo era un superviviente de una era caída en el olvido, controlado por un oscuro aventurero de Kordafan. Una hora más tarde, el cuerpo del comandante fue descubierto y un hombre corrió a avisar a Tuthmes de lo ocurrido. A juzgar por las marcas y huellas que tenía el cuerpo, era evidente que el asesino del comandante no era un ser humano. Tuthmes le dijo al hombre que había llegado el momento de azuzar a los gallahs contra el rey y su hermana, y le ordenó que buscara a Agara, el negro cazador de brujas, y que le dijera que Tañada había hecho asesinar al comandante. A continuación, salió a su tejado para contemplar la ciudad y las innumerables cabañas de los gallahs, que se extendían hasta las llanuras, más allá de las murallas. Él era en realidad quien había enviado al monstruo para asesinar al comandante a fin de levantar sospechas sobre Tañada, que era el auténtico gobernante de Kush. Su plan era derrocar a la dinastía gobernante y erigirse en rey con la ayuda de los gallahs. Pero era un plan arriesgado, porque los gallahs habían estado murmurando, diciendo que solo un rey de pura raza negra debía sentarse en el trono de Kush. Tuthmes mandó a buscar a una mujer blanca, que entregaría al rey y que pretendía utilizar para desencadenar su ruina. Su emisario le trajo a una chica nemedia, Diana, comprada a un tratante de esclavos shemita que la había capturado en un navío mercante de Argos.

Poco después, Tañada salió a cabalgar por la parte de la ciudad que se extendía al otro lado de las murallas, conocida como Punt. En ese momento, Agara apareció y levantó al pueblo contra ella. Su escolta fue asesinada y el populacho la desmontó por la fuerza y la desnudó. Estaban a punto de hacerla pedazos cuando fue rescatada por Conan, un aventurero errante que acababa de llegar a Shumballa y que había pasado los últimos tiempos como corsario. Tañada ordenó a su guardia que ejecutara a su capitán y nombró a Conan como sustituto. Poco después, el cimmerio sofocó un levantamiento de los negros, lo que le valió la estima del rey.

Diana fue llevada ante Tuthmes, quien le dio instrucciones antes de enviarla junto al rey; pero Tañada la hizo secuestrar y Conan, al verla, sintió al instante un inmenso interés por ella.

Utilizando su magia, Agara había descubierto el papel desempeñado por Tuthmes en el asesinato del comandante negro y, al acusarlo, fue hecho prisionero por este y torturado hasta la muerte…, o eso creyó Tuthmes. En cualquier caso, al ver que no podría derrocar al rey mientras Conan siguiera con vida, envió a su monstruo a matarlo.

Tañada ordenó a Diana que le revelara los detalles del plan de Tuthmes, pero la chica se negó, porque el estigio la había aterrorizado casi hasta el punto de la demencia. Tañada empezó a azotarla, pero en ese momento entró Conan y le impidió continuar. Enfurecida, Tañada lo amenazó, pero Conan se rió de ella y se llevó la chica a su casa.

En la gran plaza de la ciudad interior, un hechicero estaba siendo torturado mientras una multitud contemplaba el espectáculo y vitoreaba. Conan, atacado en su casa por el monstruo, logró herirlo de muerte y lo persiguió hasta la plaza, donde, al llegar junto a su amo, el kordafano, cayó muerto. La enfurecida muchedumbre hizo pedazos al kordafano y entonces apareció Agara, que denunció a Tuthmes. La turba dio muerte también a este, y entonces los negros se levantaron y destruyeron Shumballa, mientras Conan y Diana escapaban.