Prólogo
Cortés escribió mucho, pero prácticamente nada sobre sí mismo. En el inmenso cúmulo de documentos que dejó, asoman apenas unos datos mínimos; por ello, para trazar su biografía, descansamos en lo que otros escribieron acerca de él. Pero el problema no tarda en presentarse, pues mientras unos dicen una cosa, otros afirman lo contrario. Se habían desatado las pasiones y era mucho lo que estaba en juego, de allí que cada cual escribiese según el bando al que se había alineado; y para complicar aún más las cosas, ocurrió que junto al testimonio de los cronistas originales se mezcló el de otros de segunda generación, que aunque próximos a los hechos, hablaron de oídas, recogiendo de manera indiscriminada versiones muchas veces disparatadas.
La intención de este libro es la de separar el trigo de la paja, y efectuar una depuración para quedarnos únicamente con los cronistas originales; aún así, se encontrará, con más frecuencia de la que sería deseable, que sus testimonios no sólo no coinciden, sino que serán contradictorios a un grado tal que uno llega a preguntarse si no se estará hablando de personas distintas. Y por otra parte, como biografía de Cortés y conquista de México son hechos inseparables, la Conquista vendrá a ser el telón que sirva de fondo al relato. El enfoque de este libro será un poco a la manera de «Rashomón», en que una misma circunstancia será narrada de maneras diversas desde distintas perspectivas. La preocupación principal será, después de escuchar a los testigos, establecer cuáles son los que merecen mayor crédito, para esclarecer como ocurrieron realmente los hechos, y cómo fue que la historia se embrolló de tal manera. Visto que Cortés no conquistó México a solas, se ofrecerán pinceladas tanto de algunos de sus colaboradores como de personalidades indígenas, en un intento por ponerles rostro humano y destacar cuál fue su actuación y el grado en que influyeron en el curso que tomaron los acontecimientos. Y por último —y no menos importante—, se incluyen unos apuntes biográficos sobre aquellos de cuyos labios escucharemos el relato. Será apenas una semblanza, sólo lo suficiente para que el lector tenga una idea de quién es el que habla en cada caso, y establezca el crédito que le merece. A pesar de que este libro, primordialmente, va dirigido a una audiencia integrada por un público amplio, ello no excluye que, incluso los especialistas, puedan encontrar en él datos que les resulten novedosos.