[1] Dehio y Bezold, Kirchliche Baukunst des Abendlandes, II, pág. 190. <<
[2] El autor tiene ocasión de corregirse a sí mismo. En un libro de juventud, Renaissance und Barock, 1888, se utilizó este último punto de vista parcialmente atribuyéndolo todo directamente a la expresión, cuando debiera haberse tenido en cuenta la circunstancia de que dichas formas son las mismas formas renacentistas más elaboradas, las cuales no hubieran podido seguir viviendo como tales aunque no hubiese venido el golpe del exterior. <<
[3] Diderot, Salons (Boucher): «il n’y a aucune partie de ses compositions qui, separée des autres, ne vous plaise…; il est sans goût: dans la multitude de figures d’hommes et de femmes qu’il a peintes, je défie qu’on en trouve quatre de caractère propre au bas relief, encore moins à la statue» (Oeuvres choisies, II, págs. 326 y sigs.). <<
[4] F. Schlegel, Gemäldebeschreibungen aus Paris und den Niederlanden in den Jahren, 1802-1804. (Sämtliche Werke VI2, 14 s.). <<
[5] De la escuela de los «Nazarener». Así se designó a un grupo de pintores alemanes establecidos en Roma a principios del siglo XIX. <<