Las banderas separan

Al aire,

al aire puro

no le gusta acariciar banderas.

Todas las banderas

huelen a proyectiles,

a heridas

Todas las banderas huelen a sangre

de hombre joven.

El aire puro de mala gana las ondea

Hasta que con todas las banderas (como dije)

los países hagan una soga larga

multicolor gigantesca,

entonces el huracán

se convertirá en suave céfiro

que acariciará la única bandera del mundo

gustoso.

Fuente: Palabras para la Paz