VII
Las casas
Las casas representan los campos de experiencia donde operan las energías de los signos y de los planetas. En vez de simbolizar sólo las experiencias externas y las circunstancias ambientales definidas por la mayor parte de la astrología tradicional, las casas también revelan el estado interior, las actitudes y la experiencia subjetiva del individuo. Al contemplar la colocación de los planetas en la carta natal, un astrólogo puede decir qué niveles y áreas de experiencia estarán más fuertemente realzados en la vida del individuo. El sistema de palabras clave del que nos ocuparemos en las páginas siguientes pretende primordialmente clarificar la interpretación y facilitar la comprensión del significado psicológico e interior de las casas, en un intento de percibir los significados esenciales de los campos de experiencia llamados «casas». Si se comprenden los significados esenciales, pueden entonces aplicarse para iluminar también las diversas actividades y experiencias tradicionalmente simbolizadas por las casas.
El enfoque holista en la interpretación de las casas
Poner el énfasis en el tipo de casa que contiene planetas en una carta natal ayuda a ver la carta como un todo. Una manera habitual de definir las casas consiste en separarlas en la clasificación siguiente: casas angulares, sucedentes y cadentes.
- Las casas angulares (I, IV, VII, X) están asociadas con la actividad del individuo y tienen un impacto inmediato en la estructura de su vida. La palabra clave para las casas angulares es acción.
- Las casas sucedentes (II, V, VIII, XI) están asociadas con los deseos individuales y las áreas de la vida que queremos controlar y consolidar. La palabra clave para este tipo de casas es seguridad.
- Las casas cadentes (III, VI, IX, XII) son áreas en las que se da la absorción, el intercambio y la distribución de pensamientos y observaciones. La palabra clave para estas casas es aprendizaje.
La progresión de las casas desde angulares a sucedentes y luego a cadentes, para volver nuevamente a las angulares, simboliza el flujo de la experiencia vital: actuamos, consolidamos los resultados de nuestras acciones a fin de obtener seguridad, aprendemos de lo que hemos hecho y nos percatamos de lo que queda por hacer y, por lo tanto, actuamos otra vez. Así, una persona con un fuerte énfasis en uno de estos tipos de casas por el emplazamiento de los planetas en su carta natal, invariablemente dedicará gran cantidad de energía a la acción, la seguridad o el aprendizaje y experimentará muchos estímulos relacionados con una de estas palabras clave.
Las casas pueden dividirse también en cuatro grupos definidos por el elemento del signo relacionado con cada casa. Las frases clave y las orientaciones para comprender estos cuatro grupos son las siguientes (tenga en cuenta que los términos «trinidad psíquica», «trinidad de la materia», etcétera, son términos muy viejos y aquí se utilizan básicamente como etiquetas convencionales):
- Las casas de AGUA: La trinidad psíquica, IV, VIII, XII
- Todas estas casas se ocupan del pasado, de las respuestas condicionadas que se convierten en instintivas y operan a través de las emociones. Los planetas que se encuentran en estas casas muestran lo que ocurre en el subconsciente e indican los procesos de adquisición de conciencia mediante la asimilación de la esencia del pasado, mientras simultáneamente se da una liberación de recuerdos inútiles y temores que nos retienen. Una persona con énfasis en estas casas vive de gran manera en sus sentimientos y en sus «anhelos» más profundos. Las necesidades emocionales y del alma dominan gran parte de su actividad vital y de su empleo de energía. Los planetas situados en las casas de agua influyen en la predisposición emocional del individuo, en su forma de satisfacer sus necesidades íntimas y de afrontar sus sentimientos obsesivos, y marcan hasta qué punto vive de una manera privada, es decir, en su interior. Las palabras clave para las casas de agua son emocional y alma.
- Las casas de TIERRA: La trinidad de la materia, II, VI, X
- Estas casas están asociadas con el nivel de experiencia en el que tratamos de satisfacer nuestras «necesidades» básicas en el mundo práctico. Los planetas situados en estas casas indican energías que pueden utilizarse con facilidad para tratar con el mundo físico, y que pueden desarrollarse hasta adquirir pericia en la administración de los recursos. El individuo con énfasis en estas casas vive enérgicamente en el mundo físico, construye, hace, logra, adquiere y define su objetivo en la vida según el estatus y la seguridad alcanzados. Las personas cuya carta muestra un fuerte predominio de las casas de tierra tienden a querer establecerse en una buena posición en la vida, ya que van en busca del sitio donde pueden ser más productivas y satisfacer más fácilmente sus necesidades prácticas. Estas personas conectan con su propio yo de manera más inmediata mediante el trabajo y las consecuciones prácticas y sintiéndose útil. Desean cumplir con un papel o una profesión en el vasto mundo exterior. Los planetas emplazados en las casas de tierra influyen en nuestra actitud ante la vocación, nuestras ambiciones profesionales y nuestra capacidad de producir resultados efectivos. La palabra clave para estas casas es material, puesto que tratan principalmente con los intereses del mundo material.
- Las casas de FUEGO: La trinidad de la vida, I, V, IX
- Estas casas están asociadas con nuestra actitud ante la vida y nuestra forma de sentirnos vivos. Representan el flujo de energía que dirigimos hacia el mundo y las aspiraciones e inspiraciones que nos llevan a liberarla. La persona con un énfasis en estas casas vive en sus entusiasmos, ideales y sueños para el futuro. La fe y la confianza (o la pronunciada carencia de ellas) y la necesidad de que las propias iniciativas tengan un efecto en el mundo dominan gran parte de la actividad vital del individuo, que conecta con su yo de manera más inmediata proyectando sus sueños en el mundo y viéndolos manifestados como realidades. Los planetas emplazados en las casas de fuego influyen en la «actitud del individuo ante la vida misma» y en la fe y la confianza que tiene en sí mismo. La palabra clave que resume el significado esencial de las casas de fuego es identidad, porque nuestro sentido de la identidad, nuestro sentido de ser determinan nuestra actitud hacia la vida en general.
- Las casas de AIRE: La trinidad de las relaciones, III, VII, XI
- Estas casas están asociadas no sólo con los contactos sociales y las relaciones de todo tipo sino también con los «conceptos». La persona con un énfasis en estas casas vive en la mente y en las relaciones. Los conceptos y el intercambio de conceptos ocupan gran parte de su actividad vital. El individuo conecta con su yo de manera más inmediata a través de un sentimiento de comunicación mutua con los demás y mediante el descubrimiento y la expresión de la realidad y la importancia que da a ideas o teorías concretas. Los planetas emplazados en las casas de aire influyen en los intereses, las asociaciones, la forma de expresión verbal y la vida social del individuo. Las palabras clave para las casas de aire son social e intelectual.
He aquí una formulación concisa de las palabras clave descritas más arriba:
Modo de expresión | Nivel de experiencia |
---|---|
Angular: acción | Agua: alma y emocional |
Sucedente: seguridad | Tierra: material |
Cadente: aprendizaje | Fuego: identidad |
--- | Aire: social e intelectual |
Las casas de agua
- Casa IV
- La casa IV es el área de acción directa en el nivel emocional y del alma. Toda acción llevada a cabo en este nivel de experiencia está necesariamente condicionada por factores que escapan a nuestro control. Tradicionalmente, la casa IV está relacionada, entre otras cosas, con el hogar y la familia, ¿en qué otra esfera de la vida actuamos basándonos en los hábitos y en las emociones tanto como cuando tratamos con los miembros de nuestra familia? Esta casa también simboliza el hogar como fuente (o como carencia) de renovación y nutrición.
- Las personas que tienen una casa IV muy acentuada sienten la necesidad de actuar en el nivel emocional más profundo a fin de asimilar la esencia de su experiencia en la infancia y la juventud. Anhelan la paz interna, la paz de su propio yo, y, por lo tanto, tienen casi siempre una fuerte necesidad de intimidad. A menudo se concentran en actividades que desarrollan la vida interior y estimulan el progreso del alma.
- Casa VIII
- La casa VIII representa la necesidad de encontrar seguridad emocional y del alma. La sexualidad relacionada con esta casa está acicateada no sólo por el instinto sino también por la necesidad de experimentar una seguridad emocional fundamental mediante la fusión con otra persona. Mucha gente intenta también conseguir esta sensación de seguridad mediante la adquisición de poder e influencia sobre los demás o mediante los negocios.
- Aunque la persona con un énfasis en la casa VIII puede buscar seguridad en los valores materiales, el poder, el sexo o el conocimiento psíquico, el verdadero sentimiento de seguridad emocional y del alma puede darse sólo cuando los tumultuosos conflictos emocionales que siempre simboliza esta casa empiezan a amainar. Los estudios esotéricos relacionados con esta casa son muy útiles como medios para alcanzar la paz interior a través del conocimiento de las leyes más profundas de la vida. La sexualidad simbolizada por la casa VIII es una expresión del deseo de renacer mediante la unión con un poder más grande que el yo aislado. En resumen, esta casa simboliza el anhelo de un estado de paz emocional que sólo podemos alcanzar si avanzamos liberándonos de los deseos y la obstinación compulsiva.
- Esta casa está asimismo asociada con cuestiones y actividades relacionadas con energía liberada de varias maneras y con la forma subyacente de la energía: sistemas curativos, estudios esotéricos, sexo, métodos de transformación, inversiones y obligaciones financieras…
- Casa XII
- La casa XII es la esfera del aprendizaje en el nivel emocional y del alma. Este aprendizaje tiene lugar mediante el crecimiento gradual de la conciencia que acompaña la soledad y el crecimiento profundo, a través del servicio desinteresado o mediante la dedicación a un ideal elevado. En su nivel más profundo, esta casa indica el deseo de buscar paz para el alma a través de la entrega a una unidad superior, mediante la dedicación a un ideal trascendente y con la liberación de los fantasmas de acciones o pensamientos pasados.
Las casas de tierra
- Casa X
- Esta casa de tierra trata de la acción a nivel material y, tradicionalmente, se dice que representa la posición de la persona en el mundo, su reputación, su ambición y su vocación. La acción que lleva a cabo un individuo en el mundo material forma la base sobre la que se sostiene su reputación. Y, a fin de actuar de manera efectiva en el mundo material, la persona necesita la autoridad necesaria para hacerlo, otro significado de la casa X. Las palabras clave también clarifican la tradicional relación de la casa X con la ambición concreta que esperamos lograr en el mundo o con la llamada que sentimos para contribuir a la sociedad, aunque este segundo caso se refiere a un concepto del destino que va más allá de la ambición personal.
- Casa II
- Las palabras clave para la casa II son seguridad material. Estas palabras describen de manera adecuada la relación de esta casa con el dinero, las ganancias, las posesiones y el deseo de controlarlo todo: personas y cosas. Las palabras clave también clarifican un principio más amplio que subyace en tales inclinaciones, ya que muchas personas con un fuerte énfasis en la casa II no sólo están interesadas en el dinero en sí mismo sino que están sedientas de seguridad en el mundo material. Para conseguir esta seguridad necesitan gran cantidad de recursos, a menudo también el dinero. Las actitudes ante estas cuestiones están, por lo general, claramente simbolizadas por los factores de la casa II.
- Otra fuente de seguridad material que, con frecuencia, puede verse en las personas con una casa II fuertemente marcada es la importancia de la influencia relajante y estabilizadora que les otorga la experiencia de la naturaleza. Para muchos, una sintonización innata y llena de significado con el entorno natural es una fuente de seguridad de igual importancia que las posesiones materiales. En la misma línea, podría decirse que el vínculo con la forma y las cosas es la expresión de una fuerte relación con la tierra.
- Casa VI
- La casa VI tradicionalmente va asociada con el trabajo, la salud, el servicio, los deberes y la sensación de ser útil. Cuando vemos que el principio subyacente de la casa VI es el del aprendizaje a través de la experiencia inmediata con las cuestiones materiales, podemos fácilmente comprender la motivación que hay detrás de esas actividades. Aprendemos sobre las necesidades y limitaciones materiales de nuestro cuerpo principalmente mediante los problemas de salud, y obtenemos una perspectiva práctica de nosotros mismos a través del cumplimiento cotidiano de nuestro trabajo y nuestras otras obligaciones. Todas estas esferas de experiencia nos ayudan a aprender a ser humildes, a aceptar nuestras limitaciones y a asumir la responsabilidad de nuestro estado de salud, tanto físico como mental. Cuando hayamos comprendido que la casa VI representa una fase de purificación, educación y desarrollo de la humildad mediante el contacto inmediato con el nivel material de la experiencia, podremos empezar a interpretar esta casa de una manera verdadera y positiva.
Las casas de fuego
- Casa I
- La casa I es la casa de fuego angular y representa la identidad en acción del individuo. Tradicionalmente, esta casa está asociada con la energía y la apariencia del cuerpo físico. Si utilizamos las palabras clave, podemos ver que el cuerpo es la propia identidad en acción. Los demás nos reconocen y están influidos por nuestra forma más característica de movimiento físico y expresión. Las palabras clave también apuntan hacia las formas de creatividad, iniciativa, liderazgo y autoexpresión que son únicamente nuestras y que están indicadas por los factores de la casa I.
- Casa V
- La casa V es la casa de fuego sucedente y representa la búsqueda de la seguridades, y la identidad. Las personas que tienen esta casa realzada buscan una sensación de seguridad del yo identificándose con las personas o cosas en las que se ven reflejadas (las cosas que han hecho, las personas a las que aman…) y sintiéndose apreciadas, reconocidas o aclamadas por los demás. El deseo de llegar a ser importante y el intento de obtener una sensación de seguridad en uno mismo se reflejan en todas las cuestiones generalmente relacionadas con esta casa: hijos, creatividad, y aventuras amorosas.
- También se asocia la casa V con el hecho de correr riesgos. Prácticamente, todos los asuntos de la casa V (las apuestas, las aventuras amorosas, tener hijos, la creatividad y expresarse públicamente uno mismo) son en esencia arriesgados. De esto podemos aprender que nos sentiremos más seguros de nosotros mismos si desarrollamos la habilidad de correr riesgos. Un concepto de la identidad rígido y estático no proporciona seguridad.
- Casa IX
- La casa IX es la casa de fuego cadente y representa el aprendizaje en el nivel de la identidad; en otras palabras, aprender quién es uno realmente. De este principio esencial manan todas las actitudes religiosas y filosóficas, los viajes, las investigaciones y las actividades con las que esta casa está generalmente relacionada. Las personas con un énfasis en esta casa se sienten atraídas por actividades que ensanchen sus horizontes de autoconciencia, amplíen el alcance de su comprensión y les ayuden a obtener una perspectiva de la naturaleza humana y una visión general lo más amplia posible del universo. Las personas que tienen una casa IX muy marcada necesitan dedicarse a su desarrollo personal y tener la sensación de espacio y grandes posibilidades.
Las casas de aire
- Casa VII
- La casa VII simboliza la acción en el nivel social e intelectual. La relación de persona a persona es la experiencia básica de esta casa, y todas las estructuras y actividades sociales dependen de las características de las relaciones personales. A nivel individual, las características de la pareja del individuo tienen una importancia tal que predominan sobre todas las demás esferas de la vida: salud, finanzas, sexo, hijos, éxito profesional, etc.; por lo tanto, las relaciones intimas tienen un poderoso impacto en la vida social del individuo y en su desarrollo intelectual.
- Casa XI
- La casa de aire sucedente es la XI y representa la búsqueda de seguridad intelectual y social. Las personas en cuya carta predomina especialmente la casa XI tienden a afiliarse a grupos o a unirse a amigos que compartan su inclinación intelectual, aunque puede que no estén en absoluto de acuerdo sobre los detalles específicos. Su búsqueda de seguridad intelectual les conduce también a vastos sistemas de pensamiento, ya sean políticos, metafísicos o científicos. La manera más efectiva de que una persona con una casa XI fuerte consiga la seguridad que busca consiste en establecer un firme objetivo individual que no sólo cubra sus necesidades personales sino que también armonice con las necesidades de la sociedad en general.
- Casa III
- La casa III es el campo del aprendizaje en el nivel social e intelectual. Representa, por lo tanto, todas las formas de intercambio de información, como, por ejemplo, la habilidad para la comunicación básica, el trabajo en los medios de comunicación, el comercio, etc. Las personas con un fuerte énfasis en la casa III tienen una profunda y a veces insaciable necesidad de comunicarse con los demás, y a menudo poseen la habilidad necesaria para tratar de una manera fácil y amistosa con personas de las más diversas clases y con los intereses más opuestos (depende de los planetas que se hallen en esta casa). Mientras que el aprendizaje de la casa IX se produce gracias a la utilización de una mente inspirada e intuitiva, el aprendizaje de la casa III se produce mediante la aplicación de la lógica, la razón y la inagotable curiosidad del individuo.
- Esta casa no sólo representa la comunicación con los demás, sino que muestra también cómo funciona la mente de la persona. Los planetas que se hallen en esta casa revelarán cómo utilizamos la mente y cómo comunicamos los pensamientos, y también cómo nuestras pautas de pensamiento ejercen un impacto en nuestra vida en general.
Orientaciones interpretativas para la comprensión de las casas
El lector advertirá en las páginas siguientes que las orientaciones para la interpretación de las casas no son tan específicas como las orientaciones para la interpretación de los planetas en los signos, y existen buenas razones para ello. Primero de todo, prefiero un enfoque abierto para la comprensión de las casas en una carta dada, ya que cada casa tiene virtualmente un número infinito de significados y porque las circunstancias, los valores, el entorno, y el nivel de conciencia de cada individuo constituyen una trama totalmente única. En segundo lugar, es más fácil y adecuado ser muy específico al hablar de los planetas en los signos porque estos últimos revelan la verdadera energía que opera en la vida y las casas son bastante secundarias. Por ejemplo, se puede realizar un trabajo muy preciso en astrología sin utilizar para nada las casas cuando no se sabe con exactitud la hora del nacimiento.
Incluso en ese caso se puede practicar entre un 60 y un 90% de astrología útil con esa persona. Y, por último, la posición de un planeta en un signo determinado y los aspectos que forma son tan importantes y dominantes que intentar interpretar aisladamente su posición por casa, sin referencias al signo que ocupa y a sus aspectos, a menudo da como resultado unas afirmaciones sumamente imprecisas. Es mucho más preferible utilizar orientaciones fiables y descubrir la realidad a través del diálogo.
Considero que las cuatro orientaciones siguientes son extraordinariamente fiables a la hora de comprender las cartas natales y las vidas de las personas reflejadas en ellas:
- Las casas muestran dónde centramos nuestra atención. Cuantos más planetas haya en una casa, más atención prestaremos a ese campo de experiencia en nuestra vida.
- Las casas muestran dónde concentramos de manera
más natural nuestra energía. La energía de un planeta se expresa en
las actividades y experiencias relacionadas con la casa en que está
situado.
Ejemplo: Venus en la casa IV. La persona con este emplazamiento expresará de manera más natural la energía emocional y amorosa de Venus en su entorno íntimo y en las experiencias relacionadas con las cuestiones domésticas y familiares. Manifestará su deseo de placer y bienestar social con mayor facilidad en la vida privada y en el hogar.
- El emplazamiento de un planeta en una casa
muestra dónde nos enfrentamos de manera más inmediata a la
dimensión de la experiencia simbolizada por ese planeta.
Ejemplo: Venus en la casa IV. La persona con este emplazamiento se enfrenta de manera más inmediata a la experiencia del amor y la entrega emocional mediante sus actividades privadas, formando una familia o dedicándose al desarrollo de su alma.
- El emplazamiento de un planeta en una casa
muestra dónde buscamos satisfacer de manera más natural las
necesidades que simboliza ese planeta.
Ejemplo: Mercurio en la casa VII. La persona con este emplazamiento intenta satisfacer sus necesidades intelectuales y de comunicación en sus relaciones íntimas y mediante asociaciones diversas.
Orientaciones para la interpretación de la posición de cada planeta en las casas
La utilización de las siguientes orientaciones en un diálogo de persona a persona (en vez de la tradicional «lectura» astrológica unilateral) permitirá al astrólogo y a su cliente experimentar una sorprendente sesión conjunta de descubrimiento.
- Sea cual sea la casa que ocupe el Sol, es en ella donde experimentamos de manera más inmediata nuestro yo primordial y nuestra esencia creativa. Este campo de experiencia nos vivifica y es crucial para nuestra sensación de bienestar.
- Sea cual sea la casa ocupada por la Luna, es en ella donde buscamos la seguridad y la satisfacción emocional, y una sensación de bienestar. En este campo de experiencia, experimentamos de la manera más inmediata una sensación de pertenencia y una autoimagen más clara y estable.
- Sea cual sea la casa que ocupe Mercurio, es en ella donde experimentamos de manera más inmediata el significado de la verdadera comunicación; en este campo de experiencia el intelecto está constantemente activo. Es posible que necesitemos un intercambio regular de energía mental con otras personas a fin de lograr claridad en esta esfera de la vida.
- Sea cual sea la casa ocupada por Venus, es ahí donde buscamos placer, felicidad y satisfacción. Es en este campo de experiencia donde podemos compartir nuestro yo y nuestros sentimientos de afecto, y donde podemos desarrollar una sensación más profunda de aprecio hacia los demás, a la vez que la sensación de ser apreciados por ellos.
- Sea cual sea la casa ocupada por Marte, es en ella donde podemos sintonizar de manera más inmediata con nuestra agresividad, nuestro coraje y nuestra capacidad de iniciativa. Este campo de experiencia es crucial para mantener la energía física y la salud; idealmente, las actividades en esta esfera nos aportan energía y nos estimulan para que reavivemos lo que nos motiva a luchar.
- Sea cual sea la casa que ocupe Júpiter, es en ella donde experimentamos de manera más inmediata la fe, la confianza y la esperanza en el futuro. En este campo de experiencia, podemos desarrollar más fácilmente una conciencia optimista de nuestra propia capacidad de crecimiento y mejora.
- Sea cual sea la casa ocupada por Saturno, es ahí donde podemos experimentar estabilidad, estructura, satisfacción profunda y un objetivo en la vida. En este campo de experiencia, debemos trabajar y asumir responsabilidades, y aceptar la presión como un moldeado de nuestro propio carácter. Esta casa representa siempre una esfera de la vida muy importante para nosotros.
- Sea cual sea la casa ocupada por Urano, es en ella donde podemos experimentar de manera más inmediata nuestra propia unicidad, originalidad, genio, objetividad y necesidad de excitación. En esta esfera de la vida, nos expresamos libre, inventiva y experimentalmente. Además, en esta casa, podemos sintonizar con cuestiones que atañen a la sociedad en general y contribuir al logro de cambios positivos en el mundo.
- Sea cual sea la casa ocupada por Neptuno, es en ella donde experimentamos más directamente la realidad de lo no material, lo místico, lo trascendente y lo inspirador. Es ahí donde más fácilmente podemos entrar en una corriente de imaginación y donde habitualmente escaparemos de la rutina y de las circunstancias opresivas y aburridas. Esta casa puede en algunos casos dar una pista sobre el tipo de experiencia que nos ayude a espiritualizarnos y a refinar nuestra vida. Es también la casa donde solemos idealizar excesivamente las cosas.
- Sea cual sea la casa ocupada por Plutón, es ahí donde experimentamos una transformación total de nuestras propias actitudes y de la expresión de nuestras pautas de conducta profundamente compulsivas. Tenemos, por lo general, un enfoque particularmente profundo y total de este campo de experiencia, y el hecho de afrontar esta esfera de la vida de forma sincera y directa puede contribuir a la evolución de nuestra propia conciencia.
Un punto crucial en la interpretación de las casas
Hay que señalar que los planetas que forman conjunción con la cúspide de una casa (con un orbe de 6 grados), en cualquier lado de la cúspide, han de considerarse incluidos en esa casa. Por ejemplo, si una persona tiene la cúspide de la casa V a 24 grados de Sagitario, y Venus se halla a 18 grados de Sagitario, Venus está en conjunción con la cúspide de la casa V. Aunque muchos astrólogos tradicionales interpretarían este emplazamiento exclusivamente como Venus en la casa IV, este viejo enfoque asume que las casas son cajitas separadas de actividad vital que empiezan y terminan de manera repentina. Sin embargo, la experiencia enseña que las casas son campos de experiencia, parecidos a los campos de energía, que se desarrollan lentamente, llegan a su cima y luego su fuerza se va debilitando.
Tal vez, la aplicación más importante de esta orientación interpretativa sea la comprensión correcta de las conjunciones que forman los planetas con la línea del horizonte de la carta, es decir, con el Ascendente o el Descendente. Son innumerables las veces que he oído decir a alguna persona, con un tono de voz confundido, cosas como: «Tengo a Marte en la casa XII pero actúa como si estuviera en la casa I», o «No tengo ningún planeta en la casa VII, aunque Saturno está en la VI a sólo 4 grados de la cúspide de la VII, y un Saturno en la casa VII sería absolutamente lógico si se tiene en cuenta cómo es mi vida». Aquí se podría decir que si algo camina como un pato y grazna como un pato, se trata probablemente de un pato. Esas personas «tienen» a Marte en la casa I y a Saturno en la casa VII respectivamente.
Cualquier planeta en conjunción con el Ascendente o el Descendente (con un orbe de 6 grados) debe considerarse como situado en la casa I o en la casa VII. Este planeta representa, por lo tanto, una dimensión de la experiencia que es profundamente importante, y a veces incluso dominante, en la actitud del individuo ante la vida. Del mismo modo, cualquier planeta en conjunción con el Medio Cielo (llamado también «MC», que es la cúspide de la casa X en la mayor parte de los sistemas de casas) o con su punto opuesto, el Imum Coeli («IC»), tiene también un importante impacto en la motivación del individuo, su reputación, su seguridad, la influencia que ha recibido de sus padres, etc., es decir, en todas las cuestiones relacionadas con la casa X y la casa IV. Esto será también cierto cuando un planeta se encuentre aparentemente en la casa IX o en la casa III, siempre y cuando esté como máximo a 6 grados del MC o el IC.
Orientaciones para la interpretación de los signos en las cúspides de las casas
Los signos en las cúspides de las casas sucedentes y cadentes forman parte de un sistema interrelacionado que puede proporcionar un conocimiento en el mismo sentido que pueden hacerlo los signos en las cúspides de las cuatro casas angulares (I, IV, VII, X). Sin embargo, los signos de las cúspides no angulares no son tan predominantes o perceptibles en la personalidad (a no ser que contengan planetas), y por lo tanto no se les debe dar excesiva importancia en la interpretación. Por lo general, podemos basarnos en las orientaciones siguientes para una interpretación práctica de la carta, teniendo siempre presente que la cúspide situada cerca del principio o el final de un signo puede caer, en realidad, en un signo diferente si se utiliza un sistema de casas distinto o si la hora de nacimiento tiene un margen de error de pocos minutos. Este es otro motivo para ser cautelosos y moderados al utilizar en la interpretación los signos situados en las cúspides de las casas. Por lo general, es mejor concentrarse en las casas en las que estén emplazados los planetas, en vez de atribuir demasiada importancia a las casas vacías o a los signos que se hallan en las cúspides como factores interpretativos aislados.
- El signo situado en la cúspide de una determinada casa muestra
el enfoque de y la actitud ante el campo de
experiencia simbolizado por esa casa.
Ejemplos: Libra en la cúspide de la casa VI. La persona con este emplazamiento enfoca de una manera equilibrada su proceso de aprendizaje a través de la experiencia en todas las cuestiones materiales. Nota enseguida cualquier discordia en su entorno laboral o en su salud e intenta armonizarla de inmediato.
- Tauro en la cúspide de la casa XI. La persona con este emplazamiento enfoca la búsqueda de segundad intelectual y social mediante la estabilidad y aferrándose con firmeza a la realidad. Se siente más segura intelectualmente sabiendo que la realidad física y tangible existe. A nivel social, busca seguridad a través de una constante lealtad que comparte con los demás.
- El signo situado en la cúspide de una
determinada casa muestra las características de la
experiencia relacionada con esa casa y las energías
específicas estimuladas por esa esfera de actividad.
Ejemplo: Piscis en la cúspide de la casa II. La persona con este emplazamiento puede tener una experiencia de la seguridad material confusa o evasiva. Independientemente de lo práctica que pueda ser esta persona, su vivencia con respecto a los recursos materiales seguros siempre contiene algún elemento de idealismo o duda. Aparentemente, está aprendiendo a liberarse de una sensación de control en esta esfera.