II
Cómo utilizar este libro
Estudia las palabras enlazadas, no dudes, pero busca tras ellas la acción que indican; y una vez encontrada, prescinde de las palabras como de la paja una vez separada del grano. Estudia las ciencias (espirituales), domina su significado interior; luego, después de haberlo hecho, desecha los libros.
UPANISHADS
Este libro no pretende evaluar todos los significados posibles de los factores esenciales de una carta natal, ni tampoco transmitir al lector un «conocimiento» instantáneo o una serie de afirmaciones sensacionalistas con el fin de impresionar. Los mayores potenciales de la astrología se malogran cuando se quiere satisfacer a la gente y a los medios de comunicación ávidos de sensacionalismo, que evidentemente no es el verdadero fin de esta ciencia sutil y profunda. Este libro estimulará la comprensión del lector en proporción directa al esfuerzo que este realice para concentrarse profundamente y reflexionar. Se trata de un libro pensado para la interpretación práctica de las cartas natales y proporciona al profesional de la astrología, al profesor y al estudiante una serie de orientaciones interpretativas con el fin de que las adapten, las reelaboren y las utilicen para deducir significados adicionales en la carta, la persona y la situación a considerar.
La palabra crucial es orientaciones. Se supone que las orientaciones se utilizan para llegar a alguna parte, en el caso de este libro, para obtener una comprensión más profunda de cartas y personas concretas y en última instancia de la propia astrología. Las personas que usen este libro sólo de una manera pasiva no sacarán de él el máximo provecho, pero quienes empleen las orientaciones como trampolines para una reflexión personal, y en una consulta, para un diálogo centrado en la realidad más profunda, los sentimientos y la experiencia interior de otra persona, espero que encuentren este libro muy valioso. El lector que lo utilice como una manera de sintonizar —o de ayudar a otras personas a sintonizar— con su yo más profundo, con sus sentimientos, ritmos y necesidades, que a menudo son tan ignorados, verá cómo le permite desarrollar un método personal de astrología que se centre en el significado y el objetivo de la vida. Esta clase de astrología es mucho más profunda, útil y precisa que las difusas enumeraciones de palabras que ofrecen la mayor parte de los libros y los programas de ordenador, que sólo echan un vistazo sobre la superficie, sin centrarse en el individuo, a quien dejan básicamente insatisfecho e indiferente.
Tal como he dicho antes, en el trabajo astrológico hay que centrarse en la experiencia interna para alcanzar un alto nivel de precisión. Una advertencia para el principiante: no suponga que la astrología es capaz de «explicarlo» todo sólo porque se trata de una ciencia cósmica. Esta suposición errónea es muy frecuente entre astrólogos y principiantes que se sienten inflamados de entusiasmo. El hecho de creer que la astrología tiene infinitas aplicaciones y que su precisión es invariablemente alta en todas esas aplicaciones tiene muchos efectos desafortunados, algunos de los cuales ya he tratado en otros libros. Una consecuencia peligrosa de esta creencia, bastante evidente en los últimos años, es que los astrólogos se sienten tentados a llenar los vacíos aparentes añadiendo cada vez más factores a la carta natal, con la esperanza, supongo, de «considerar» o «explicar» virtualmente todos los detalles insignificantes de la vida. Evidentemente, es un esfuerzo inútil. La vida es una danza de energía infinitamente variable, y los misterios de la vida, del Yo Superior y del Alma humana trascenderán siempre todos los enfoques mentales y todas las técnicas. Esta es precisamente la razón por la que llamo «orientaciones» a los bloques constructores esenciales de este volumen: pueden ser utilizados sólo como guías cuando se busca una mayor comprensión de uno mismo y de los demás. No se puede afirmar que estas orientaciones u otros materiales para la interpretación de cartas sean «la última palabra» o que constituyan interpretaciones «completas». Nada en la vida humana llega a ser nunca «completo», todo está sujeto a un cambio y una transformación constantes.
Como ya he dicho antes, no hemos de creer que la astrología lo «explicará» todo. Para las explicaciones últimas hay que remitirse a la religión, la filosofía o el misticismo. Sin embargo, aunque la astrología no es una forma de explicación tan vasta como a muchos les gustaría creer, sí es una gran iluminadora. Enciende una luz donde antes había oscuridad y confusión. Pero sólo ilumina si el astrólogo es capaz de captar esa luz. Si no es así, la luz se disipa, se va volviendo difusa y débil. La brillante luz de la comprensión que pueden reflejar los importantes símbolos de este lenguaje cósmico, fácilmente se distorsiona o se pierde si la persona que utiliza la astrología no es una lente clara y definida. Y este es el objetivo de estas orientaciones: ayudar al individuo a enfocar los significados esenciales para que sea así una lente clara que ilumine las complejidades y los rincones oscuros de la vida y de la naturaleza humana.
En este libro, he dado por sentado que el lector está familiarizado, al menos hasta cierto punto, con los factores básicos de la astrología tradicional. Por lo tanto, no voy a repetir lo que puede encontrarse en docenas de otros textos básicos. También doy por sentado que el lector dispone de su carta natal y al menos fundamentalmente sabe cómo averiguar las posiciones de los planetas en los signos y en las casas. (Actualmente es bastante accesible conseguir la propia carta natal, por ejemplo, en internet). Para los principiantes sería ideal que una persona entendida les explicase los componentes esenciales de su carta natal. Además de leer tantos libros sobre astrología como puedan, recomiendo a los estudiantes que levanten el mayor número de cartas posible, que hablen con las personas cuyas cartas hayan hecho en un diálogo libre y abierto, que hagan uso frecuente de las orientaciones de este libro, y que nunca duden en reconocer con franqueza cualquier confusión, ignorancia o falta de comprensión. Sólo mediante una experimentación astrológica de tanteo con muchas personas, el lenguaje de la astrología cobra vida por completo. Este tipo de diálogo es una exploración conjunta de las cuestiones con las que se enfrenta una determinada persona, de su carácter profundo y de sus motivaciones, y de cómo la astrología puede iluminar estas cuestiones.
Es también importante señalar que, para utilizar este libro de la manera más efectiva, hay que considerar imparcialmente la precisión de todas las frases interpretativas, tanto si parecen positivas como negativas. (La función del astrólogo no es la de halagar al cliente con interminables comentarios de elogio). Aquellos lectores que hayan leído diferentes textos de astrología habrán notado que muchos escritores astrológicos caen en la trampa de hacer afirmaciones del tipo «o esto o lo otro». Es más fácil pensar y escribir de esta manera que tratar con las complejidades y los matices de la vida, y es una tentación a la que resulta difícil resistirse, ya que el autor intenta organizar los datos astrológicos en forma de categorías accesibles. En mis escritos he caído en esta trampa más de una vez. Si la vida fuera así de sencilla, la comprensión y la práctica de la astrología serían también mucho más sencillas.
Sin embargo, lo positivo y lo negativo a menudo se manifiestan juntos en la vida, alternándose o moviéndose a la vez en el tejido de cada personalidad humana, de una forma tan única que nos resulta muy difícil separar todas las hebras a fin de facilitar el análisis. La mayor parte de las personas poseen una amplia combinación de rasgos, tendencias y motivos «positivos» y «negativos». Y, muchas veces, lo que a una persona puede parecerle un rasgo «negativo» puede ser una cualidad admirable para otra. Una persona, por ejemplo, puede menospreciar la impaciencia y el carácter fogoso de un Aries, mientras que otra puede apreciar profundamente la personalidad orientada hacia la acción y la sincera brusquedad del Aries. En otras palabras, a pesar de la impresión dada por la fija interpretación de tantos «recetarios» astrológicos, la astrología no es un estudio del tipo «o esto o lo otro», no se basa en los simples juicios de blanco o negro. Es una sutil ciencia de energía que abarca una infinita variedad de tonos y combinaciones. A diferencia de las típicas «teorías de la personalidad» de la psicología ortodoxa, comprende innumerables matices de personalidad, carácter y potencial creativo. Tal como ha escrito el doctor Ralph Metzner, psicólogo:
Como psicólogo y psicoterapeuta, me he interesado por otro aspecto de este fascinante y desconcertante tema. Tenemos aquí una tipología psicológica y un instrumento de valoración diagnóstica que supera con creces en complejidad y sofisticación de análisis cualquier otro sistema existente… el marco del análisis —los tres alfabetos interrelacionados del Zodíaco: «signos», «casas» y «aspectos planetarios»— está probablemente mejor adaptado a las complejas variedades de la naturaleza humana que los sistemas existentes de tipos, rasgos, motivos, necesidades, factores o escalas.
«Astrology: Potential Science and Intuitive Art», en The Journal of Astrológica I Studies, 1970
El estudiante de astrología a menudo se siente confuso ante el vasto número de opciones interpretativas que presenta incluso una carta natal básica. Preguntas tales como «¿En qué debo centrarme?», y «¿Qué debo acentuar dentro del limitado período de tiempo de una consulta?», son importantes y han de ser contestadas. Y, sin embargo, la bibliografía astrológica proporciona muy pocas guías en este sentido y sólo unas cuantas respuestas dispersas a estas cuestiones. He tratado de ofrecer algunas aclaraciones a estos temas en algunos de mis libros, y en este volumen he decidido hacer que la misma estructura del libro refleje la importancia relativa de los diversos factores que constituyen una carta natal básica.
Tal vez lo más importante de este libro sea el hincapié que hace en los cuatro elementos como las energías básicas analizadas por la astrología, y en el elemento y el signo en que están emplazados los planetas «personales». Los planetas exteriores (Urano, Neptuno y Plutón) no han sido abordados de la misma manera, excepto cuando ejercen un poderoso impacto sobre el individuo (los aspectos que forman con los planetas personales y la posición que ocupan en las casas). He visto a muchos principiantes dar excesiva importancia al signo que ocupa Urano, por ejemplo, o incluso con más frecuencia, a un aspecto entre dos de los planetas exteriores, sin saber que todas las personas nacidas durante un determinado número de años comparten la misma configuración debido al lento movimiento de los planetas exteriores. Por lo tanto, este factor tendrá un impacto individual muy pequeño, excepto en el caso de que los planetas exteriores formen aspectos con los planetas personales o con el Ascendente. Así, al definir unas orientaciones precisas para utilizar y comprender la esencia de la carta natal, no hay ninguna razón para incluir esos detalles. Cualquiera que utilice la astrología debe centrarse en los cinco planetas personales (Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte), así como en el Ascendente, y luego en todo lo que matice o modifique estos factores básicos.
Si, por ejemplo, Neptuno está en conjunción con el Ascendente o en oposición a él, es decir, en el Descendente, entonces Neptuno se convierte en un factor importante en la personalidad y en el campo energético, no por el signo en que esté, sino por su vinculación con los puntos focales básicos y las estructuras fundamentales de la carta. Si, por ejemplo, Urano o Plutón forman aspectos casi exactos con el Sol, entonces esa persona tendrá una conciencia o una sintonización fuertemente uraniana o plutoniana, no por los signos en los que estén estos dos planetas tan lejanos, sino por la intensidad de la vibración establecida por la exactitud del aspecto que forman el Sol y el planeta exterior.
Por consiguiente, debido a la importancia de los planetas personales, el capítulo más amplio de este libro ofrece numerosas orientaciones para comprender las posiciones por signo de dichos planetas, así como las de Júpiter y Saturno. A fin de mantener el enfoque energético de la astrología, doy también unas simples orientaciones sobre los elementos de los signos y sobre las posiciones de cada planeta en los cuatro elementos. Con todo este material puede realizarse un trabajo astrológico sorprendente, de una impresionante precisión.
Naturalmente, también dedico un amplio capítulo al Ascendente, pero en vez de ofrecer una lista de palabras clave similares a las del Sol en los signos para poder así describir cada signo Ascendente, he decidido abordar una cuestión que sorprende a muchos principiantes: distinguir entre la manifestación de un signo como signo solar y la manifestación de este mismo signo como Ascendente. Podría decirse mucho más para diferenciarlos a ambos (por ejemplo, un Ascendente Tauro y un Sol en Tauro), pero en un libro de orientaciones tan precisas, me parece suficiente reconocer la diferencia y señalar algunos contrastes obvios que he observado durante años.
En el capítulo de las casas, he decidido centrarme en los principios holistas de los que pueden derivarse todas las interpretaciones específicas de las casas y en numerosas frases orientadoras pensadas para que el astrólogo pueda «conectar» las bases específicas de una carta dada y luego utilizar la combinación resultante como trampolín para la reflexión personal y el diálogo. En otras palabras, en el capítulo de las casas, quiero alentar a los estudiantes a que saquen sus propias conclusiones y a que exploren la miríada de posibilidades de vida interior y exterior que puede simbolizar una determinada combinación planeta / casa.
En el capítulo dedicado a los aspectos, el énfasis se ha situado en los planetas que tienen relaciones angulares específicas, más que en la exactitud de dicho ángulo. La costumbre de la astrología de agrupar juntas todas las cuadraturas, todos los trígonos, etc., contribuye a perpetuar la noción errónea de que todas las cuadraturas son «malas» o «difíciles», que todos los trígonos son «buenos» o «fáciles», etc. Esta costumbre persiste, a veces como corriente no declarada, en el pensamiento de los astrólogos que afirman que han superado esa vieja y limitadora manera de considerar los aspectos. Sin embargo, mucho más importantes que el aspecto en sí son los planetas implicados, cuan bien se fusionan juntos, cómo funcionan en los signos que ocupan, y cómo un aspecto concreto es integrado en la estructura de la carta como totalidad.
Como orientación adicional para aquellos que preguntan «¿En qué debo centrarme?», repetiré el consejo que he dado a muchos estudiantes: incluso si sienten que sólo comprenden una pequeña parte de la carta, sigan lo que comprenden y ello les llevará a la estructura y los temas principales del resto de la carta. Y no se preocupen por hacer una «interpretación completa de la carta», porque es imposible. En vez de perderse en los infinitos detalles de una carta, es mejor centrarse en lo que realmente es importante en la naturaleza y la vida de esa persona y en qué clase de persona es. Dado que la carta natal sólo se «realiza» del todo en la vida del ser humano, una «interpretación completa de la carta» solamente se logra cuando el tejido y las complejidades de la vida total del individuo y de su personalidad se han revelado, comprendido mejor y aceptado por completo.
Finalmente, la astrología puede enseñarse sólo hasta cierto punto. Es importante, por supuesto, que uno aprenda el mejor tipo de ciencia astrológica posible a fin de realizar un trabajo útil y preciso, pero una vez aprendidos los fundamentos, la filosofía y los principios interpretativos básicos, entonces el astrólogo es más importante que la astrología. La aplicación de la ciencia es un arte y requiere la sutileza de un artista. La pregunta, pues, será: ¿Qué clase de artista es usted? ¿Es usted una lente clara a través de la cual se reflejan y se enfocan de manera definida los factores cósmicos? Su propio desarrollo personal, sus creencias, sus ideales y su sensibilidad son, por lo tanto, cruciales a la hora de determinar cuan efectivo y beneficioso puede ser su arte astrológico.
De todas formas, sigue siendo cierto que es importante el tipo concreto de teoría astrológica que usted siga (en contra de lo que sostienen muchos astrólogos «de mente abierta»). Como dijo Einstein: «La teoría es lo que decide lo que podemos observar». Por lo tanto, definir la filosofía astrológica y la teoría y los enfoques fundamentales es determinante para lograr una perspectiva clara y una sólida base en el trabajo astrológico.
Pero el nivel de evolución personal que haya usted alcanzado tiene, como mínimo, la misma importancia, en tanto que le permite comprender la vida y a los seres humanos. El intelecto sólo puede funcionar dentro del alcance permitido por el nivel de conciencia de la persona (o el nivel de evolución del alma, podría decirse). En última instancia, por lo tanto, debemos centrarnos en nuestra propia vida interior, en nuestra evolución interna, no sólo como manera de lograr una comprensión más clara y una utilización más efectiva de la astrología, sino como el único camino hacia una verdadera evolución de nuestro ser.
Conceptos y definiciones clave
Una clave para la comprensión de la astrología está al alcance de todas aquellas personas que verdaderamente comprendan el significado de las definiciones siguientes:
- Los elementos son la sustancia energética de la experiencia.
- Los signos son las pautas de energía primaria e indican cualidades específicas de la experiencia.
- Los planetas regulan el flujo de la energía y representan las dimensiones de la experiencia.
- Las casas representan los campos de la experiencia donde las energías concretas se expresan más fácilmente y donde el individuo se enfrenta a ellas de la manera más directa.
- Los aspectos revelan el dinamismo y la intensidad de la experiencia y también cómo interactúan las energías dentro del individuo.
Estos cinco factores constituyen una extensa psicología cósmica, y el arte de combinarlos da como resultado el lenguaje de energía llamado astrología.
Veamos cómo actúan. Una dimensión concreta de la experiencia (indicada por un determinado planeta) se verá invariablemente coloreada por las características del signo en que esté situado dicho planeta en la carta individual. El resultado será una necesidad específica de expresarse y de actuar según esa definición del propio ser. El individuo se enfrentará a esa concreta dimensión de la vida en el campo de la experiencia indicado por la casa donde se encuentre emplazado ese planeta. La necesidad de expresar o satisfacer esa dimensión de la experiencia estará presente en toda persona que tenga la misma combinación planeta-signo, pero los aspectos específicos que forme ese planeta revelarán el grado de facilidad y de armonía con que la persona puede expresar ese impulso o satisfacer esa necesidad.