PRÓLOGO

Una voz:

—¿Está ya preparado?

Otra voz:

—Está preparado. Está completamente integrado…

La primera voz:

—¡Contacto!

—Contacto…

La primera voz:

—La forma es perfecta… Pero ¿concuerda con el entorno?

Segunda voz:

—Conceptor… ¿preparado?

—Preparado.

—¡Contacto!

Primera voz:

—Bien… esto tiene un aspecto satisfactorio… Pero ¿están ajustadas las relaciones entre neoforma y entorno?

Segunda voz:

—Están ajustadas… y estables.

Primera voz:

—Entonces no hay que esperar más. Integren y pasen la trivisión…

Segunda voz:

—Integración binaria… ¿preparada?

—¡Preparada!

—¡Contacto!

Primera voz:

—Trivisión en plano medio, por favor.

Segunda voz:

—Trivisión centrada sobre la neoforma…

Primera voz:

—Perfecto… ¡perfecto! Pero… ¡esperen! Un pequeño detalle… ¿No está el cielo demasiado limpio? En estas circunstancias… Creo que un banco de bruma densa, que más tarde podría desgarrarse y desaparecer, acentuaría el realismo.

Segunda voz:

—¿Ha oído al Primero, Cuarto? Integre…

—Hecho.

Primera voz:

—Bien… Creo que ahora todo está perfecto. Hasta cierto punto, naturalmente. Siempre hay errores, pero los corregiremos a medida que… Ya pueden pasar al movimiento.

Segunda voz:

—Movimiento… ¿preparado?

—¡Preparado!

—¡Contacto!

Primera voz:

—Hum… la transmisión es débil. ¿No se podría aumentar un poco la intensidad?

Segunda voz:

—Aumenten la intensidad en tres grados…

Primera voz:

—¡Ah!, sí; ahora… Pero ¡cuántas interferencias!

Segunda voz:

—Es normal; se está despertando…

Primera voz:

—Sí, se está despertando… Pero ¿es ésa la palabra adecuada? Yo… ¡ay! Incluso siento el peso de esta viga sobre mi… sobre SU pierna…

Segunda voz:

—Podríamos efectuar un tri, entre…

Primera voz:

—¡Cállese ahora! Le toca a él ocupar todo el campo…

Le toca a ÉL, sí; se despierta…