Escena X
TEODORA y ERNESTO. Ernesto cae en el sillón próximo a la mesa. Teodora continúa a la derecha. Pausa.
ERNESTO (Aparte.) ¡De qué sirve la lealtad!
TEODORA ¡De qué sirve la inocencia!
ERNESTO ¡Se oscurece la conciencia!
TEODORA ¡Piedad, Dios mío, piedad!
ERNESTO ¡Suerte fiera!
TEODORA ¡Triste suerte!
ERNESTO ¡Pobre niña!
TEODORA ¡Pobre Ernesto!
(Hasta aquí todos son apartes.)
SEVERO (Desde dentro; los que siguen son gritos de suprema angustia.)
¡Hermano!
MERCEDES ¡Socorro!
PEPITO ¡Presto!
(Ernesto y Teodora se levantan y se acercan uno a otro.)
TEODORA ¡Gritos de dolor!
ERNESTO ¡De muerte!
TEODORA ¡Vamos pronto!
ERNESTO ¿Dónde?
TEODORA ¡Allí!
ERNESTO (Deteniéndola.) No podemos.
TEODORA ¿Por qué no?
¡Yo quiero que viva! (Con ansia.)
ERNESTO (Lo mismo.) ¡Y yo!
Pero no puedo…
(Señalando hacia el cuarto de don Julián.)
TEODORA Yo sí.
(Precipitándose hacia allá.)