Escena IX
TEODORA, ERNESTO, SEVERO; después JULIÁN y MERCEDES.
JULIÁN ¡Déjame!… (Desde dentro.)
MERCEDES ¡No, por Dios!… (Lo mismo.)
JULIÁN ¡Son ellos vamos!…
TEODORA ¡Salga usted!… (A Ernesto, llevándoselo.)
SEVERO (A Ernesto.) ¡La revancha!
ERNESTO No la niego.
(En este momento se presenta don Julián, pálido, descompuesto, casi moribundo, y Mercedes conteniendolo. Al presentarse él, don Severo está a la derecha, primer término, y Teodora y Ernesto formando un grupo en el fondo.)
JULIÁN ¡Juntos!… ¿Adónde van?… ¡Que los detengan!
¡Huyen de mí… ¡Traidores!
(Quiere precipitarse sobre ellos, pero te faltan las fuerzas y vacila.)
SEVERO (Acudiendo a sostenerle.) ¡No!
JULIÁN ¡Severo!
me engañaban!… ¡Mentían!… ¡Miserables!
(Mientras pronuncia estas palabras, entre Mercedes y Severo le traen a la butaca de la derecha.)
¡Allí!… ¡Mira!… ¡Los dos… ella y Ernesto!
¿Por qué están juntos?
TEODORA Y ERNESTO
(Se separan uno de otro.) ¡No!
JULIÁN ¿Por qué no vienen?
¡Teodora!…
TEODORA (Tendiéndole los brazos, pero sin acercarse.)
¡Mi Julián!…
JULIÁN ¡Sobre mi pecho!
(Teodora se precipita en los brazos de Julián, que la estrecha fuertemente. Pausa.)
¿Ya la ves?… ¿Ya lo ves?… ¡Sé que me engaña!…
(A su hermano.)
¡Y en mis brazos la oprimo y la sujeto!…
¡Y puedo darle muerte!… ¡Y la merece!…
¡Y «la miro»!… ¡«La miro»!… ¡Y ya no puedo!
TEODORA ¡Julián!
JULIÁN ¿Y aquél?… (Señalando a Ernesto.)
ERNESTO ¡Señor!…
JULIÁN ¡Y yo lo amaba!
Calla y acércate… (Ernesto se aproxima.)
(Sujetando a Teodora.) ¡Aun soy el dueño!
TEODORA ¡Tuya!… ¡Tuya!…
JULIÁN ¡No finjas!… ¡No me mientas!…
MERCEDES ¡Por Dios santo!… (Procurando calmarle.)
SEVERO (Lo mismo.) ¡Julián!…
JULIÁN (A los dos.) ¡Callad!… ¡Silencio!…
(A Teodora.)
¡Si yo te adiviné!… ¡Sí sé que le amas!…
(Teodora y Ernesto quieren protestar, pero no les deja.)
¡Si lo sabe Madrid!… ¡Madrid entero!…
ERNESTO ¡No, padre!
TEODORA ¡No!
JULIÁN ¡Lo niegan!… ¡Y lo niegan!…
¡Si es la evidencia! ¡Si en mi ser la siento!
¡Porque esta calentura que me abrasa
con su llama ilumina mi cerebro!
ERNESTO ¡Del hervor de la sangre, del delirio,
todas esas traiciones son engendros!
¡Escuche usted, señor!
JULIÁN ¡Vas a mentirme!
ERNESTO ¡Es inocente! (Señalando a Teodora.)
JULIÁN ¡No!… ¡Si no te creo!…
ERNESTO ¡De mi padre, señor, por la memoria!
JULIÁN ¡No profanes su nombre y su recuerdo!
ERNESTO ¡Por el último beso de mi madre!…
JULIÁN ¡No está en tu frente ya su último beso!
ERNESTO Por cuanto usted quiera, ¡oh, padre mío!
juraré, juraré.
JULIÁN No juramentos,
ni engañosas palabras, ni protestas…
ERNESTO Pues bien, ¿qué quiere usted?
TEODORA ¿Qué quieres?
JULIÁN ¡Hechos!
ERNESTO ¿Qué desea, Teodora? ¿Qué nos pide?
TEODORA ¡Yo no lo sé!… ¿Qué hacer? ¿Qué hacer, Ernesto?
JULIÁN (Que les ha seguido con mirada febril y con instintiva desconfianza.)
¡Ah! ¿Delante de mí buscáis engaños?
¡Os concertáis, infames!… ¡Lo estoy viendo!…
ERNESTO ¡Por la fiebre ve usted, no por los ojos!
JULIÁN ¡La fiebre, sí! ¡Como la fiebre es fuego,
la venda consumió que ante la vista
me pusisteis los dos, y al fin ya veo!
Y ahora, ¿por qué os miráis?… ¿Por qué, traidores?
¿Por qué brillan tus ojos? ¡Habla, Ernesto!
No es el brillo del llanto… Ven… Más cerca…
Aún más…
(Le obliga a acercarse; le hace bajar la cabeza y al fin viene a caer de rodillas ante él. De este modo queda don Julián entre Teodora, que está a su lado, y Ernesto, que está a sus pies. En esta actitud le pasa la mano por los ojos.)
¿Lo ves?… ¡No es llanto… si están secos!
ERNESTO ¡Perdón!… ¡Perdón!…
JULIÁN ¡Pues si perdón me pides
confiesas tu maldad!
ERNESTO ¡No!
JULIÁN ¡Sí!
ERNESTO ¡No es eso!
JULIÁN Pues cruzad ante mí vuestras miradas…
SEVERO ¡Julián!
MERCEDES ¡Señor!
JULIÁN (A Teodora y Ernesto.) ¿Acaso tenéis miedo?
¿No os amáis como hermanos? ¡Pues probadlo!
¡De las anchas pupilas a los cercos
salgan las almas, y sus castas luces
en mi presencia mezclen sus reflejos,
que yo veré, porque veré de cerca,
si esos rayos de luz son «luz» o «fuego»!
Tú, Teodora, también… si ha de ser… vamos…
¡Venid!… ¡Los dos!… ¡Aun más!…
(Hace caer ante él a Teodora, los aproxima a la fuerza y los obliga a mirarse.)
TEODORA (Separándose por un violento esfuerzo.)
¡Ah! ¡No!
ERNESTO (Procura desasirse, pero don Julián le sujeta.)
¡No, puedo!
JULIÁN ¡Os amáis!… ¡Os amáis!… ¡Claro lo he visto!…
¡Tu vida! (A Ernesto.)
ERNESTO ¡Sí!
JULIÁN ¡Tu sangre!
ERNESTO ¡Toda!
JULIÁN (Sujetándole de rodillas.) ¡Quieto!
TEODORA ¡Julián! (Conteniéndole.)
JULIÁN ¿Tú le defiendes?… ¡Le defiendes!…
TEODORA ¡Pero si no es por él!
SEVERO ¡Por Dios!
JULIÁN (A Severo.) ¡Silencio!
¡Mal amigo!… ¡Mal hijo!… (Sujetándole a sus pies.)
ERNESTO ¡Padre mío!
JULIÁN ¡Desleal!… ¡Traidor!… (Lo mismo.)
ERNESTO ¡No, padre!
JULIÁN Voy el sello
a ponerte de vil en la mejilla…
¡Y no con mi mano!… ¡ Pronto con mi acero!…
(Con un resto de suprema energía se incorpora y le golpea en el rostro.)
ERNESTO (Da un grito terrible, se levanta y se separa hacia la izquierda cubriéndose la cara.)
¡Ah!
SEVERO ¡Justicia! (Extendiendo el brazo hacia Ernesto.)
TEODORA ¡ Jesús!
(Se oculta el rostro entre las manos y va a caer en una silla de la derecha.)
MERCEDES ¡Delirio ha sido!
(A Ernesto, como disculpando a Julián.)
(Estos cuatro gritos, rapidísimos. Momentos de estupor. Julián, siempre en pie y mirando a Ernesto. Mercedes y Severo, conteniéndole.)
JULIÁN Delirio, no; castigo, ¡vive el cielo!
¿Qué pensabas, ingrato?
MERCEDES Vamos… vamos…
SEVERO Ven, Julián…
JULIÁN ¡Sí, ya voy!
(Se encamina penosamente hacia su cuarto, sostenido por Severo y Mercedes; pero
deteniéndose algunas veces para mirar a Ernesto y Teodora.)
MERCEDES ¡Pronto, Severo!
JULIÁN ¡Míralos!… ¡Los infames!… ¡Fue justicia!…
¿No es verdad?… ¿No es verdad?… Yo así lo creo.
SEVERO ¡Por Dios, Julián!… ¡Por mí!
JULIÁN ¡ Tú solo! ¡Solo…
me has querido en el mundo!…
(Abrazándole.)
SEVERO ¡Yo, sí! ¡Cierto!
JULIÁN (Sigue caminando; cerca de la puerta se detiene y otra vez los mira.)
¡Y ella llora por él!… ¡Y no me sigue!…
¡Ni me, mira ni ve… que yo me muero!…
¡Me muero… sí!…
SEVERO ¡Julián!…
JULIÁN ¡Espera… espera!…
(Deteniéndose en la misma puerta.)
¡Deshonra por deshonra!… ¡Adiós, Ernesto!
(Salen Julián, Severo y Mercedes por la derecha, segundo término.)