¿QUÉ ES LA PAZ[146] DE DIOS?

M20.1 1 Se ha dicho que hay una paz que no es de este mundo. ² ¿Cómo reconocerla? ³ ¿Cómo encontrarla? 4 Y, una vez que se ha encontrado, ¿cómo se retiene? 5Consideremos cada una de estas preguntas por separado, ya que cada una refleja un paso diferente en el camino.

 

M20.2 6 Primera, ¿cómo puede reconocerse aquí la paz[147], de Dios? 7 Al principio, se reconoce sólo por una cosa: cualquiera que sea la forma que adopte, es una experiencia totalmente distinta a todas las experiencias previas. 8 En efecto, no trae a la mente nada que haya sucedido antes; 9no evoca nada que se pueda asociar con el pasado; 10 es algo completamente nuevo. ¹¹ Hay ciertamente un contraste, sí, entre esta experiencia y todo el pasado. ¹²Pero, curiosamente, no se trata de un contraste basado en verdaderas diferencias. ¹³ El pasado sencillamente se desvanece, y en su lugar, queda una quietud sin fin. 14 Eso es todo. 15 El contraste que se había percibido al principio, sencillamente ha desaparecido. 16 La quietud se ha extendido para cubrirlo todo.

 

M20.3 17 ¿Cómo encontrar esta quietud? 18 Nadie dejará de encontrarla si sólo busca sus condiciones. 19 La paz de Dios no puede llegar nunca donde hay ira, pues la ira tiene que negar que la paz existe. 20 El que justifica la ira de alguna manera o en cualquier circunstancia, está proclamando que la paz no tiene sentido, y por tanto, tiene que creer que no existe. ²¹ En esas condiciones, no se puede hallar la paz de Dios. ²² Por consiguiente, el perdón es la condición indispensable para encontrarla. ²³ Es más, donde se ha perdonado, tiene necesariamente que haber paz. 24 Pues, ¿qué otra cosa sino el ataque conduce a la guerra? 25 ¿Y qué otra cosa sino la paz es lo opuesto a la guerra? 26 Aquí, el contraste inicial resalta de una manera clara y evidente. 27 No obstante, cuando se ha hallado la paz, la guerra deja de tener sentido. 28 Y ahora, el conflicto es el que se percibe como inexistente e irreal.

 

M20.4 29 ¿Cómo se mantiene la paz de Dios, una vez hallada? 30 Si la ira retorna, cualquiera que sea su forma, el pesado telón caerá una vez más, y la creencia de que la paz no puede existir, regresará inevitablemente. ³¹ La guerra volverá a aceptarse como la única realidad posible. ³² Y ahora, nuevamente vas a tener que deponer tu espada, aunque no te hubieses dado cuenta de que la habías vuelto a blandir. ³³ Porque te vas a dar cuenta, al recordar
—aunque sea vagamente— lo feliz que eras cuando no habías desenvainado tu espada, de que en algún momento debiste haberla desenvainado para defenderte. 34 Ahora, detente por un momento y piensa en lo siguiente: ¿es conflicto lo que quieres, o la paz de Dios sería una mejor
opción? 35 ¿Cuál te puede aportar más? 36 Una mente[148]tranquila no es un presente pequeño. 37 ¿Acaso no preferirías vivir que decidirte por la muerte?

 

M20.5 38 Vivir es alegría, pero en la muerte[149], sólo se llora. 39 Ves en la muerte el escape de lo que has hecho.40 Pero lo que no ves es esto: que tú hiciste la muerte, y que no es sino la ilusión de un final. 41 La muerte no puede ser una escapatoria, porque el problema no radica en la vida. 42 La Vida[150], no tiene opuesto, pues es Dios. 43 Vivir parece ser lo opuesto a morir, porque tú has decidido que la muerte acaba con la vida. 44 Perdona[151] al mundo y comprenderás que nada de Lo que Dios creó puede tener fin, y que nada que Él no creara es real. 45 En esta sola frase se explica todo nuestro Curso. 46 En esta sola frase se le da a nuestras prácticas la única dirección que tienen. 47 Y en esta frase se especifica el programa de estudios del Espíritu Santo en su totalidad, exactamente como es.

 

M20.6 48 ¿Qué es la Paz de Dios? 49 La paz de Dios no es más que esto: la sencilla comprensión de que Su Voluntad no tiene ningún opuesto. 50 Ningún pensamiento que contradiga Su Voluntad puede ser verdadero. 51 El contraste entre Su Voluntad y la tuya tan sólo daba la impresión de ser real. 52 En verdad, no había conflicto, pues Su Voluntad es realmente La Tuya. 53Ahora, la poderosa Voluntad de Dios Mismo es Su don para ti. 54 Él no desea quedarse con Ella sólo para Sí. 55¿Por qué querrías seguir ocultándole tus insignificantes y frágiles imaginaciones separadas de Él? 56 La Voluntad de Dios es Una, y es La única que existe. 57 Ésta es Tu herencia. 58 Todo el Universo que se encuentra más allá del sol y las estrellas, así como de todos los pensamientos que puedas concebir, realmente te pertenecen. 59 La paz de Dios es la condición para que se haga Su Voluntad[152]. 60Alcanza Su paz, y Lo recordarás.

 

 

 

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