INTRODUCCIÓN
M4.1.1 1 Las
características superficiales de los maestros de Dios no son en
modo alguno similares para todos. ² Si se les mira con los ojos del
cuerpo, se observa que: no hay parecido entre ellos, vienen de
ambientes totalmente distintos, sus experiencias acerca del mundo
varían enormemente, y sus "personalidades" externas son muy
diversas. ³ No obstante, durante las primeras fases del desempeño
de su función como maestros de Dios, no han adquirido todavía las
profundas características que los establecerán como lo que son. 4
Dios concede dones[26] especiales a Sus maestros, porque tienen un
papel especial que desempeñar en Su plan para el Redimir. 5 Su
especialismo[27] es, por supuesto, una condición estrictamente
temporal, establecida en el tiempo, a fin de llevarlos fuera del
tiempo. 6 Estos dones especiales, nacidos de la relación santa
hacia la cual se encamina la situación de enseñanza-aprendizaje, se
convierten en algo característico de todos los maestros de Dios que
han progresado en su propio aprendizaje. 7 En este sentido, todos
son iguales.
M4.1.2 8 Todas las
diferencias que puedan existir entre los Hijos de Dios son
temporales. 9 No obstante, puede afirmarse que, en el tiempo, los
maestros de Dios más avanzados poseen las siguientes
características:
M4.2