¿ES SEGURO QUE HABRÁ CURACIÓN?

M6.1 1 Sí, la curación siempre tiene lugar. ² Es imposible dejar que las ilusiones sean llevadas ante la Verdad y, al mismo tiempo, conservarlas. ³ La Verdad demuestra que las ilusiones no valen nada. 4 El maestro de Dios ha visto la corrección de sus propios errores en la mente del paciente, al reconocerla como lo que realmente es. 5 Al haber aceptado el Redimir para sí mismo, también lo ha aceptado para el paciente. 6 No obstante, ¿qué sucede cuando el paciente usa la enfermedad[74] como forma de vida, creyendo que la curación[75] es el camino a la muerte[76]? 7 En estos casos, una curación repentina podría precipitar una aguda depresión y una sensación de pérdida tan profunda que el paciente podría tratar incluso de destruirse a sí mismo. 8 Al no tener nada por qué vivir, podría incluso pedir la muerte. 9 En este caso, y por su propio bien, la curación tiene que esperar.

 

M6.2 10 La curación dejará de hacerse siempre que se perciba como una amenaza. ¹¹ En el instante en que sea bienvenida, ahí estará. ¹² Donde se haya ofrecido una curación, ésta se recibirá. ¹³ ¿Y qué es el tiempo ante los dones de Dios? 14 Nos hemos referido en muchas ocasiones en el texto al almacén de tesoros que se ofrecen en igual forma, tanto para el que da como para el que recibe los dones de Dios. 15 Ni uno solo se pierde, pues sólo pueden multiplicarse. 16 Ningún maestro de Dios debería sentirse decepcionado si ha ofrecido una curación[77] y ésta no parece haber sido recibida. 17 No es su función juzgar cuándo su presente debería ser aceptado. 18Que tenga por seguro que ha sido recibido, y que confíe en que será aceptado cuando se reconozca que es una bendición y no una maldición.

 

M6.3 19 La función de los maestros de Dios no es evaluar el resultado de sus presentes. 20 Su función es, sencillamente, darlos. ²¹ Una vez que los han dado, han dado también el resultado, pues es parte del presente. ²² Nadie puede dar[78] si está preocupado por los resultados de lo que da[79]. ²³ Eso sería limitar lo que da y, en ese caso, ni el que lo da ni el que lo recibe dispondrían del presente. 24 La confianza es parte esencial del dar; de hecho, es la parte que hace posible el compartir; la parte que garantiza que el dador no perderá, sino que únicamente ganará. 25 ¿Quién da un presente y luego se queda con él[80] para asegurarse de que sea usado como mejor le parezca al que da? 26 Eso no es dar, sino encarcelar.

 

M6.4 27 Haber abandonado toda preocupación por el presente que se ha dado es lo que hace que sea verdaderamente dado[81]. 28 Y la confianza[82] es lo que hace posible dar de verdad. 29 La curación es el cambio de pensamiento que el Espíritu Santo procura que tenga lugar en la mente del paciente. 30 Y es el Espíritu Santo en la mente del donante Quien da el presente al paciente. ³¹¿Cómo va a perderse? ³² ¿Cómo va a ser ineficaz? ³³¿Cómo va a desperdiciarse? 34 La casa del tesoro de Dios nunca puede estar vacía. 35 Y si falta un presente, no estaría llena. 36 No obstante, es Dios Quien garantiza que está llena. 37 Por consiguiente, ¿por qué habría de preocuparse un Maestro de Dios por lo que suceda con sus presentes[83]? 38 Al ser Dios Quien se los da a Sí Mismo, ¿quién, en este intercambio santo, va a recibir menos que todo?

 

 

 

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