Capítulo 15
Dar lo mejor de ti en el lugar de trabajo
En este capítulo
Reconocer tus
aptitudes
Mostrar tus fortalezas en
el lugar de trabajo
Formar equipos
fuertes
“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que haces, tendrás éxito.”
Albert Schweitzer
Si tienes un empleo que parece hecho a tu medida, puedes considerarte muy afortunado. Muchas personas viven una realidad muy diferente. Tener exactamente el empleo que te gusta es una forma segura de generar felicidad y bienestar en el lugar de trabajo. No todo el mundo ocupa un puesto deseable y altamente valorado por la sociedad. En cualquier caso, con independencia de cómo te ganes la vida, dar lo mejor de ti mismo es importante para sentirte realizado y satisfecho en el terreno profesional. En este capítulo te enseñamos a desarrollar todo tu potencial en el trabajo.
Conocer tus fortalezas profesionales
Si conoces tus fortalezas (es decir, tus habilidades y capacidades naturales) y sabes en qué se diferencian esas fortalezas de las que tienen otras personas próximas a ti, podrás utilizarlas en tu beneficio en tu trabajo y en tu empresa.
Christopher Peterson y Martin Seligman, en su obra Character Strengths and Virtues (‘Clasificación de las fortalezas y virtudes humanas’), enumeran seis virtudes humanas y las fortalezas asociadas a cada una de ellas. Estas seis virtudes se encuentran en la figura 15-1.
Figura 15-1:
Las seis virtudes humanas.
Tras considerar las virtudes enumeradas en la figura 15-1, pregúntate a ti mismo:
¿En qué áreas residen tus
fortalezas?
¿Tus fortalezas son
genéricas o están vinculadas a una virtud en concreto?
¿Qué fortalezas ves en
otras personas?
¿Cómo influyen tus
fortalezas en tu manera de actuar en el lugar de
trabajo?
¿De qué forma puedes
respetar las fortalezas y virtudes de los demás?
La figura 15-2 muestra las fortalezas correspondientes a cada una de las seis virtudes humanas.
Figura 15-2:
Fortalezas correspondientes a las seis virtudes humanas.
Puede que tus fortalezas personales se concentren en un ámbito en particular o que abarquen varias áreas. Por ejemplo, la tabla 15-1 muestra las cinco fortalezas más destacadas de Averil según el cuestionario VIA de fortalezas personales que llevó a cabo (se habla de ello en el capítulo 7).
Tabla 15-1: Las cinco fortalezas más destacadas de Averil |
|
Fortaleza |
Virtud |
La capacidad de amar y ser amado |
Amor y humanidad |
Apreciación de la belleza y la excelencia |
Espiritualidad y trascendencia |
Gratitud |
Espiritualidad y trascendencia |
Misericordia y piedad |
Espiritualidad y trascendencia |
Curiosidad |
Sabiduría y conocimiento |
La capacidad de Averil de sentir estima por la gente, junto con su curiosidad, su misericordia y su gratitud, influye mucho en su trabajo como psicóloga y también en su vida personal. Su capacidad de apreciar la belleza y la excelencia no significa que pase horas y horas en galerías de arte (aunque seguro que le gustaría), sino más bien que es el tipo de persona capaz de obsesionarse por encontrar el tono exacto de azul para sus documentos comerciales.
Mike, un cliente de Averil, presenta unas fortalezas personales algo diferentes a las de ella. En la tabla 15-2 se indican las cinco fortalezas más destacadas de Mike.
Tabla 15-2: Las cinco fortalezas más destacadas de Mike |
|
Fortaleza |
Virtud |
Imparcialidad, equidad y justicia |
Amor y humanidad |
Precaución, prudencia y discreción |
Templanza |
Ciudadanía, trabajo en equipo y lealtad |
Justicia |
Buen juicio, pensamiento crítico y amplitud de miras |
Sabiduría y conocimiento |
Honorabilidad y autenticidad |
Sabiduría y conocimiento |
Las fortalezas y virtudes de Mike parecen mucho más dignas de encomio y más altruistas que las de Averil. Es de suponer que tienen visiones muy diferentes de sus respectivos trabajos. Si fueran compañeros, tendrían que encontrar la manera de poner en común sus fortalezas para que ambos pudieran dar lo mejor de sí mismos. No cometas el error de infravalorar las fortalezas de tus compañeros de trabajo, ya que en una situación laboral a menudo pueden complementar las tuyas. Juntar vuestras fortalezas puede beneficiarte a ti y también a la empresa.
Por ejemplo, volvamos a Averil y a su obsesión por encontrar el azul más adecuado para sus documentos comerciales. Mike fácilmente podría exasperarse al ver que Averil rechaza el enésimo tono de azul que le proponen. Sin embargo, y dado que respeta la capacidad de su compañera para apreciar la belleza y la excelencia, examina uno por uno todos los colores Pantone hasta encontrar el tono exacto que Averil está buscando.
Aunque conocer las fortalezas propias resulta muy beneficioso, es igualmente útil apreciar las fortalezas de las personas con quienes trabajas, para que así puedas encontrar nuevas formas de colaborar con ellos.
Aprender del pasado
En la figura 15-3 puedes ver un gráfico sencillo con la trayectoria profesional de Ana. El gráfico muestra las subidas y bajadas que ha habido en su carrera, y sus respectivos motivos.
Figura 15-3:
Desarrollo profesional de Ana.
El gráfico de la figura 15-3 muestra que Ana necesita encontrar la forma de desarrollar sus fortalezas y el modo de relacionarse con sus compañeros de trabajo para alcanzar el éxito y el bienestar. Debe aprovechar las ocasiones que se le presenten de mejorar y debe buscar nuevas oportunidades para desarrollar sus habilidades. Asimismo, tiene que asumir la responsabilidad de hacer que las relaciones redunden en su beneficio, y para ello debe pedirles su opinión a los compañeros y afrontar los problemas a medida que vayan surgiendo, en lugar de permitir que se enconen y pasen a ser obstáculos en su camino.
Dibuja un gráfico que represente tu trayectoria profesional
hasta la fecha. Indica cuánto duraron las malas épocas, antes de
que hicieras los cambios oportunos, y señala también qué es lo que
diferencia las épocas malas o anodinas de las épocas realmente
buenas. Cuantos más detalles incluyas en el gráfico, más útil te
resultará el ejercicio para saber con exactitud en qué punto de tu
trayectoria profesional te encuentras hoy en día. A lo mejor
necesitas una hoja bien grande, porque posiblemente quieras añadir
más y más detalles a medida que se te vayan ocurriendo. Empieza
incluyendo la siguiente información:
Fechas y ocupaciones que
has tenido o tienes ahora.
Palabras clave que
describan con exactitud tu función.
Qué pensabas y sentías en
cada etapa de tu carrera.
Cuando hayas representado tu trayectoria laboral, probablemente tendrás una visión más clara de cuáles son tus objetivos profesionales. Piensa en los pasos positivos que puedes dar para aumentar las oportunidades de empleo.
Distintas profesiones, distintas aptitudes
Si tienes gente trabajando a tu cargo u ocupas un cargo directivo, una parte importante de tu trabajo consiste en conocer las fortalezas de cada empleado y aprovechar esas fortalezas para que todo el mundo rinda al máximo de sus posibilidades. En particular, debes abstenerte de asignar funciones a personas no idóneas, porque eso genera frustración entre los empleados y causa un perjuicio a la empresa a largo plazo.
Christopher Peterson y Nansook Park han elaborado una lista de profesiones junto con las fortalezas necesarias para llevar a cabo con éxito las tareas correspondientes. La tabla 15-3 muestra varias profesiones y las fortalezas que se necesitan para cada una.
Tabla 15-3: Profesiones y sus correspondientes fortalezas |
|
Fortalezas |
Profesión |
Valentía |
Director general Policía |
Amor |
Trabajador social Enfermera Maestro |
Prudencia |
Ama de casa Contable |
Creatividad |
Artista Peluquero Cocinero |
Equidad |
Maestro Gerente |
Honradez |
Policía |
Sentido del humor |
Barman Camarero |
Amabilidad |
Cuidador Enfermera |
Amor por el aprendizaje |
Profesor |
Peterson también propone la idea de fortalezas que aportan valor, es decir, fortalezas que aumentan la satisfacción con determinadas profesiones. Por ejemplo:
Repostero:
creatividad
Agricultor:
perseverancia
Policía:
autocontrol
Asimismo, Peterson enumera varias fortalezas que restan valor, aquellas que pueden ir en tu contra si no son acordes con tu profesión. Por ejemplo:
Contable:
creatividad
Bombero:
prudencia
Actor: humildad
Utilizar tus fortalezas profesionales en lugares insólitos
La fortaleza más característica de Averil es quizá su capacidad de llevarse bien con todo el mundo, por lo que su trabajo como psicóloga y coach especialista en liderazgo le viene como anillo al dedo. No obstante, en ocasiones Averil utiliza su don de gentes para su propio beneficio en otros ámbitos de su vida. Por ejemplo, en seguida se aburre de rellenar los impresos de la declaración del IVA, así que generalmente le encarga ese trabajo a su gestor. No es que ella no sea capaz de hacerlo; simplemente no es uno de sus puntos fuertes. Una vez, tras valorar la opción de pasarse varias horas leyendo un manual para encontrar la respuesta a una duda relacionada con la declaración del IVA, Averil decidió ir en persona a la oficina tributaria. Al principio los empleados de la oficina le dijeron que estaba muy equivocada, pero luego acabaron estando de acuerdo en que Averil podía codificar sus gastos de la forma que ella quisiera. Los funcionarios le confesaron que era muy raro que atendieran al público, pero ¡en aquella ocasión disfrutaron mucho de la experiencia! Como puedes ver, utilizar tus fortalezas con propósitos diferentes puede resultarte útil en algunos casos.
No siempre puedes escaparte de hacer tareas que no se ajustan a tus fortalezas particulares. ¿Por qué no buscar oportunidades para utilizar esas fortalezas en tu propio beneficio en situaciones insólitas?
Utilizar tus fortalezas de forma significativa
Cuando una persona asciende en una empresa, puede ocurrir que ya no tenga la oportunidad de utilizar las fortalezas que en su momento motivaron su ascenso. Muchos profesionales, por ejemplo médicos y profesores, empiezan utilizando su formación y sus aptitudes en beneficio de la sociedad y disfrutando mucho con lo que hacen, pero entonces son ascendidos a un puesto de mayor responsabilidad, por ejemplo en dirección, donde ya no pueden hacer uso de esas fortalezas y aptitudes que les han hecho destacar. Por desgracia, la sociedad juzga el éxito por tu capacidad de llegar a la cima y percibir unos emolumentos apropiados. Como consecuencia, muchas personas que ocupan cargos directivos terminan decepcionadas y atrapadas en un trabajo donde sus fortalezas particulares ya no son necesarias.
Zapatero, a tus zapatos
Hace tiempo, Averil trabajó para una empresa fundada por dos hombres: Jack y Bill. Jack había nacido para ser director; era lo que mejor se le daba en el mundo. Tenía el genio vivo, y más valía no hacerle enfadar. Bill, en cambio, era una persona sociable y extrovertida, un vendedor nato capaz de convencerte de cualquier cosa. Le encantaba comer con sus clientes y estos le profesaban un gran aprecio, por lo que siempre cerraba los tratos. La empresa tuvo mucho éxito y creció, y entonces Jack, como director general, le dijo a Bill que debería ocupar el cargo de director de operaciones para que pudiera concentrarse en la labor de administración. Poco tiempo después, Bill no era ni la sombra de lo que había sido. A pesar de comer menos, ganó peso y empezó a sentirse acomplejado al ver que los trajes le quedaban demasiado estrechos. Soñaba con irse a vivir al sur de Francia y hacerse pintor. Ya no sentía pasión por su trabajo. Jack dio por sentado que ocupar un cargo de alta responsabilidad en la empresa era lo más adecuado para Bill. Sin embargo, Jack no tuvo en cuenta las fortalezas particulares de su socio. Finalmente, los dos se sentaron juntos a analizar el problema. Jack terminó por comprender que lo mejor para la empresa sería que Bill volviera a su papel de vendedor y relaciones públicas. Dicho y hecho. En menos que canta un gallo Bill perdió los kilos de más y recuperó la alegría al volver a tratar con los clientes. Además, aprovechó las vacaciones para ir a pintar en el sur de Francia, con lo que puedo desarrollar su lado creativo.
Pensar en las siguientes preguntas te ayudará a saber qué es lo que quieres de tu trabajo y qué puedes aportar para aumentar tu satisfacción laboral:
¿Cómo ves tu trayectoria
profesional?
¿Qué huella te gustaría
dejar en tu empleo o profesión?
¿Cuál es tu mayor
aspiración laboral para el año próximo?
¿Cuál es tu mayor
aspiración laboral para las próximas seis semanas?
¿Qué es lo que te
proporciona más satisfacción en el ámbito profesional?
¿Qué es lo que más te
gusta de tu trabajo?
¿Qué fortalezas tienes la
oportunidad de utilizar en tu trabajo?
¿Qué es lo que te
proporciona más placer en tu trabajo?
¿Qué cualidades de tus
compañeros de trabajo hacen que te entusiasmes y te animan a
compartir información para lograr metas comunes?
Después de reflexionar sobre estas preguntas tendrás una idea mucho más clara de cuáles son tus fortalezas. A continuación, puedes empezar a pensar en cómo utilizar esas fortalezas en tu vida laboral cuando se te presente la ocasión.
Formas novedosas de utilizar tus fortalezas
Las fortalezas deben utilizarse constantemente para que no se atrofien. Puedes aplicar tus fortalezas a tareas que te parezcan aburridas o, mejor aún, que supongan un desafío para ti. Hacer con frecuencia algo que se te da bien tiene más sentido que reforzar las áreas donde menos destacas e intentar ser bueno en algo para lo que careces de las fortalezas necesarias. Sin embargo, eso no significa que debas rendirte ante un desafío: simplemente tienes que utilizar tus fortalezas de manera más creativa.
Gladeana tuvo una vez un cliente, un agente financiero, que era un desastre tratando con la gente. Su comportamiento era pésimo y ofendía a todo el que hablaba con él. Sus principales fortalezas eran el amor por el aprendizaje y el sentido del humor. Gladeana le preguntó cómo era posible que, siendo un hombre inteligente y ávido por aprender, fuese tan inepto a la hora de relacionarse con la gente. El cliente respondió que para tratar con los demás hay que preocuparse por ellos y ser una persona cálida y amable. Él no era así en absoluto ¡y no tenía la más mínima intención de cambiar! Sin embargo, Gladeana le propuso que utilizara su amor por el aprendizaje para estudiar los aspectos psicológicos de las relaciones humanas, qué motiva a la gente y cuál es la mejor forma de comunicarse con los demás. Como resultado, sus habilidades interpersonales mejoraron espectacularmente. La gente vio que se esforzaba de verdad por tratarlos bien para obtener el resultado deseado. Por lo tanto, nunca digas que un aspecto concreto del trabajo no es tu fuerte. Siempre que puedas, utiliza tus fortalezas para abordar un problema difícil desde otro ángulo.
La tabla 15-4 sirve para reflexionar sobre una situación complicada y buscar formas de resolverla con un planteamiento diferente. Te damos un par de ejemplos para que te sirvan de orientación. David lleva algún tiempo con problemas en el trabajo. Le parece que sus compañeros se han portado mal con él y está enfadado. Tras sopesar sus opciones, decide que, como una de sus fortalezas es la generosidad, lo mejor será echar pelillos a la mar, sabiendo que en el futuro trabajará mejor con sus compañeros si no está resentido con ellos. Su amigo Jaime se enfrenta a una situación similar. Su principal fortaleza es la valentía, así que decide coger el toro por los cuernos, convoca una reunión e insiste hasta lograr un cambio en la empresa. Cada uno ha sacado partido de sus propias fortalezas. En otro ejemplo David utiliza otra fortaleza, la creatividad, para resolver una situación difícil. Piensa en tus propios problemas y elabora tu versión de la tabla 15-4.
Tabla 15-4: Nuevas formas de utilizar tus fortalezas |
||
Problema |
Fortaleza |
Nuevo enfoque |
Gente que se ha portado mal |
Generosidad |
Olvidarlo, en lugar de enfrentarse a ellos. |
Falta de presupuesto para formación del personal |
Creatividad |
En lugar del típico curso de un día en un hotel, David diseña una búsqueda del tesoro que no cuesta dinero y ayuda a formar vínculos entre los empleados. |
Conoce y valora tus fortalezas. Intenta utilizarlas a diario de formas nuevas e inspiradoras.
Medir y potenciar el estado de flujo
Tu trabajo y tu éxito profesional pueden influir mucho en la relación con los compañeros. Al hacer bien tu trabajo estás plantando las semillas del bienestar y tus acciones repercuten en todas las personas que te rodean. Los estudios demuestran que el bienestar emocional en el lugar de trabajo tiene un efecto positivo en el rendimiento y en el volumen de negocio, de manera que la psicología positiva es un planteamiento extremadamente relevante para alcanzar el éxito en el plano laboral.
Uno de los elementos clave a la hora de alcanzar un rendimiento elevado y la correspondiente satisfacción laboral es el estado de flujo, cuando la persona da lo mejor de sí (el estado de flujo se trata en el capítulo 4). Estás tan absorto en lo que estás haciendo que sencillamente no te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo ni de si tienes hambre o sed. Estás dedicado en cuerpo y alma a la tarea en cuestión, que puede ser algo tan simple como disfrutar de un buen libro o tratar de entender un modelo matemático complejo. Mihaly Csikszentmihalyi ha escrito mucho sobre el estado de flujo (estar totalmente inmerso en la actividad que se esté realizando) en el entorno laboral, donde el equilibrio entre la dificultad de la tarea y la capacidad del individuo tiene una importancia capital. La figura 15-4 muestra que el equilibrio adecuado entre dificultad y capacidad te conduce al estado de flujo.
Figura 15-4:
El equilibrio entre dificultad y capacidad conduce al estado de flujo.
Una dificultad insuficiente y una capacidad excesiva generan aburrimiento, mientras que si la dificultad es excesiva y se combina con la falta de capacidad probablemente causen ansiedad. El estado de flujo ocurre cuando el equilibrio es justo el adecuado: la persona está totalmente absorta en lo que hace, y tiene la capacidad suficiente para llevar a cabo la tarea sin que le resulte demasiado fácil. Prueba a hacer el siguiente ejercicio para averiguar si entras en estado de flujo en tu vida cotidiana.
Enumera las tres últimas
veces que estuviste en estado de flujo.
¿Qué circunstancias te
llevaron a ese estado?
¿Qué fortalezas o
características muestras cuando estás en estado de
flujo?
Potenciar el estado de flujo
Para potenciar el estado de flujo con el fin último de aumentar la satisfacción y el bienestar en el lugar de trabajo, asegúrate de que las tareas que realizas:
Tienen dificultad y
requieren cierta capacidad por tu parte.
Exigen concentración
absoluta.
Presentan objetivos
claros.
Te proporcionan una
retroalimentación inmediata.
Son muy
absorbentes.
Te hacen sentir que tienes
el control.
Hacen que te olvides de
quién eres.
Te hacen sentir como si el
tiempo se hubiera detenido.
Conocer tus fortalezas personales
Las fortalezas personales son esas aptitudes particulares que utilizas cuando estás rindiendo al máximo de tu capacidad. Cuando utilizas dichas aptitudes, te sumerges por completo en la tarea que estás haciendo y entras en estado de flujo. Tus fortalezas personales forman parte de ti y te convierten en lo que eres (en el capítulo 7 encontrarás más información sobre las fortalezas). Una vez sabes cuáles son tus fortalezas personales, puedes empezar a utilizarlas de manera consciente para ayudarte a lograr tus objetivos y obtener satisfacción en el trabajo. Pregúntate a ti mismo:
¿Tus fortalezas se
concentran en un ámbito en concreto? (fíjate en la figura
15-2).
¿Existe relación entre tus
cinco fortalezas más destacadas?
¿Cuándo te resultan más
útiles tus fortalezas personales?
¿Alguna vez tus fortalezas
personales no te han servido de gran ayuda o incluso te han causado
dificultades?
¿Cómo puedes utilizar tus
fortalezas para mejorar la toma de decisiones en equipo?
Ahora tienes un conocimiento más profundo de tus fortalezas personales, estás mejor preparado para utilizarlas en tu beneficio y puedes evitar el uso de las fortalezas que podrían causarte problemas.
Por ejemplo:
Tu mejor fortaleza es la
valentía, pero no por eso debes meterte de cabeza en una situación
sin haber sopesado antes tus opciones.
Tienes don de gentes, pero
también tienes que saber cuándo dar un paso atrás para no llegar a
sentirte abrumado o incómodo.
Destacas por tu gran
templanza, pero a veces quizá te convenga relajarte un poco para no
estresarte.
Realizar un seguimiento diario de tus fortalezas personales es una excelente forma de obtener una visión clara de cuándo y cómo las estás utilizando.
Las cinco fortalezas clave
La satisfacción laboral es el resultado de encontrar compromiso y pasión en el trabajo mediante el uso cotidiano de tus fortalezas personales, en lugar de esforzarte por compensar tus carencias. No obstante, hay algunas fortalezas que contribuyen especialmente al bienestar y por eso merecen ser cultivadas. Estas cinco fortalezas clave son:
Gratitud
Optimismo
Entusiasmo
Curiosidad
Amar y ser
amado
Desarrollar esas cinco fortalezas es importante para tu bienestar y tu satisfacción laboral. A lo largo de este libro encontrarás consejos para desarrollar fortalezas concretas, por ejemplo la gratitud en el capítulo 3 y el optimismo en el capítulo 5. Ahora tienes que pensar en maneras de que esas fortalezas redunden en tu beneficio en el terreno laboral. Por ejemplo:
Gratitud
• Piensa en todas las personas que intervienen en tu día a día, desde el maquinista del tren hasta tus compañeros de trabajo, tu jefe o tus clientes.
• ¿Cuántas veces les das las gracias sintiéndolo de verdad?
• ¿Cuándo has ido un poco más allá y les has dicho a tus compañeros de qué forma precisa y concreta están facilitándote el trabajo?
Optimismo
• Esfuérzate por ver siempre la parte positiva.
• Ten tus metas siempre presentes.
• ¿Hablas de forma positiva?
Entusiasmo
• ¿En qué momento del día te sientes más lleno de energía?
• ¿Cómo puedes mantener el entusiasmo?
• ¿Cómo puedes evitar el hastío y las lamentaciones?
Curiosidad
• ¿Qué cosas te llaman la atención?
• ¿Te interesas por cosas externas a ti?
• ¿Qué puedes hacer para empezar a ver e interesarte por cosas nuevas?
Amar y ser amado
• ¿Por qué compañeros de trabajo sientes verdadero afecto? ¿Por todos?
• ¿Qué haces o dices para comprometerte de forma significativa con tus compañeros de trabajo?
• ¿De qué maneras puedes crear redes y formar vínculos con tus compañeros de trabajo?
Tus fortalezas personales en acción
Para
saber si estás haciendo buen uso de las fortalezas personales, si
estás desarrollando tus cinco fortalezas clave y si habitualmente
consigues entrar en estado de flujo, prueba a llevar durante una
semana un registro como el que te mostramos en la figura 15-5.
Anota qué fortalezas te dan buen resultado y continúa utilizándolas
en tu beneficio.
Días de la semana |
Fortalezas personales |
Fortalezas clave |
Flujo |
Lunes |
Habilidades interpersonales: dirigí un seminario con un grupo de abogados; supe gestionar bien algunos comportamientos difíciles. Apreciación de la belleza: rediseñé el folleto de la empresa y me aseguré de que la imagen de marca era clara y coherente. |
Gratitud: agradecí que la gente me quisiera como compañero de trabajo. Energía: me mostré bastante enérgico al pensar en la forma de dirigir el seminario. Optimismo: procuré pensar de forma constructiva en cómo sobrevivir a la crisis financiera. |
Perdí la noción del tiempo durante el seminario cuando vi que todo el mundo participaba. Tuve que obligarme a terminar. Estaba tan a gusto que podría haberme pasado allí todo el día. |
|
|
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Figura 15-5.
Un ejemplo de registro de fortalezas personales.
Trabajar bien en equipo
Usar mejor tus fortalezas personales está muy bien, pero ¿cómo puedes aplicar las ideas anteriores para colaborar de manera más eficaz con tus compañeros de trabajo? Es habitual que trabajes bien con algunas personas y no tan bien con otras. Esto puede deberse a que todos tenéis fortalezas muy diferentes y por eso cuesta entender de dónde viene cada uno. O también puede ser que todos tengáis fortalezas muy similares y terminéis compitiendo entre vosotros. El primer paso para mejorar las cosas consiste en saber a qué problema te enfrentas.
Reconocer las fortalezas ajenas
Puede que ya conozcas las fortalezas de tus compañeros de trabajo. De todos modos, no está de más que te asegures. Toma buena nota de lo que hacen y cómo lo hacen. Observa en qué momentos están más animados, cuándo parecen comprometidos con su trabajo y cuándo se les ve realmente entusiasmados. A menudo la gente se preocupa tanto por su propio rendimiento que no dedica ni un instante a pensar en la forma de mejorar el rendimiento de otras personas o de sacar el máximo partido a todo el equipo.
Este
ejercicio te ayudará a potenciar las fortalezas de las personas que
trabajan contigo:
Anota las fortalezas de
cada uno de los miembros de tu equipo.
Cuando trabajáis en un
proyecto, ¿cómo se complementan entre sí las fortalezas de cada
uno?
¿Qué áreas y fortalezas
requieren supervisión dentro del equipo?
¿Cuáles son las
implicaciones en cuanto a la forma de trabajar en
equipo?
Es bueno que tú mismo intentes responder estas preguntas, pero es incluso mejor que hagáis este ejercicio como equipo. Cuando conozcas bien tu equipo, podrás empezar a cambiar vuestra forma de colaborar con el fin de sacar el máximo partido de cada uno y apreciar sus contribuciones únicas.
Utilizar las fortalezas ajenas para mejorar lo que ya es bueno
Si conocer y utilizar tus propias fortalezas es bueno, juntar las fortalezas de dos o más personas puede ser incluso mejor. La interacción con tus compañeros de trabajo puede mejorarse combinando vuestras fortalezas de formas nuevas y creativas. La gente a menudo desconfía o incluso critica a quien es diferente. Es fácil aferrarse a lo que conocemos y a las personas que son iguales que nosotros, pero eso quizá no lleve a conseguir los mejores resultados. Respetar las fortalezas que son diferentes y combinarlas de manera creativa contribuye a formar relaciones fuertes y productivas.
Ese
ejercicio te da la posibilidad de ser más creativo en el lugar de
trabajo y encontrar formas nuevas de combinar vuestras
fortalezas.
Para empezar, haz la lista de tus compañeros. Después comenta con cada uno de ellos qué actividad podríais hacer juntos fuera del trabajo. El propósito es encontrar nuevas combinaciones de fortalezas. Por ejemplo, a uno de tus colegas le encanta aprender cosas nuevas y otro aprecia la belleza y la excelencia, así que propones ir juntos a una galería de arte y compartir diferentes formas de ver las cosas. O si un colega destaca por su valentía y otro tiene un gran sentido del humor, puedes proponerles que canten en un karaoke o que salgan a actuar en un local de comedia en vivo.
Equipos florecientes y equipos languidecientes
Para que un equipo florezca y rinda al máximo, es fundamental que sus miembros experimenten emociones positivas, no negativas. Los investigadores han dado con una proporción de positividad crítica (también llamada línea Losada), según la cual un individuo necesita una proporción positivo/negativo de 2,9/1 para florecer. En palabras sencillas esto significa que, por cada cosa negativa que digas, tienes que decir aproximadamente tres cosas más positivas para tener una relación laboral productiva y próspera (en el matrimonio esta proporción debe ser incluso más alta; de ello hablamos en el capítulo 11). Si prestas atención a cualquier diálogo ajeno, te horrorizará ver que la gente dice muchas más cosas negativas que positivas.
Una proporción de 2,9/1 quizá no te parezca gran cosa, pero, si analizas las intervenciones de tus compañeros en la próxima reunión de equipo, comprobarás cuál es la auténtica proporción entre pensamientos positivos y negativos en el día a día. Posiblemente descubras que el pensamiento negativo tiene un efecto más poderoso sobre el equipo que el pensamiento positivo, de manera que es fundamental potenciar lo positivo para contrarrestar lo negativo y que el equipo alcance su objetivo. A modo de recordatorio, a continuación relacionamos algunas emociones positivas y negativas:
Emociones positivas. Entusiasmo, compasión, satisfacción, gratitud, esperanza,
interés, alegría, amor y orgullo.
Emociones negativas. Ira,
desprecio, disgusto, pena, miedo, culpa, tristeza y
vergüenza.
Para tener la certeza de que tu equipo trabaja eficazmente con el fin de lograr sus metas, debes observar las emociones positivas y negativas que muestran sus miembros.
Identificar el rendimiento de un equipo
A lo mejor crees que sería fantástico trabajar en un equipo donde hubiera un ambiente tan positivo y gratificante, pero te estás preguntando si realmente conseguirías resultados. Los equipos estudiados por los investigadores presentaban un grado de eficiencia alto, medio y bajo en los siguientes ámbitos:
Rentabilidad.
Satisfacción del
cliente.
Evaluación de 360 grados,
es decir, la opinión de todas las personas implicadas (jefes,
compañeros de trabajo, informes directos y clientes).
Si tomas notas de todo lo que se dice en las reuniones y luego lo analizas, encontrarás una diferencia sorprendente y constante en la proporción de comentarios positivos y negativos entre grupos que presentan diferentes niveles de eficiencia:
Equipos de alto rendimiento = 5,6/1. Aunque lo necesario para un buen funcionamiento son
tres comentarios positivos por cada comentario negativo, los
equipos que presentan un rendimiento más elevado son incluso más
positivos: realizan casi seis comentarios positivos por cada uno
negativo.
Equipos de rendimiento medio = 1,85/1. Los equipos medianamente eficientes son apenas un
poco más positivos que negativos, con lo que pierden oportunidades
de tener mucho éxito.
Equipos de bajo rendimiento = 0,36/1. Los equipos que presentan un rendimiento más bajo
pasan más tiempo siendo negativos que siendo positivos, lo cual
tiene un impacto desastroso en su rendimiento.
La
próxima vez que interactúes con un grupo de personas (ya sean
compañeros de trabajo u otros padres en el colegio de tus hijos),
proponte lo siguiente:
Observa cuántos
comentarios positivos y negativos hacen (anótalos durante la
primera parte de la reunión).
Intenta decir más cosas
positivas en la segunda parte de la reunión. ¡No vas a llegar a
5,6/1 de buenas a primeras!
Aumenta el número de
comentarios positivos que hagas cada vez que os reunáis.
Observa el impacto que
tienen los comentarios positivos sobre el equipo.
Los estudios demuestran que los equipos florecientes tienen otras dos características. Además de ser positivos, los equipos que logran sus metas actúan de las maneras siguientes:
Mirar hacia afuera. Los
miembros del equipo hablan con otras partes interesadas, en lugar
de mirarse el ombligo y tener en cuenta únicamente sus propias
opiniones.
Preguntar. Los miembros del
equipo se interesan por las opiniones de los demás, en lugar de
preocuparse únicamente por defender sus propios puntos de
vista.
Un equipo que colabora y logra sus metas es un equipo abierto y seguro de sí mismo que tiene en cuenta a los demás y respeta las opiniones y contribuciones de todos los miembros.
Equipos positivos = equipos creativos
Las emociones negativas estrechan el foco de atención, por ejemplo llevándote a elegir entre lucha o huida: al enfrentarse a una situación estresante o peligrosa, la respuesta primitiva de la gente es luchar para salvar la vida o correr a un lugar seguro. Esta reacción instintiva es importante por si alguna vez te encuentras en circunstancias que suponen un peligro inminente para tu vida y tus únicas opciones son luchar o escapar. Hoy en día, sin embargo, las amenazas a las que nos enfrentamos diariamente son menos perentorias, como por ejemplo fracasar en un proyecto laboral o parecer tonto por alguna razón. Si las personas trabajan en situaciones tensas o difíciles, el equipo entero puede reaccionar en modo lucha o huida, es decir, buscando soluciones basadas en la ansiedad y la ira. Esta forma de actuar es muy restrictiva y muy poco creativa. Los equipos que muestran emociones positivas generan una forma de pensar mucho más amplia, adoptan estrategias más atrevidas y encuentran soluciones creativas. Los planteamientos positivos aumentan la autoconfianza y el ingenio entre los miembros del equipo.
En la tabla 15-5 encontrarás ejemplos de formas de pensar positivas y negativas que te ayudarán a ver cómo se expresan los miembros de tu equipo en vuestras reuniones.
Tabla 15-5: Discursos positivos y negativos |
|
Discurso positivo |
Discurso negativo |
Aliento |
Sarcasmo |
Felicitación |
Crítica |
Apoyo |
Desaprobación |
Reconocimiento |
Disuasión |
Cuando la proporción de comentarios positivos y negativos es
superior a 11,6/1, los efectos positivos pueden empezar a decaer.
No obstante, el camino hasta volverse demasiado positivo es
tremendamente largo. Continúa esforzándote por aumentar tu
positividad para beneficiar al equipo y ayudar a la consecución de
vuestras metas.
Las emociones positivas aumentan la resiliencia, y eso hace que te resulte más fácil enfrentarte a la adversidad. Cuando la situación está en constante cambio, ser resiliente ayuda a superar los obstáculos y seguir adelante.
Preguntas sobre la resiliencia
Por desgracia, aunque pienses y actúes de forma positiva igualmente pueden ocurrirte cosas malas. Cuando las cosas se tuercen, tienes que encontrar la manera de recuperarte y regresar siendo más fuerte que antes, si es posible. Piensa en las siguientes preguntas:
¿En qué áreas clave
necesitas ser resiliente?
¿En qué ocasiones has
demostrado tu capacidad de soportar la presión de forma
constructiva?
¿Qué actitudes tuviste
cuando estabas bajo presión?
¿En qué
pensabas?
¿Qué emociones sentiste
estando bajo presión?
¿De qué forma lo
superaste?
¿Qué te funcionó
especialmente bien?
¿Qué personas te dieron
fuerza?
¿Qué comportamientos te
ayudaron a salir adelante?
¿Qué más puedes hacer para
superar los desafíos que plantea la vida?
¿Cómo puedes recuperarte
en menos tiempo?
Si tomas conciencia de cómo te recuperaste de la adversidad en ocasiones anteriores, estarás mejor preparado para echar mano de tus recursos en ocasiones futuras. Cuando estás bajo presión, es fácil olvidar qué es lo que de verdad importa en la vida. Echa un vistazo a las siguientes formas de aumentar la resiliencia:
Formas de pensar
• Creer en ti mismo.
• Estar abierto a otros puntos de vista.
• Mejorar tu capacidad de resolución de problemas.
• Tener una actitud positiva ante la vida.
• Encontrar un sentido a la vida, incluso en momentos de dolor y sufrimiento.
• Interpretar los hechos de forma constructiva.
• Ser optimista.
• Trabajar como voluntario ayudando a otras personas.
Formas de sentir
• Fortalecer las relaciones.
• Regular las emociones, por ejemplo manteniendo la calma y una actitud positiva.
• Retrasar la gratificación hasta después de haber terminado la tarea.
• Aumentar tu autoestima.
• Mostrar empatía, comprender que tus compañeros de trabajo tienen los mismos sentimientos que tú.
• Potenciar la inteligencia emocional.
Formas de actuar
• Desarrollar hábitos saludables, como descansar, hacer ejercicio y comer sano.
• Confiar en otras personas.
• Pedir ayuda.
• Hacer nuevas amistades y cuidar las ya existentes.
• Crear relaciones positivas con tus compañeros de trabajo.
• Mostrar iniciativa a la hora de mejorar tu vida cotidiana.
• Hacer planes positivos.
• Pensar antes de actuar.
Superar la crisis
Mientras Gladeana y Averil estaban escribiendo este libro, la crisis económica empezó a ser un problema acuciante. Las dificultades de las instituciones financieras comportaron mucha incertidumbre, operaciones especulativas y predicciones alarmantes. Gladeana y Averil colaboraban con un equipo de altos ejecutivos bancarios y resultó que todos ellos estaban trabajando cada vez más horas, no veían a sus familias, comían a deshoras, apenas dormían, bebían más de la cuenta, no hacían ejercicio físico y por lo general no se permitían ni un momento de relax. Se habían aislado de todo y sencillamente no estaban dando lo mejor de sí mismos.
Tras analizar la situación, Gladeana y Averil decidieron que el equipo necesitaba aumentar su resiliencia rápidamente. En cuestión de un par de semanas, los miembros del equipo introdujeron cambios significativos en su día a día. Hicieron lo posible por llegar antes a casa y encontraron tiempo para hablar con sus parejas en lugar de apoltronarse frente al televisor. Comieron más sano y caminaron desde la estación de metro hasta el trabajo, en lugar de coger un taxi. Aunque la recesión económica ha hecho mucho más difícil que puedan irse de vacaciones o alargar la pausa del mediodía, todos los miembros del equipo están haciendo uso de sus recursos internos para funcionar de manera más eficiente y positiva.