A todas aquellas que habéis seguido a Derek desde el principio hasta el fin. A las que habéis reído, llorado y suspirado con esta historia.

A las que me habéis apoyado siempre, sin importar quién sea, preocupándoos en todo momento por hacerme sentir mejor.

A todas mis diablillas… un millón de gracias. Este libro va dedicado a vosotras en exclusiva.