Traducido por Helene
TICK, TOCK, pensaba Eve, frunciendo el ceño al enlace que había puesto en la mesa del comedor. Había un acogedor fuego en la chimenea y alguna clase de lujosa comida de cerdo en su plato.
"No sabes que un enlace observado nunca hace beep?". Ella volteo a mirar a Roarke mientras el cortaba carne del plato de ella con su tenedor y se lo daba. "Se una buena niña y come tu comida."
"Se como alimentarme sola." Pero ya que estaba allí, tomo el ofrecimiento del Maldito buen cerdo. "El debe de haber borrado documentos a esta hora."
"Hay algo que puedas hacer al respecto?"
"No."
"Entonces deberías disfrutar de tu comida."
Había una especie de lujosas patatas que iban con el lujoso cerdo. Ella las probó. "Ellos deben de tener dinero escondido en alguna parte. Estas interesado en encontrarlo?"
Roarke sorbió su vino, ladeo la cabeza. "Teniente, yo siempre estoy interesado en encontrar dinero."
"Llegue o no llegue esta autorización judicial, yo voy a querer el rastreo del dinero. Financiamientos para lo que sea este proyecto, honorarios y ganancias generadas del mismo."
"Muy bien. Los planes son que tengamos la comida aquí."
Ella le frunció el ceño. "Estamos teniendo la comida aquí." Ella pincho un poco de cerdo, lo levanto. "Ves?"
"Acción de Gracias, Eve." Y el tuvo que admitir que estaba un poco herido por esto,,porque estuviera tan completamente inseguro de los pasos a dar.
El sabía como manejar a la gente, fiestas, reuniones, a su muy complicada esposa. El sabía como dirigir un imperio interplanetario, y aun sacar tiempo para incursionar en casos de homicidio. Pero como demonios iba a manejar a la familia?.
"Oh, cierto. Pavo, seguro". Eve miro vagamente alrededor de la habitación con su enorme mesa, arte impactante, reflejos de plata, y madera calida y brillante. "Bueno, este seria el sitio para eso. De manera que esta asignación? Esta seria oficial. No una cosa resbaladiza."
"Bueno, tu le quitas la diversión, no?"
"Yo podría conseguir una autorización por una investigación financiera a un nivel completo. El asesinato de Icove, las muchas teorías que trabajamos. Extorsión, pacientes anteriores molestos, la posibilidad de que fue un golpe profesional y/o terrorista."
"A ninguno de los cuales te subscribes."
"No lo elimino." Dijo Eve. "Pero están al final de mi lista. También he conseguido los discos asegurados y codificados para agregar peso a la autorización. Puedo argumentar que lo que sea que este proyecto era, fue lo que llevo al asesinato. Pon todo eso junto, y puedo conseguir una autorización sin ofender sensibilidades. No diciendo que Icove estaba sucio, pero que algo que tenia que ver con este trabajo—y la ganancia del mismo—llevo al asesinato."
"Muy inteligente de tu parte."
"Soy una chica inteligente. Hasta que tenga más, no hago ruidos acerca de la hibridizacion humana o esclavitud sexual o entrenamiento para acompañante. Consígueme el dinero, y entonces si puedo."
"Buena como lo ha hecho, entonces."
El trato de relajarse en la comida y no preocuparse de las logísticas de este evento que había empezado. El transporte no era problema. El ya se había ocupado de eso. Y darles alojamiento, bueno, el lugar era lo suficientemente grande para todos ellos, aun si el lote completo de ellos saltaban al transbordador.
Pero, que demonios iba a hacer con ellos una vez que llegaran? No era como entretener a asociados de negocios o a amigos. El tenía relaciones, por el amor de Dios. Como se suponía que se iba a acostumbrar a tenerlos, tratando con ellos, cuando el había vivido casi el total de su vida sin ellos?.
Ahora iban a estar bajo su techo, y el no tenia ni una clave de lo que ellos estarían esperando.
"Deberíamos tener algo separado para los niños, tu crees?"
"Que?" Eve le frunció el ceño mientras pinchaba su comida en el plato. Oh, eso. Demonios, yo no se. Se supone que tu debes de saber como hacer este asunto."
Su cara era un espejo de su frustración. "Y como se supone que yo sepa como hacer algo que jamás hice antes?" El frunció el ceño a su vino. "Esto es desconcertante, eso es lo que es."
"Podrías contactarlos, decirles que sucedió algo. Cancelar."
"Yo no soy un desgraciado cobarde," murmuro el de una manera que la hizo pensar que el había considerado hacer justamente eso. "Y también seria muy grosero."
"Yo puedo ser grosera." Dejando a un lado su trabajo, ella pensó un poco en esto. A mi me gusta ser grosera."
"Eso se debe a que tu eres muy buena en eso."
"Cierto. Podrías decirles que debido a mi obsesiva participación en un jugoso caso de homicidio, Acción de Gracias ha sido cancelada. No hay pavo para ustedes. Ves?, entonces me echas la culpa a mí. Mi desgraciada esposa me esta volviendo loco," dijo ella en un exagerado acento Irlandés mientras daba vueltas a su vaso de agua. "La Teniente trabaja todo el día y mitad de la noche, y no me da ni cinco minutos de su precioso tiempo. Que puede hacer un hombre, entonces?"
El se quedo en silencio un momento, solo mirándola. "Yo no sueno ni un poquito como eso, ni tampoco ninguno de mis conocidos."
"No te has escuchado a ti mismo cuando estas borracho, lo cual estarías por la frustración debido a mi comportamiento tan egoísta." Ella se encogió de hombros, tomo un poco de agua. "Problema resuelto."
"Ni de cerca, pero gracias por tu extraña y generosa oferta. Bueno. De vuelta al homicidio, el cual parece que es un asunto mas simple para nosotros con el que lidiar."
"Eso lo tengo claro."
"Por que supones que un hombre de la talla de Icove incursionaría, si tu teoría es correcta, en medicina gris?"
"Porque el podría, esa es una. Y porque el esperaba construir una—como lo llamas?—mejor trampa para ratas. El cuerpo humano es defectuoso, de acuerdo. Este se rompe, necesita una reparación regular y mantenimiento. Es frágil. El creció viendo la fragilidad del ser humano a través del trabajo de sus padres. Entonces vino lo del accidente de su madre y subsecuente suicidio. La muerte de su esposa, y toda la horrible pesadilla de las guerras Urbanas. De manera que porque no tratar de hacerlo perfecto, de hacerlo mas fuerte, mas durable, mas inteligente? Ya has hecho un trabajo considerable para llegar a esa meta, y conseguido reconocimientos por esto. Ya has conseguido hacerte rico por lo mismo. Por que no llevarlo a un nivel mas alto?"
"Con solo mujeres?"
"Yo no se." Ella sacudió la cabeza. "Tal vez el tenia alguna cosa por las mujeres. Su madre, su esposa. Tal vez se enfoco en las mujeres porque sus mujeres habían probado ser demasiado frágiles."
"Y rico o no, el necesitaba ganancias para sostener el trabajo. Probablemente, esa es mas tu área que la mía. Es todavía más fácil vender a una mujer que a un hombre. Todavía hay más Acompañantes Licenciados mujeres que hombres. Los predadores sexuales son usualmente hombres. Ustedes los hombres comparan el sexo con el poder o la virilidad, incluso la vida. Con el castigo, si son retorcidos. Las mujeres mayormente lo comparan primero con las emociones, o lo ven como una comodidad o una herramienta para negociar."
"O como un arma."
"Si, eso, también. Es la manera como la maquina marca. Ves..." Ella comió sin pensar en lo que estaba haciendo ahora que las piezas del caso daban vueltas alrededor en su mente. "Tu tienes a este gran doctor—gran cerebro, gran nombre, grandes dólares. Gran ego. Tu lo entiendes."
Roarke sonrío. "Naturalmente."
"El ya consiguió bastante bajo su cinturón. Montones de trabajos buenos y públicos, montones de palmadas importantes en la espalda. Y un demonio de buen estilo de vida. Pero siempre hay más. Más que hacer, más que querer hacer. Más de solo desear. "Ese tipo Frankenstein, debe de haber sido muy inteligente."
El amaba observarla abrir su camino a través de un caso, pensó Roarke. La manera en que su cerebro seleccionaba detalles y los tejía juntos. "Bueno, creando vida de partes de cuerpos muertos."
"Okay, asqueroso, pero ingenioso. Montones de avances médicos, científicos, tecnológicos, vienen a través de pequeños pedazos de locura, un montón de ego."
"O accidentes felices," hizo notar Roarke.
Ella asintió hacia las velas que ardían en la mesa. "Apuesto que el primer tipo que hizo fuego pensó que era un dios, y los otros hombres de las cavernas se postraron ante el."
"O lo golpearon en la cabeza con una piedra y le robaron su palo ardiente." Ella tuvo que reírse. "Si. Bueno, si, pero me entiendes. De manera que haces fuego, entonces, hey, veamos que podemos hacer con esto. Wow, no mas mastodonte crudo! Haz el mío a medio cocer. Oh mierda, prendí a Joe!"
Ahora fue Roarke el que se rió, y la hizo sonreír. "Ups, lo siento, Joe." Continúo ella. "De manera que ahora tienes que encontrar la manera de tratar una quemadura. Y ver como lidiar con alguien a quien le gusta prenderle fuego a Joe, y quizás quemar el pueblo entero. La siguiente cosa que sabes es que tienes hospitales y policías y control de clima y—"Ella tomo más carne con el tenedor. "Cerdo rotisado en demanda."
"Una fascinante visión de una capsula de la civilización."
"Creo que me salí de mi punto en algún lado hablando del mastodonte. De cualquier manera, lo que estoy diciendo es, tú haces algo grande—universalmente grande, grande de vida y muerte, y eres reconocido por eso. Que sigue?"
"Algo mas grande."
Cuando su enlace sonó, ella lo tomo. "Dallas."
"Será mejor que estés en lo cierto." La voz sureña de Reo era toda afán. "Porque nuestros traseros están compartiendo el mismo cabestrillo."
"Solo dispárame el papel."
"No, Te estoy llevando personalmente la autorización. Te encontrare en la evidencia de Icove Jr. En veinte minutos. Oh, y Dallas, si ese cabestrillo se rompe, te estoy tirando fuera y usándote para amortiguar mi caída."
"Suficientemente justo." Ella corto, miro a Roarke. "Bueno, aquí vamos," dijo ella y llamo a Peabody por el enlace.
Ella llego antes que Reo y Peabody, y uso el tiempo de espera para estudiar el hogar de Icove. Había una luz encendida, en la ventana del tercer piso. Oficina casera, dormitorio? Otra, mas débil en el segundo piso. Probablemente una luz del corredor dejada por conveniencia.
El nivel principal estaba oscuro pero con suaves luces de seguridad, y el constante pestañeo rojo de la luz de la entrada indicando que la puerta estaba cerrada con llave.
Esto significaba que el doctor estaba ahí, lo que haría la entrada más fácil y la búsqueda misma menos desordenada. Ella solo dejaría la diplomacia de eso a Reo.
Eran mas de las nueve ahora, oscuridad total, con una fresca brisa. Una casa vecina tenia una especie de decoración en la puerta del frente, con la forma de un pavo gordo.
Esto la hizo pensar en Acción de Gracias y en tener a numerosos extraños irlandeses bajo sus pies.
La familia de Roarke, se recordó. Ella tendría que encontrar la manera de llevarse con ellos—o alrededor de ellos. A ella le gusto Sinead, la tía de Roarke, la única del grupo que ella había conocido. Pero eso no significaba que ella supiera que hacer con ella, o con el resto de ellos, cuando estuvieran por la casa.
Las relaciones familiares estaban muy fuera de su orbita.
El no le había dicho por cuanto tiempo, y ella podía admitir ahora que había estado temerosa de preguntarle. Tal vez fuera solo por un día. Solo una cosa de una noche.
Que pasaría si era por mas tiempo? Que tal si fuera por una semana?
Tal vez ella seria afortunada, agarraría un homicidio vicioso y violento que la mantendría lejos de la casa por el tiempo que ellos estuvieran ahí.
Y eso, pensó con un suspiro, era algo enfermo.
Roarke estaba nervioso con este tema, se recordó. Y el tenia hielo en vez de sangre la mayor parte del tiempo. De manera que significaba que esto era muy importante para el. Realmente importante. Lo cual significaba que ella tenía que ser su apoyo y comportarse como una esposa.
Dios. En realidad no seria su culpa si un vicioso y violento homicidio aterrizara en su falda, verdad? Ella podría controlar esas cosas.
Ella capto a Peabody viniendo por la esquina oeste. Y de la forma flaca en pantalones de piel en color verde fluorescente y un guardapolvo púrpura caminando al lado de ella.
"Abrigo Mag," dijo McNab. "Los hacen también en colores brillantes?"
"No podría saber. Te dije que trajeras contigo a tu chico de juguete?"
"Supuse que podríamos usar a un hombre-e."
McNab sonrío, con sus verdes ojos brillando en su linda cara. "No es que me importe que ella juegue conmigo. Hey, Mavis dice hola. La vimos cuando salíamos. Se esta poniendo grande," agrego el, poniendo sus brazos en forma redonda sobre su estomago para indicar la extensión del embarazo de Mavis. "Que talla es el abrigo?"
"Talla Teniente. Tu nos asistes en la búsqueda," agrego Eve. "Ninguna tarea electrónica en el sitio a menos que lo ordene. Ya que estas aquí, puedes supervisar cualquier transferencia que pudiéramos considerar apropiada, de cualquier unidad, información, y comunicación a la Central."
"Lo tengo."
"Aw, mira al pavo." Peabody sonrío a la decoración de la puerta del vecino. "Nosotros acostumbrábamos hacer cosas como esa cuando era una niña. No que nosotros comiéramos pavo en Acción de Gracias, que era considerada como un símbolo comercial y/o político de opresión y comercialización, para nosotros los Free-Agers."
Donde demonios estaba Reo, se pregunto Eve, y hundió sus manos en sus bolsillos. "Estamos teniendo una cosa de Acción de Gracias, si ustedes están interesados."
"De verdad?" La sorpresa y el sentimentalismo cubrieron la cara de Peabody. "Aw, eso es tan lindo. En verdad me gustaría ir, pero estamos saliendo a pasar un par de días con mi familia. Siempre que no estemos en servicio. Este es el primer acto familiar que hacemos como pareja."
McNab mostró los dientes en una sonrisa, y Eve vio los nervios ahí. Que era esto acerca de la familia que atemorizaba a los valientes y verdaderos?
"Estamos ahorrando para pasar un par de días en Escocia con el clan de McNab, justo después de Navidad." Y ahora Peabody tenía la misma sonrisa enfermiza en su cara. "Tenerlo todo hecho en un año si podemos balancear la tarifa."
"No es grande." Pero Eve estaba decepcionada. Esto iba a cortar su Yo-en realidad-conozco-a-esa-gente de esa parte de la familia.
Ella puso el problema de lado cuando vio el carro de la ciudad entrar por la curva. Reo, en su traje de dama y tacos del mismo color, salio del auto.
Reo le entrego a Eve una autorización en papel. "Vamos a encontrar algo. Detective Peabody, verdad?" Reo le echo una mirada coqueta a McNab. "Y?"
"Detective McNab." Sus delgados hombros se enderezaron. "Unidad electrónica."
"Cher Reo." Ella le ofreció una mano antes de voltear hacia la entrada.
Y Peabody le dio su codazo cuando Reo se volteo.
Cuando Eve toco el timbre, el sistema de seguridad parpadeo y respondió.
LO LAMENTAMOS, LOS ICOVES NO ESTAN NI ESPERANDO NI ACEPTANDO VISITANTES POR AHORA. SI QUISIERA DEJAR UN MENSAJE, ALGUIEN DE LA FAMILIA O DEL PERSONAL DE LA CASA SE PONDRA EN CONTACTO CON USTED SI LO CONSIDERA APROPIADO.
Eve sostuvo en alto su placa y la autorización. "Dallas, Teniente Eve. NYPSD, con Peabody y McNab, Detectives, y Reo, Asistente del Fiscal de Distrito. Tenemos una autorización para entrar y buscar en estas premisas. Informe al Dr. Icove o a un miembro del personal de la casa. Si no se nos deja entrar voluntariamente dentro de cinco minutos, tomaremos otras medidas apropiadas."
UN MOMENTO, POR FAVOR, MIENTRAS SU IDENTIFICACION Y DOCUMENTOS SON ESCANEADOS Y AUTENTIFICADOS.
"Adelante. El reloj avanza."
Una pálida luz verde pasó sobre su placa y el sello de la autorización. Un minuto paso mientras la unidad de seguridad zumbaba.
SU IDENTIFICACION Y LOS DOCUMENTOS HAN SIDO AUTENTIFICADOS. UN MOMENTO, POR FAVOR, MIENTRAS EL DROIDE PRINCIPAL DE LA CASA ES ACTIVADO. DR. ICOVE TODAVIA NO HA SIDO ENTERADO DE ESTA PETICION.
Interesante, pensó Eve. "En registro, Peabody," ordeno, poniendo en funcionamiento el suyo también.
Tres de los cinco minutos pasaron antes de que la luz de seguridad parpadeara a verde. La puerta fue abierta por la misma droide femenina que Eve había visto en su anterior visita.
"Teniente Dallas, lamento que la hayan tenido esperando. No estaba en servicio activo." Ella dio un paso atrás, educadamente. "El Dr. Icove esta arriba en su oficina. Me temo que me fue ordenado no molestarlo antes de ser desactivada por la noche."
"Esta bien. A mi no me lo ordenaron."
"Pero..." Mientras Eve volteaba hacia las escaleras, la droide junto sus manos. "El Dr. Icove es muy particular con respecto a no ser molestado cuando esta en su oficina. Si usted debe hablarle, me preguntaba si usted debería ir primero por los intercomunicadores de la casa." Ella indico un escáner y un enlace de la casa, parecidos a los que Eve tenía en su casa.
"Reo, anda por esa ruta. McNab, chequea la seguridad. Peabody, conmigo." Eve continúo subiendo las escaleras.
"Reo le puso el ojo encima a el," murmuro Peabody mientras llegaban al segundo piso.
"Que?"
"A McNab. Ella puso su jugoso ojo en el. Y lo mejor será que se asegure de que es todo lo que le pondrá encima, o tendré que patearle su pequeño trasero sureño."
"Tal vez podrías pretender un poquito que realmente estas en servicio," sugirió Eve. "Solo para el puto registro."
"Solo decía." Ella miro alrededor mientras volteaban hacia las escaleras para el tercer piso. "Gran sitio. Lindos colores, bonito arte. Callado."
"La esposa y los hijos están supuestamente en su casa de verano. Yo podría imaginarme que su oficina es a prueba de sonidos. Desactiva su droide de la casa por la noche, pone un no-pasar en su seguridad. Si, en verdad es muy serio en lo de no ser molestado."
El tercer piso había sido reconfigurado en tres habitaciones. Ella noto el área de juegos—mundo de niños—con juegos de arcade, pantalla de entretenimiento, sillas de descanso, un bar de bocadillos. Al lado de este había un área más adulta, y más femenina por lo que Eve veía. Una especie de sala/oficina para mujer, hecha en tonos pastel con arcos y curvas.
A través de este, una puerta estaba cerrada. Asumiendo que era a prueba de sonido, ella no toco, pero presiono el botón del intercomunicador. "Dr. Icove, soy la Teniente Dallas. Estoy acompañada por dos detectives y un asistente del fiscal de distrito. Hemos entrado a la residencia con una autorización para investigar. Usted esta legalmente obligado a abrir esta puerta y cooperar."
Ella espero un momento, no escucho respuesta. "Si usted se negara a cooperar, estamos autorizados a pasar por encima de los candados y entrar. Usted puede contactar a su abogado o representante para verificación. Puede requerir que su abogado o representante estén presentes para supervisar la antes nombrada investigación.
"Tratamiento de silencio," comento Peabody después de un rato.
"Permitamos que el registro muestre que el Dr. Icove ha sido informado y se ha negado a responder verbalmente. Estamos entrando sin su reconocimiento."
Eve saco su llave maestra, la deslizo por el candado interior.
"Dr. Icove, esta es la policía. Estamos entrando."
Ella abrió la puerta.
La primera cosa que escucho fue música, la suave música sin sentido que se escuchaba en los ascensores o en los enlaces en espera. El escritorio estaba en frente de un trío de ventanas. Si el había estado trabajando ahí, no había señales. Una puerta a la izquierda se abría a lo que ella podía ver que era un baño. Al lado de la puerta había una pantalla de humor, puesta en un suave color para que combinara con la música.
Ahí había arte y libros, fotografías familiares, lo que ella asumió que eran premios, diplomas.
Las pantallas de privacidad estaban puestas en los vidrios, las luces estaban bajas, y la habitación estaba confortablemente calida.
Una sala de estar estaba arreglada con estilo en la esquina derecha del frente. Sobre la mesa había un brillante termo negro, un plato de fruta y queso, una taza blanca más grande de lo normal y su plato, y una servilleta de tela verde pálido.
En un largo sofá color merlot, con el cuero tan costoso como el abrigo de ella, yacía Wilfred B. Icove, Jr. Tenía los pies descalzos, y un par de zapatillas negras puestas al final del sofá. El usaba pantalones de descanso gris oscuro y un chaleco en un tono mas claro.
La sangre del corazón manchaba el chaleco, y el mango del escalpelo brillaba plateado en la luz.
"Equipos de campo," le espeto Eve a Peabody. "Infórmalo. Que McNab selle y chequee los discos de seguridad ahora mismo. Sella la casa."
"Si, senior."
"Hijo de puta," dijo Eve suavemente cuando estuvo sola. "Hijo de puta. La victima visualmente identificada por el oficial investigador es Icove, Jr. Dr. Wilfred B. La victima es DOS, determinación visual. Hasta que los investigadores estén sellados, el cuerpo no será examinado, ni nadie entrara a la habitación para evitar la contaminación de la escena. Lo que parece ser un escalpelo medico, del mismo tipo o parecido al usado en el caso de Icove, Sr., ha sido insertado en el pecho de la victima. Es sangre del corazón. Como se ha visto en el registro, la victima esta en una posición reclinada en el sofá de su oficina de casa. La puerta a la oficina fue asegurada, las luces bajas, las pantallas de privacidad puestas en todas las ventanas."
Ella levanto una mano cuando oyó pasos—tacos altos. "APA Reo se aproxima a la escena. No entres, Reo. Sellaremos primero."
"Que ha sucedido? Peabody dijo que Icove esta muerto. Yo no—"
Ella callo, mirando alrededor de Eve la habitación. Sus ojos pasaron, del baño, a través de la habitación, al sofá.
Entonces sus ojos se voltearon hacia arriba e hizo un pequeño sonido, como un globo desinflándose. Eve se movió lo suficientemente rápido para parar su caída, entonces dejo a la APA tendida inconsciente en el pasillo para continuar con la porción oral de su reporte del incidente.
"La entrada a la residencia se consiguió a través de la autorización de entrada y búsqueda. Un solo droide de la casa fue reactivado por el sistema de seguridad automatizado. La escena del crimen no muestra signos de entrada forzada, ningún signo de lucha."
Eve extendió la mano por su equipo de campo cuando Peabody volvió. Su socia pasó por encima de APA. "Que le paso a ella?"
"Se desmayo. Haz lo que puedas."
"Supongo que las del tipo sureño son delicadas."
Eve se sello, entonces llevo su equipo dentro. Por forma, chequeo los signos vitales, no encontró ninguno. "DOS, confirmado." Ella escaneo sus huellas. "Identificación confirmada. Peabody, haz un barrido por la casa, pero asegura al droide primero."
"Ya asegure al droide. Hare el barrido una vez que despierte a la Bella Durmiente. El se fue de la misma manera que su padre?"
"Se ve de esa manera." Ella tomo la temperatura del cuerpo, hizo funcionar el medidor. "El ha estado muerto menos de dos horas. Maldita sea."
Eve se enderezo, estudio el Angulo del cuerpo, el Angulo del arma. "Muy cerca otra vez. El esta recostado. El ha desactivado el droide—dejándolo a este y a la seguridad de la casa programados para no molestar. Pero el esta recostado aquí y no se preocupa de que alguien entre, se incline sobre el. Tranquilizantes tal vez. Chequearemos la pantalla de tóxicos. Pero no lo creo, no lo creo. El la conocía. El no le temía a ella. El no temía por su vida cuando ella entro a la habitación."
Ella regreso a la puerta para verlo en su cabeza. Reo estaba sentada ahora, su cabeza en las manos, Peabody estaba parada, sonriendo.
"El barrido, Detective."
"Si, senior. Simplemente me aseguraba de que la civil esta bien."
"Estoy bien, estoy bien. Solo un poco estremecida." Ella ondeo una mano en dirección de Peabody. "Anda adelante. Nunca había visto un cuerpo antes," le dijo a Eve. "Imágenes, fotografías. Pero nunca había entrado en una escena real, solo me tomo por sorpresa."
"Anda abajo, espera por Escena del Crimen."
"Lo haré, en un minuto. Escuche que dijiste que solo ha estado muerto por un par de horas." Sus ojos todavía estaban un poco vidriosos, pero encontraron los de Eve directos. "No podía conseguir la autorización mas rápido. Hice malditos malabarismos para conseguirlo. No podía moverlo mas rápido."
"No te estoy culpando."
Reo apoyo su cabeza contra la pared. "Tal vez no. Pero es difícil convencerme a mi misma de no hacerlo. Seguro como el demonio que encontramos algo, verdad? Tu esperabas esto?"
"No. Y es duro convencerme a mi misma de que no debería. Anda abajo Reo. Tengo trabajo aquí."
Reo se levanto. "Puedo contactar al familiar mas cercano."
"Hazlo. No le digas a ella que esta muerto. Solo dile que la necesitamos de vuelta en la ciudad, ahora. Haz otro malabarismo y ponla en un transbordador policial, y de vuelta aquí dentro de una hora. Mantén esto bajo el radar de los medios, Reo. Esto va a ser un infierno de lío muy pronto."
Eve levanto el termo, lo olio. Café. Lo etiqueto, también la taza, el plato de fruta y el queso, para el laboratorio.
Dejando el cuerpo, Eve cruzo hacia el escritorio y comenzó a chequear transmisiones entrantes y salientes, información reciente introducida o eliminada. Ella tomo todos los discos, etiqueto la unidad para transferirla a EDD.
"La casa esta vacía," reporto Peabody. "Los droides domésticos—tres en total—fueron todos desactivados. Todas las puertas y ventanas fueron totalmente aseguradas. Ningún signo de manipulación. McNab me dijo que al actual disco de seguridad—el cual, de acuerdo al anterior, tendría que empezar desde las novecientas horas esta mañana—le están faltando dos horas."
Eve miro hacia atrás, frunció el ceño. "Dos horas."
"Afirmativo. No hay registro a través del sistema de entradas o salidas del edificio durante ese tiempo. El disco para a las dieciocho y treinta, y empieza de nuevo a las veinte y cuarenta y dos horas. Este muestra claramente nuestra aproximación, siendo verificada, y admitida a las veintiuna y dieciséis horas."
Minutos, pensó Eve. La perdimos por minutos. Ella hizo un gesto hacia el enlace del escritorio. "El tenia ese en modo de privacidad. Lo fijo a las diecisiete horas. Ninguna transmisión en el área de espera. Chequeemos los otros enlaces."
Ellas bajaron mientras los barredores subían.
"La esposa de Icove esta siendo recogida ahora. Ella estará aquí dentro de veinte minutos," Les dijo Reo. "ME esta en camino. Te conseguí a Morris."
"Entonces me conseguiste algo bueno. Necesito chequear con mi hombre de electrónica. Tu puedes quedarte o irte."
"Irme?" Reo dejo salir un corta risa. "No jodas. Nunca había estado en un homicidio desde el principio. Ellos querrán quitarme esto cuando cierres el caso. Necesito munición para quedarme en la mesa. Aquí me quedo."
"Bien. Donde esta la habitación de seguridad?" le pregunto a Peabody. "El espacio de seguridad esta fuera de la cocina. En la parte de atrás de la casa." Dijo Peabody.
"Empieza a chequear los enlaces por transmisiones hechas. Embolsa cualquier disco para revisarlo. Etiquetemos todas las unidades. La de la esposa, la de los niños, los domésticos." Ella miro a Reo. "Hablaste con la esposa personalmente?"
"Si. A la conexión que me dio el droide de la casa. Hamptons."
"Ok." Eve asintió, salio para encontrar a McNab.
El podía lucir como una victima de Tendencias de la Moda Somos Nosotros, pero McNab podía conquistar los electrónicos. El estaba sentado, un delgado tubo fluorescente, manoteando a través de pantallas en una consola y murmurando ordenes a una computadora de mano.
"Que estas haciendo?" Cual es el trato?"
El le dirigió a Eve la más breve mirada, y empujo fuera de su cara su largo y suelto cabello dorado. "Realmente quieres saber?"
"Dame un resumen. En ingles."
"Estoy chequeando el sistema por atascos, problemas técnicos, cosas pasadas por alto. Tienes uno de primera línea aquí. Multifuente, análisis completo, detección visual, por movimiento y por voz. Entrada a través de código y por impresión de voz. Todo lo que tengo es mi PPC, pero es primordial que no estoy encontrando agujeros."
"Entonces, como ellos pudieron pasar a través de el?"
"Esa es la pregunta." El giro en el taburete, lejos de la consola de seguridad, rascándose un lado de la mandíbula. "Le daremos una mirada mas cercana en-casa, pero se ve como que ellos entraron con luz verde."
"Lo que significaría que alguien los dejo entrar, o ellos aclararon la seguridad".
"Le di una mirada a la unidad de la puerta, y no hay signos de manipulación. Es lo que va a mostrar principalmente. En general. Le daremos también una mirada mas cercana a eso, y a otras entradas, pero si tu quieres mi opinión, si. El tipo malo bailo un vals a través del sistema. O lo aclaro o fue ayudado por alguien desde el interior. Tal vez el tipo muerto lo dejo entrar."
"Entonces subió, cerro con llave la puerta de su oficina, y se estiro en el sofá y espero por un cuchillo en su corazón?"
El inflo sus mejillas, soltó el aire. Palmeando sus bolsillos, saco un anillo plateado, entonces enrosco su cabello a través de el formando una cola. "Ok, tal vez no. De cualquier manera, quienquiera que haya sido, tomo los discos por el margen de tiempo que el saldría en la cámara. Los deslizo fuera. No hay signos de búsqueda o de cosas revueltas por aquí. Y yo tuve que usar mi llave maestra para abrir la puerta. Bloqueo la puerta tras el, lindo y limpio.
Eve estudio la habitación de seguridad. Esta era como del tamaño de su oficina en la Central, y un demonio mucho más astutamente equipada. Una serie de pantallas retransmitían imágenes de varias habitaciones y vías de entrada. McNab las había dejado encendidas, y ella podía ver a los barredores en sus trajes protectores trabajando en la escena, Reo en el nivel principal hablando por su enlace, Peabody haciendo las etiquetas en un centro de información y comunicaciones en la cocina.
Ella se quedo otro momento, observando las escenas. "Okay, dijo ella, entonces observo a Morris entrar por la puerta del frente. El hizo una breve consulta con Reo, quien entonces lo dirigió hacia arriba.
"Okay," dijo ella otra vez, y dejo a McNab con su trabajo de electrónicos.
El droide domestico estaba parado en la cocina en el modo de espera. Eve lo puso a funcionar.
"El Dr. Icove tuvo otras visitas después de que su esposa dejara la casa hoy día?"
"No, Teniente."
"El Dr. Icove dejo la casa en algún momento después de que regresara del trabajo hoy día?"
"No, Teniente."
Una cosa sobre los droides, pensó Eve, ellos se mantenían en el punto. "Quien puso la seguridad de la noche? Quien ordeno cerrar por la noche?"
"El Dr. Icove cerro personalmente a las diecisiete y treinta, justo antes de desactivarme por la noche."
"Y los otros droides?"
"Ambos fueron desactivados antes que a mi. Yo fui la última. Puesta en modo de dormir a las diecisiete y treinta y cinco, con la orden de no-molestar."
"Que tuvo el para la cena?"
"No me pidieron servir una cena. Serví sopa—pollo con arroz—a las trece y quince. Sin embargo, el Dr. Icove solo consumió una pequeña porción de lo servido, junto con una taza de te de gingseng y tres galletas de trigo."
"El comió solo?"
"Si, Teniente."
"A que hora se fue su esposa?"
"La Sra. Icove y los niños dejaron la casa a las doce y treinta. La Sra. Icove me dio instrucciones de servirle al Dr. Icove sopa y te. Ella expreso su preocupación porque el no estaba comiendo apropiadamente y podría enfermarse."
"Tuvieron ellos una conversación?"
"Las conversaciones entre los miembros de la familia y los invitados son privadas."
"Esta es una investigación por homicidio. Sus funciones de privacidad están anuladas. Tuvieron ellos una conversación?"
El droide se veía tan incomodo como un droide podía verse. "La Sra. Icove expreso su deseo de que el Dr. Icove los acompañara, o de que le permitiera a ella enviar a los niños con una niñera droide de manera que ella pudiera quedarse con el. El Dr. Icove insistió en que ella se vaya con los niños, y le dijo que el se uniría a ellos en un día o algo así. El le comunico su deseo de estar en privado."
"Nada mas."
"Ellos se abrazaron. El abrazo a los niños. Les deseo un buen viaje. Yo le prepare y le servia la comida que la Sra. Icove me había ordenado para el. Poco después, el salio al Centro, informándome que regresaría a las cinco, lo cual hizo."
"Solo."
"Si, el regreso solo, en ese momento el empezó la desactivación de los domésticos y el bloqueo."
"Le sirvió fruta y queso esa noche?"
"No, Teniente."
"Muy bien. Eso es todo por ahora."
Arriba, Morris estaba terminando su in-situ. El usaba un traje claro sobre una reluciente camisa color púrpura profundo y pantalones negros estrechos. Su cabello estaba tirado para atrás en tres colas juntas, perfectamente alineadas.
"Dejaste a tu amiga solo por mi? Le pregunto Eve.
"Una cita tardía, con un serio potencial de pasión." El se enderezo. "Pero empezare con el para ti. Lo que tienes aquí es lo mismo que al padre, al hijo. Mismo método, mismo tipo de arma, misma causa de muerte."
"Lo encontramos recostado ahí"
"Sip." Morris se reclino sobre el cuerpo. "El asesino en este Angulo, y alrededor como a esta distancia. Arriba, cerca y personal."
"Necesito una pantalla de tóxicos."
"Si." El volvió a enderezarse, miro hacia la bandeja. "Nada de eso parece tocado. Desperdicio. Esa es una fruta de muy buen aspecto."
"El droide domestico reporta que el comió un poco de pollo y arroz, sopa, un par de galletas y te alrededor de las trece horas. El apago a los droides justo después de las diecisiete horas. Ninguno de ellos sirvió esta bandeja de cosas."
"De manera que el mismo se los sirvió. O el asesino se la trajo."
"Tal vez este narcotizado, tal vez no. De cualquier manera, el tipo solo yace ahí y recibe un cuchillo en el corazón."
"conocía a su asesino."
"conocía y confiaba. Lo suficientemente cómodo para estirarse. Tal vez el mismo dejo entrar al asesino, y fue atraído acá. Pero yo no lo veo así." Ella sacudió la cabeza. "Por que molestarse trayendo a la victima aquí arriba, poniendo comida en la bandeja? Por que no solo apuñalarlo abajo, ahorrarse el problema? Tal vez quieras una conversación primero, pero diablos, puedes tenerla abajo también. La puerta esta bloqueada. Bloqueada por dentro."
"Ah, el misterio de la puerta bloqueada. Y tu, nuestro Poirot—sin el bigote y el acento."
Ella sabia quien era Poirot porque ella había leído algunos libros de Agatha Christie después de ver Testigo de Cargo—y el asesinato que había ido a la par con el.
"No tan misterioso," corrigió Eve. "El asesino sabe los códigos. Solo hace el trabajo, coloca los códigos desde dentro, cierra la puerta, y se va. Toma los discos de seguridad por el tiempo que paso. Incluso restablece la seguridad."
"El conocía su camino por el lugar."
"Ella. Estoy apostando que es ella. Y ella tenía que conocerlo. Llévatelo ahora, necesito un chequeo más cercano por si hay otras heridas, algún aguijonazo, marcas de presión, cualquier cosa. Pero no creo que los encuentres. O el tranquilizante. Como el padre, como el hijo," ella repitió. "Si, justo así."