NOTA DEL TRADUCTOR

En esta obra (y en su título mismo), Charles Bertin utiliza en ocasiones la expresión petite dame para referirse a su abuela. Muy expresiva, ya que connota cariño, al tiempo que respeto y una descripción física, esta manera de referirse a ella es de difícil traducción al castellano: «damita» y «damisela» connotan juventud y no dan cuenta del cariño; «abuelita» resulta algo cursi y se aviene más al lenguaje infantil, mientras que Bertin utiliza esta expresión precisamente cuando habla de su abuela con más distancia, es decir, desde su posición de escritor de más de sesenta años; «ancianita» tampoco da muestras del cariño y la reverencia que el autor siente por su abuela, razón por la que sólo se ha utilizado esta expresión en tres ocasiones puntuales. Por estos motivos, en general se ha preferido sustituir esta expresión simplemente por «mi abuela», reforzado en algunas ocasiones por algún adjetivo («mi querida abuela» o «mi adorada abuela») cuando el contexto lo requería.

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