Genios del balón

Nombres y apellidos de oro. Trayectorias deslumbrantes. Sublimes. Auténticas leyendas, construidas toque a toque, maravilla a maravilla, un inverosímil gol por aquí, una ruleta o una bicicleta imposibles por allí, un magistral lanzamiento por allá. El talento elevado a la enésima potencia. La inteligencia aplicada al fútbol. Era una mera cuestion de tiempo que se decidiera publicar una colección de biografías de las figuras que corren de boca en boca y cuyas increíbles diabluras y su condición de súper clases continúan asombrando a los más y a los menos aficionados.

Di Stéfano, Pelé, Maradona, Cruyff, Raúl, Cristiano Ronaldo, Messi, Iniesta, Zidane, Ronaldo, Casillas, Platini, Xavi Hernández, Maldini... Gigantes del balón de trascendencia indiscutible en el planeta fútbol. Virtuosos de un lenguaje universal que no necesita traducción. Emoción sobre el césped. Magia.

Zinedine Zidane para empezar. Un hombre silencioso. Enigmático. Un misterioso seductor dotado de un insólito sentido de las grandes oportunidades. Como aquel 25 de mayo de 2002, en Glasgow, cuando un sensacional gol del astro francés da la vuelta al mundo y gana la Champions para el Real Madrid, la novena. O cuatro años atrás, en la final del Mundial de 1998: Francia 3 Brasil 0 en St. Denis. Los dos primeros goles con la firma de Zidane.

Merece la pena.