Epílogo
La boda se había celebrado con todos sus amigos, y ellos se sentían dichoso pues se confirmó lo que su bebé les dijo, que estaba de nuevo embarazada, así que, al final, aceptaron el don de su hijo.
Se casaron, Harrison se retiró del servicio activo pues quería estar con sus hijos y Milie, aunque seguía trabajando para el ejército con su ordenador, ya no quiso ir a ninguna misión. Lo primero era lo primero, y ya no quería ser una espía, puesto que estaba enamorada.