
FERNANDO PESSOA (Lisboa 1888-1935), poeta portugués. Huérfano de padre a la edad de siete años, tras las segundas nupcias de la madre con el comandante Rosa, cónsul de Portugal en Durban, siguió a la familia a Sudáfrica. Estudió en la universidad de Ciudad del Cabo. En 1905 volvió a Lisboa, donde empezó a trabajar como encargado de una casa comercial. Conocía el inglés a la perfección y en esta lengua escribió poesía desde los trece años. En 1908 empezó a escribir poesía en portugués. Desarrolló una intensa actividad cultural como animador de los círculos literarios de Lisboa y a través de las revistas que fundó y dirigió. Ejerció de este modo una influencia decisiva en la gestación del modernismo portugués. La personalidad humana de Pessoa fue compleja y desconcertante. Ocultista, rosacruz, escribía en nombre propio y de diversos (más de veinte) «heterónimos», cada uno de los cuales poseía sus propias señas de identidad y su propio estilo. Esta singular despersonalización, que había de dar vida, entre otras, a las personalidades poéticas de Alberto Caeiro, poeta bucólico (maestro de los otros), Ricardo Reis, poeta helenista y horaciano, y Álvaro de Campos, modernista y futurista, seguidor de Whitman y de Marinetti, contribuyó a la creación del «mito» de Pessoa, corroborado por el hecho de que Pessoa no publicó, en vida, sino una parte insignificante de su obra: Sonetos (Sonnets, 1913), Epitalamio (Epithalamium, 1913) y Antinoo (Antinous, 1918) en inglés; Mensaje (Mensagem, 1934) en portugués. Sólo tras su muerte la famosa «arca» en la que había dispuesto sus textos empezó a dar cuerpo a los volúmenes de las Obras completas en verso y en prosa (15 vols., 1943-1978). Abierta a las corrientes literarias europeas más innovadoras, la poesía de Pessoa es rica en sensibilidad y en intuiciones formales que cambiaron profundamente el gusto literario de su país. Mágica y abstracta, dominada por una sutil introversión, la poesía de Pessoa testimonia una coherencia, en la deliberada multiplicidad de las voces que la componen, la crisis de un hombre en busca, para sí mismo y para su tiempo, de un equilibrio perdido.