Varios Autores

LOS GRANDES ENIGMAS HISTORICOS DE ANTAÑO 11

La muerte de Juan de Escobedo

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La rebelión de los cipayos

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El Drama del «Bounty»

Con la colaboración de:

Pedro Bermejo

Claude Coubend

Vierte Guillemot

«El lunes de Pascua, 31 de marzo (de 1578), mientras Juan Mesa y yo vigilábamos por los contornos, llegaron a nuestros oídos los primeros rumores de haber sido asesinado Escobedo...» Estas palabras del paje Enríquez, uno de los que declararon en el interrogatorio posterior, pueden introducimos en la intriga que rodeó la muerte del secretario de don Juan de Austria, Juan de Escobedo.

Nuestro estudio recoge todos los fundamentos en que pueden apoyarse las hipótesis que se hacen sobre este intrigante asesinato.

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¿Por qué, en 1857, los cipayos se revolvieron en la India contra la autoridad británica? Aparentemente, en el origen de tal revuelta sólo hay un incidente: el rumor de que los cartuchos utilizados por los soldados indios estaban cubierto«de grasa de vaca o puerco, en contra de las reglas religiosas. Las tropas de Nana-Sahib verán en dio la señal para lanzarse a salvajes massacres. Dos años después será dominada la revuelta y restablecido el orden. Cierto que la guerra de los cipayos habrá sido penosa, pero, más que los combates, habrán más victimas en las filas inglesas el cólera y las insolaciones.

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¿Significa la revuelta del Bounty un hecho más acaecido en los mares del Sur a finales del siglo XVIII? Quizá. Pero el amotinamiento, espontáneo o no, contra un capitán intolerante y autoritario no es más que el primer episodio de la historia del Bounty. La hazaña fantástica de unos pocos marineros, abandonados con su comandante en una chalupa en medio del Océano, adquiere dimensiones inauditas. ¿Hubiera podido Bligh evitar el motín? Es probable; pero hay que decir a su favor que Bligh era un excepcional y valiente marinero. Será quien salve del naufragio y la destrucción a la chalupa perdida. Una vida regalada en Tahití y, luego, un proceso con eco en Inglaterra: tal será el epílogo para la mayoría de los amotinados, mientras que Bligh acabará sus días como vicealmirante de la Flota Azul.