De pobre a rico

Hace veinte años Magnús Scheving apostó con su mejor amigo que tendría éxito en lo que eligiera. Este carpintero, que ganaba 100$ a la semana, hoy es una estrella internacional de la televisión y dueño de un imperio del entretenimiento. Es un súper héroe, tiene una vestimenta para su trabajo en la oficina y otra para su programa en el que protagoniza a Sportacus, admirado por los niños y padres de todo el mundo. Su show televisivo, Lazy Town, es visto en 109 países, y lo siguen más de 40 millones de niños.

Es millonario, sin embargo, en una entrevista hecha por «Grandes millonarios del mundo», de Discovery Channel afirmó:

«Algunas personas me preguntan si soy rico. Debo decir que soy uno de los hombres más ricos del mundo porque hago algo que disfruto inmensamente. Quizás esté motivando al mundo cuando veo los cambios, y recibo mensajes de la gente diciendo que cambié su vida. Por eso diría que Lazy Town es una de las empresas más ricas del mundo y que yo soy uno de los hombres más ricos del mundo. Aunque perdiera todo mi dinero, seguiría siendo rico». Una vez pregunté en público cuántos quisieran ser ricos: todos levantaron la mano. Después empecé a preguntar ¿por qué? Algunos dijeron cosas como: «para no trabajar nunca más»; otros, simplemente para ir a una playa del Caribe con todo tipo de lujos; después, los más nobles señalaron cosas como «pagar la hipoteca de mis padres», «saldar mis deudas»; y, por último, vinieron los que creen que son inteligentes financieramente y dijeron cosas como comprar acciones, ahorrar o invertir.

Puedes darte cuenta, realmente de qué significa el dinero para las personas. Por eso, el dinero es una idea, para cada uno representa algo distinto.

Todos quieren ser ricos, y pueden llegar a serlo, incluso cuando la cuenta bancaria dice lo contrario. Como dije antes: «la pobreza o la riqueza es tan solo un estado mental, una idea».

Es una cuestión de estar o ser, estar es una condición, ser es una esencia.

Estar pobre

No tener un duro.

Estar rico

Tener mucha pasta.

Ser pobre

Es una actitud, te quejas de todo, no tienes paz, no duermes por las noches, las preocupaciones te tienen atado, no disfrutas lo que tienes, te comparas con los demás, sientes celos y envidia de lo que otros tienen. Conclusión: Pobre.

Ser rico

Es una muy buena actitud ante la vida, eres agradecido con lo que tienes (no importa cuánto), disfrutas cada momento de la vida, para ti no existe el fracaso, sólo pequeños obstáculos que forman tu carácter, das más de lo que recibes, disfrutas el presente porque al fin y al cabo es un regalo, no te comparas con nadie, agradeces tu salud, cada día decides ser feliz. Conclusión: Rico.

Has visto alguna vez personas sin dinero, pero que viven con felicidad. Cuan deseable es una actitud así. Por otra parte, hay personas con mucho dinero pero con un espíritu pobre, son tan pobres que lo único que tienen es dinero.

Todos tenemos un destino diferente. Quizás no todos lleguemos estar en lista Forbes, pero sí podemos disfrutar del regalo de la vida. Para disfrutar los detalles que cada día nos trae la vida, empieza cambiando tus pensamientos pobres por pensamientos ricos.

El mundo está lleno de amantes falsos, que te dicen cómo vestirte, qué marca usar, cómo peinarte, cómo comportarte, cómo invertir, cuál es el prototipo del éxito.

Ser rico requiere inteligencia, no caigas en las trampas de estos amantes, porque no te quieren a ti, quieren tu dinero. Por eso es importante comprender cuál es la verdadera riqueza.

Decide ser rico, tanto interiormente, espiritualmente como económicamente. Jesús dijo que nadie puede servir a dos señores, y es verdad. La riqueza más importante de todas es la interior y espiritual, la económica viene como recompensa. Si sabes disfrutar y agradecer lo que tienes cuando no tienes un duro, también lo harás cuando el dinero te sobre.