Notas IV
Transurbancia

1 Recordamos aquí los dos textos fundamentales: Venturi, Robert; Scott Brown, Denise y Izenour, Steven, Learning from Las Vegas, The MIT Press, Cambridge (Mass.), 1972 (versión castellana: Aprendiendo de Las Vegas: El simbolismo olvidado de la forma arquitectónica, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1978); y Lynch, Kevin, The Image of the City, The MIT Press, Cambridge (Mass.), 1960 (versión castellana: La imagen de la ciudad, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998). Los estudios de Ventura y Scott Brown sobre la iconografía comercial del espacio público son los primeros en abandonar las modalidades tradicionales de análisis urbano: “La proyección ortográfica a duras penas contempla la esencia del letrero del Stardust de Las Vegas y, aunque este tenga la longitud de una manzana y un apabullante impacto visual in situ, no queda bien representado en un plano de usos”. Scott Brown, Denise, “Learning from Pop”, Casabella, núm. 359-360, Milán, diciembre de 1971 (versión castellana: Aprendiendo del pop, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2007, pág. 19). En realidad, estos estudios se centraban sobre todo en los aspectos simbólicos y comunicativos de la arquitectura, mientras que los vacíos que circundan los strips y las zonas limítrofes que rodean las arquitecturas analizadas todavía aparecen en los planos como ausencias, como espacios en blanco. Las zonas blancas siguen apareciendo en los planos dibujados por los habitantes que Kevin Lynch entrevistó, lo que denota cómo en las respuestas de los habitantes se hacen evidentes las dificultades de enlazar en una figura mental los espacios inseguros y que no frecuentan: “También en Jersey City la ribera constituía un fuerte borde, pero se trataba de un borde más bien desagradable. Es una tierra de nadie, una región situada más allá del alambre de púas […]. Al parecer, se borraban mentalmente algunos de los bordes más desagradables, como el muelle del río Hackensack con sus zonas de incineración de basuras”. Lynch, Kevin, La imagen de la ciudad, op. cit., pág. 81.

2 Sobre la ciudad difusa, véase: Secchi, Bernardo, Analisi delle strutture territoriali, Franco Angeli, Milán, 1965; Boeri, Stefano; Sechhi, Bernardo y Piperno, Livia, I territori abbandonati, Compositori, Bolonia, 1990; AA VV, La città difusa, Daest/ Universitá di Venezia, Venecia, 1990; Secchi, Bernardo, “La periferia”, Casabella, núm. 583, Milán, 1991; Lyotard, Jean-François, “Periferie”, Millepiani, núm. 2, Milán, 1994; AA VV, ITATEN. Indagine sulle trasformazioni del territorio italiano, Bari, 1996; Basilico, Gabriele y Boeri, Stefano, Sezioni del paesaggio italiano, Art&, Udine, 1997, pág. 13; Boeri, Stefano; Lanzani, Arturo, y Marini, Edoardo, Il territorio che cambia. Ambienti, paesaggi e immagini della regione milanese, Abitare Segesta, Milán, 1993; Boeri, Stefano, “Il detective dello spazio”, Il Sole 24 Ore, 16 de marzo de 1997; Boeri, Stefano, “Eclectic Atlases”, Documenta 3, Kassel, 1997.

3 Sobre los no lugares y las heterotopías urbanas, véase: Augé, Marc, Non-lieux: introduction à une anthropologie de la surmodernité, Éditions du Seuil, París, 1992 (versión castellana: Los “no lugares”: espacios del anonimato. una antropología de la sobremodernidad, Gedisa, Barcelona, 1993); Foucault, Michel, “Eterotopia, luoghi e non-luoghi metropolitani, Millepiani, núm. 2, Milán, 1994; Desideri, Paolo, La città di latta: favelas di lusso autogrill, svincoli stradali e antenne paraboliche, Costa & Nolan, Génova, 1995; AA VV, “Architettura della sparizione, architettura totale”, Millepiani, núm. 7, Milán, 1995; Ilardi, Massimo, L’individuo in rivolta. Una riflessione sulla miseria della cittadinanza, Costa & Nolan, Génova, 1995; Solà-Morales, Ignasi de, “Urbanité intersticielle”, Inter Art Actuel, núm. 61, Quebec, 1995; “Terrain vague”, en Territorios, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2002; “Città tagliate. Appunti su identità e differenze”, en I racconti dell’abitare, Editrice Abitare Segesta, Milán, 1996; “L’architetto come sismografo”, en Biennale di Architettura di Venezia, Milán, 1996; Zardini, Mirko (ed.), Paesagi ibridi, Skira, Milán, 1996; Desideri, Paolo e Ilardi, Massimo (eds.), Attraversamenti, Costa & Nolan, Génova, 1996; Pavia, Rosario, Le paure dell’urbanistica, Costa & Nolan, Génova, 1996; y Criconia, Alessandra (ed.), Figure della demolizione, Costa & Nolan, Génova/ Milán, 1998.

4 El Grande Raccordo Anulare (GRA) es una autopista circular de casi setenta kilómetros de diámetro que circunvala Roma y conecta con la red de autopistas italianas [N. del Ed.].

5 Las zonas del SDO (Sistema Direzionale Orientale) son unas zonas arqueológicas al este de Roma divididas en cuatro compartimentos: Pietralata, Tiburtina, Casilino y Centocelle [N. del Ed.].

6 Los conceptos aquí tratados constituyen la contribución del astrofísico Francesco Sylos Labini al laboratorio de arte urbano Stalker. Sus investigaciones sobre la aplicación de la geometría fractal para la descripción de la distribución de las galaxias en el universo han aportado al laboratorio una contribución fundamental para la comprensión de las dinámicas urbanas del archipiélago fractal. Sobre este tema, véase: Batty, Michael y Longley, Paul, Fractal Cities: A Geometry of Form and Function, Academic, San Diego, 1994; Frankhauser, Pierre, La fractalité des structures urbaines, Anthropos, París, 1994; Batty, Michael, “New Ways of Looking at Cities” y Markse, Hernán A.; Havlin, Shlomo y Stanley, Eugene, “Modelling urban Growth Patterns”, Nature, núm. 377, 1995; Careri, Francesco, “Rome archipel fractal, voyage dans les combles de la ville”, Techniques & Architecture, núm. 427, París, 1996.

7 Estas reflexiones provienen de las investigaciones desarrolladas en el seno del laboratorio de arte urbano Stalker entre 1990 y 1998. El nombre de Stalker es un homenaje a la película homónima de Andréi Tarkovski de 1979, película que se desarrolla en la zona mutante, un territorio en el que la naturaleza ha tomado una evolución autónoma propia tras el aterrizaje de los extraterrestres. La zona está precintada y está prohibido entrar a ella, y los Stalker son los guías que conocen las puertas y las maneras de entrar, que poseen una estrategia para caminar. “Stalker a través de los Territorios Actuales” es el título de la primera deriva suburbana por Roma guiada por el laboratorio en octubre de 1995. Retomando el concepto de “territorio inconsciente” de los surrealistas y el “terreno pasional objetivo” de los situacionistas, Stalker ha guiado sus propios recorridos erráticos añadiendo el concepto de “territorio actual” de Robert Smithson leído en clave de Foucault, para quien lo actual “no es aquello que somos, sino más bien aquello en lo que devenimos, aquello en lo que nos estamos convirtiendo; es decir, lo Otro, nuestro devenir-otro”. Foucault, Michel, op. cit., pág. 53.

8 En italiano, zonzo se utiliza en la locución andare a zonzo, que significa pasear sin objetivo, perder el tiempo. Es probable que la palabra zonzo sea la derivación onomatopéyica de zona, del griego ζωννuναι que significa ‘cercar, rodear, dar vueltas’, verbo que cotidianamente utilizaban los peripatéticos atenienses. En París la zone todavía hoy indica la franja que está en los límites de la ciudad industrial donde florecen los mercados de pulgas. En este sentido, zonzo parece ser una repetición casi chamánica de zon zon = ir a la Zona, lugar exótico donde reina la casualidad, donde encontrar objetos extraños y tener encuentros inesperados. Es aquí, entre el Périphérique exterior y el interior, donde en 1927 George Lacombe grabó la película La Zone, un territorio en los márgenes de la modernidad cuya entropía se representa por un fluir ininterrumpido de basuras de las que se nutre toda una humanidad desvalida.