Prólogo

«El fascinante chico»

nuestros tigres beben leche

nuestros halcones van a pie

nuestros tiburones se ahogan en el agua

nuestros lobos bostezan delante de jaulas abiertas

No, no lo he escrito yo, pero siempre que pienso en él me viene este poema a la cabeza y me siento feliz y valiente, me hace sentir seguro, cómodo y en paz. Me provoca una sonrisa plena, la número 3, una de mis sonrisas preferidas que él tanto conoce. Tiene el don de saber cuántas caras tienes, cuántas miradas, respiraciones, gestos o sonrisas y el significado de cada una de ellas. Otro de sus dones es el de repartir humildad, felicidad, sinceridad, amor y vida a las personas que lo rodean y que él quiere. Siempre encuentra las palabras apropiadas para cada momento y las caras correspondientes. Es fascinante y sorprendente.

Cuando lo vi por primera vez, no sabía quién era, sólo que iba a un ritmo avanzado para el ser humano, que era un adolescente fascinado de la vida en un cuerpo de un chico mayor, que se explica siempre con 5 puntos, de los que se toma más tiempo en explicar y hacer entender a la otra persona el 1.º y 2.º puntos, que ir directamente al 3.º, 4.º y finalmente al 5.º; acompañando esta explicación de dibujos y garabatos en esquinas de hojas, periódicos o servilletas.

La primera vez te saludará con un apretón de manos o algún beso en la mejilla, aunque la despedida de ese primer encuentro seguro que acabará con un enorme abrazo de oso.

No hace mucho que lo conozco, pero durante este intenso tiempo que hemos compartido, de trabajo, risas, palabras y momentos mágicos, abrazos, regalos y algún llanto, lo he conocido más y hemos llegado a un punto en que con sólo escucharnos por teléfono, sabemos qué le pasa a uno o al otro; es el principio de una larga e inmortal amistad que un día buceando por este gran mar, que es la vida, encontré dentro de una ostra que contenía esta perla fascinante y brillante que no era amarilla, sino de colores, y se llama Albert Espinosa.

Albert ha conseguido escribir una novela de ficción llena de magia y amor donde la vida de cada persona no tiene límites para estar con quien desea. Un mundo de fascinantes personas capaces de dejar de soñar pero nunca de amar: Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.

Según él, la vida es girar pomos; yo sólo espero, durante toda mi vida, encontrarme delante de muchas puertas que me transporten a nuevos lugares, caminos o experiencias, y sé que siempre que esté delante de cada una de esas puertas, tendré a un amigo en el que confío para cogerle de la mano y pasar con él, y si en alguna ocasión no me puede acompañar le pediré consejo. No me sueltes nunca la mano, Albert.

ROGER BERRUEZO, tu primer extraño

Actor