Talento

THEODORE STURGEON

Se da por sentado que los niños no son seres humanos normales. No les han enseñado los refinamientos de la vida, tales como la moral, la honradez, la verdad y las sombras grisáceas que se retuercen alrededor de ellos. Ni tienen los vicios de la edad adulta; por eso nosotros los llamamos inocentes despreocupadamente y anhelamos ser jóvenes otra vez. Pero los niños no siempre son buenos, en especial en el trato entre ellos mismos, y cuando no son normales en ningún sentido respetable del término, poco podemos hacer aparte de buscar un lugar donde ocultarnos.

Theodore Sturgeon escribe mucho, y muy bien, sobre el amor en todas sus formas, y aunque normalmente se limita al género de la ciencia ficción, de vez en cuando se adentra en la Fantasía Siniestra para demostrar a sus lectores que no siempre es el hombre amable y gentil que ellos piensan.