El joven novelista Paul Overt, cegado por su obsesión por crear la novela perfecta y por su admiración hacia quien un día consideró su maestro: —el célebre escritor Henry St. George, se deja guiar por los consejos de éste hasta el punto de plantearse renuncias muy dolorosas. A medida que nos adentramos en la novela, el lector se pregunta si nuestro protagonista será finalmente capaz de hacer un último sacrificio para llevar a la perfección su talento. A través del fascinante personaje del Maestro, Henry James expone con su fina ironía una visión del artista tan sólida y a la vez contradictoria en términos de lo enunciado y lo vivido que al final ni el protagonista ni el lector más avezado serán capaces de prever el desenlace de la historia. La novela aborda en suma el coste emocional y social de una vida dedicada a la creación, el dilema que se plantea todo artista: ¿es posible compatibilizar la creación artística con los placeres de los que disfruta el común de los mortales? ¿crear o vivir?