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https://youtu.be/4V0N1x675FQ 

 

                  CONDESA

 

Turno manto imperial

Que cubres sin despertar

En las noches purpurada

Solo el frio sabe dónde estar

 

Claror de Luna

Con borde de plata

Medalla que tiene la noche

Y que en el día se esconde.

 

El verdugo temerario

Sus rituales prepararon

Taciturno anduvo

Todo el día bajo el sol

 

Hiedra Desplomada

Que te encuentras  acostada

Te corto de raíz

Para que no sientas  nada

 

Deslizas en los mares

Que agotan la pasión

Poniendo la tierra árida

Y matando toda ilusión

 

Amor astral

Que estas en la cumbre

Cubre tus alas

Con nieve de las hadas

 

Gorriones descarriados

Soles nacarados

Veredas incautas

Con melodías de flautas

 

Desgarran sombras en la pared

Quedando la huella de ayer

Nuestro muro se desplomó

Pero el polvo de los recuerdos no se recogió

 

Mágicos cristales

Caducos del tiempo

Ganas en el lecho

Que se quedaron en el lecho.

 

Autor Alicia Coromoto Jiménez Saravia

©Alicia Coromoto Jiménez Saravia 2015

 

 

 

 

 

 

 

Tamara fue rechazada y aborrecida por su madre apenas nació. Se vieron obligadas a buscar una campesina para que la amamantara. Con el paso del tiempo su madre no soportaba verla, y estallaba de mal humor si escuchaba aunque fuera su llanto.

Los cálculos y chismes suponían quien podría ser el padre de la bastarda. Los tiempos concordaban. Era casi unánime afirmar que sucedió en los tiempos de la visita del hijo del Emir, cuando vino a cobrar los tributos de libertad. Era un hombre fuerte, atractivo, de recia mirada, y quien no tuvo reparos en demostrar el deseo y la cautivante ansiedad que le produjo el conocer  la fragilidad  y palidez de la joven Justina.

Todos disimulaban en la cena protocolar, donde el barbado emir parecía un águila embelesado en contemplar a la silenciosa y asustada condesa.

El anciano conde, molesto y dominando su indignación, con disimulo mandó a guardar a la niña. Algunas monedas deben haber rodado, indicando el sitio de la habitación, y otras para abrir la puerta. Sin duda la joven se defendió. Nadie escucho nada y en un silencio de muerte, al amanecer, envuelto en una desdeñosa sonrisa, altivo en su belleza, el emir se fue con las alforjas llenas de la mustia riqueza del pobre pueblo. Su desdén y desprecio era amplio. Por lo menos en algo valió el viaje.

Justina fue enclaustrada en la parte del convento que era los sótanos del castillo, acompañada por 7 viejas monjas, y 9 meses después nació Tamara.

 

 

Justina nunca se desposó. …

.https://youtu.be/n_KAfxDBQSY

Era una joven mujer mustia y enfermiza…. Quien no tenía ni la fuerza ni la razón para gobernar el pobre y atrasado feudo. Dejándole al anciano Conde la difícil tarea de defender  sus tierras de las crueles apetencias de los señores del desierto.  Eran jeques y Emires familia indirecta de los señores feroces de la familia Malí.

En realidad no lo tomaban todo, pues todavía no habían comprendido la importancia estratégica de los condados, y la peste bubónica los había mantenido convenientemente alejados.. si las cosechas de primavera del norte eran mejores, de seguros los tendrían con sus hordas a camellos y caballos.

Por los momentos la mejor defensa era la falta de agua, el pueblo famélico de mujeres feas sin gracias para bailar ni amar.

Un día de otoño Justina amaneció con sus inmensos  ojos fijos, viendo un cielo más allá del techo de su humilde cuarto. 9 días de duelo se decretaron y las mujeres del pueblo no lloraron mucho, pues no había suficientes monedas para repartir.

 Tamara de 6 años entendió que era parte de una importante ceremonia. Vestida de negro y con su brillante pelo negro recogido, besó el rostro de cera de su madre, y a pie caminó las tres vueltas correspondientes al castillo detrás de la carreta que llevaba  a Justina; en silencio agarrada de la mano del anciano abuelo, quien ya no tenía fuerzas para llorar. Era un martes venteado y lluvioso, quien era el marco de las costumbres a cumplir, para enterrar a Justina, quien se marchaba del mundo a los 22 años de edad.

Malos tiempos en el tiempo de la ruina y pobreza. Los campesinos y siervos miraron en silencio a la menuda y delgada figura. Una niña de ojos verdes claro, pelo negro, la misma  piel frágil y pálida de su madre, pero indiscutiblemente con los bellísimos rasgos de las salvajes mujeres del desierto. Bella sin duda la niña seria.

 

                                                                                      II

 

A pesar de sus achaques el conde entendió que debía tratar de mantenerse con vida, hasta que la niña tuviese idea de cuál era su responsabilidad.. Era una lucha que se veía muy difícil de ganar. Cada día él estaba más enfermo y pobre, Lo poco producido era entregado a los señores de los desiertos, para mantener su maltrecha libertad. Como eran tan paupérrimos sus tributos, los agresivos jeques y emires comenzaron a llevarse a los hombres para trabajar. Era triste y doloroso. Al menos comerían. Para nadie era un secreto que se convertirían obligadamente a la religión de sus nuevos señores.

Para incrementar sus males, le fue informado que su joven nieta parecía sufrir de extraños extravíos. Era una nueva noticia entre todas las malas. Una nueva guinda a las cuentas de nunca acabar. A cualquier hora de la media noche Tamara era encontrada parada, solitaria, con extraña sonrisa, hablando con los seres que su imaginación inventaba y que ella decía que estaban ahí, parados en la oscuridad. Decía recibir instrucciones de Justina, quien parada en la parte de afuera de la ventana la estaba comenzando a educar.

Eso era lo que decía con pícara sonrisa, cuando era interrogada casi siempre después de desayunar.

El conde se vio precisado a actuar. Mandó a traer a un médico judío, quien tenía varias condenas a sufrir la pena capital, pues sus extravagantes ideas en el arte de curar tenían cantidad de muertos como pacientes curados casi de manera similar. Delante del atormentado abuelo, el medico contempló el blanco de los ojos, le dijo que caminara, sacara la lengua y se pusiera a cantar.. Le enseñó los gráficos del alfabeto y la niña los aprendió de memoria en instantes y en pocos minutos conquistó el arte de sumar y restar.

El médico, no sujeto a las confusiones del vulgo, rápidamente determinó que la niña tenía un toque de dios o satanás, eso el tiempo lo tendría que demostrar..

                                        III

Un día de primavera después de la hora de almorzar, el señor conde presentó un grave malestar. La angustia entre sollozos contenidos y expresiones de angustia indicaba que el tiempo que todos temían no tardaba en llegar. Era evidente que la parca había entrado y a con su víctima se habría de marchar dejando sola a la niña en su más tierna edad.

Tamara no fue coronada. Era una bastarda. Sus derechos eran de facto, no eran producto de ningún matrimonio, no tenía asidero legal. Era la señora corregidora del Calvario del Rio, sierva de su lejana e indiferente majestad. Un destino sellado. Cualquier día vendrían los señores del desierto a buscar sus tributos y ella sería la cantidad ofrecida para pagar. Era un destino cantado con la muerte de los únicos que podían defenderla de los malos tiempos que como nubes de invierno se cernían en aquella pequeña propiedad.

 

El médico judío ahora era una sombra adicional en el derruido castillo. Sentado bajo el viejo olivo, le decía cosas que una señorita no debía escuchar. El arte de los artes de otros artes.. Sin dudas cosas llenas de maldad. Un impío no debía mirar a una hija de su señor, entregada  su alma a la creencia del que fue muerto en la cruz, por amor a toda la humanidad. Todos le tenían ojeriza. No le gustaba comer puerco, no se santiguaba cuando frente a la capilla obligadamente tenía que pasar. Mal hombre sin duda era. Llenándole la cabeza d malos consejos una jovencita que aún no menstruaba ni sabía hilvanar..

 

 

    Cuando todas tenían oportunidad le  peinaban ese pelo negro diferente al rubio común de estas tierras, Entre cepillada y cepillada le decían que no se dejara tentar con los misterios que ese hombre narizón y feo se atrevía a decirle. Sin ninguna duda eran consejos reñidos con la moral de la iglesia. Tenía que obedecer. Las mujeres habían nacido para procrear, obedecer al hombre y aceptar con resignación  su puesto en esa sociedad.

Seguían encontrándola parada en medio de la amplia sala de armas, sola, en la oscuridad, era una hija de la noche, era una hija que si la dejaban seria absorbida por el poder de la oscuridad. Fue cuando comenzaron a pararla, rodearla con velas encendidas y rezarle para protegerla de los malos espíritus. Había que espantar a la madre. Decían que aparecía. Cuando la niña estaba dormida estaba parada en la punta de la cama. Los remordimientos de no haberla querido nunca, no la dejaban descansar en paz.

Sus pocos soldados, hombre mancos, cojos, flojos, ex convictos, estaba sin paga, sin directrices y bien pronto comenzaron a proceder de otra forma, muy reñida con el comportamiento qué debían mostrar.

Comenzaron a cenar en el inmenso mesón el comedor. 

En principio trataban de disimular cuando la joven señora aparecía silenciosa en el inmenso dintel de la puerta principal. Luego ya ni guardaban las apariencias. Traían mujeres, festejaban danzando encima de la mesa, bebían abundantes licores y asaban gallinas en la inmensa chimenea que era solo para calentar en el invierno los señores dueños del castillo. La ignoraban, no le guardaban la reverencia ni la distancia y las servicios se llevaban a la niña, muda ante aquellos despropósitos que debía contemplar. Los gritos, la parranda era el corolario que indicaba el final del reinado de la heráldica que por muchos años gobernó aquel triste lugar.

 

                                                              IV

Una tarde el medico judío fue golpeado inmisericorde por el jefe de guardias, quien lo arrastro más allá del foso, riéndose mientras veía al pobre viejo en un triste asno marchar a Pest. Tamara quedó en el castillo. Era un cuadro más que apenas decoraba el lugar-.

Para celebrarlo los soldados  robaron unas gallinas de un aldeano que no tuvo tiempo en ocultarlas, y se llevaron lo último que quedaba de vino de consagrar, de la desvencijada capilla, por allá lejos, en el cruce on el camino real.

La niña apareció y por un rato los contemplaba. Les hablo, pero nadie parecía escucharla.

--Quiero pasear. Alguien por favor ¿me podrían acompañar?.

Los hombres hicieron oídos sordos,

--¿Nadie podría darme escolta?.--- preguntó calmadamente la niña. Viendo como chorreaba el vino y las mujeres borrachas bailaban frenéticamente encima de la mesa, todos gritando a todo dar.

La joven se detuvo junto al que fungía de capitán de armas. Este reía y gritaba sin parar. La joven extrajo un puñal y sin ninguna piedad el cuello del hombre rebano.

El silencio se hizo general, mientras los hombres duras penas trataban de pararse de las pesadas sillas.

El hombre feo, calvo, mala sangre  se desplomó con un charco de sangre.

--Queda relevado. Ahora soy muy propio capitán de armas—dijo la joven dirigiéndose al otro hombre que trataba de incorporarse del sillón—

Besa mi mano en signo de obediencia—dijo la joven, colocando su mano llena de sangre ante los ojos del hombre.

El hombre así lo hizo.

--Tu vida me pertenece. Me vas a obedecer. Y todos así lo habrán de hacer—dijo la joven.

De rodillas señores—ordenó la niña. Cada hombre lo fue haciendo. Cuando finalizaron el pacto de sangre  la joven les dijo.

--Quiero conocer mis tierras. Mis soldados escolta me deben dar.

La niña miró las mujeres.

--No se van. Todo el lugar van a limpiar. Revisare después.. ¡Guay de quien me falle¡-- dijo la niña haciendo un gesto a los hombres, quienes silenciosamente la siguieron sin chistar.

Era un feudo pequeño.2 días a caballo de este a  oeste. 4 días a caballo de nortea sur.

En su justo centro era el cruce de dos caminos reales, en una zanja inmensa que para poderla cruzar había que obligatoriamente atravesar el único puente de piedra construido por los visigodos muchos años atrás.

https://youtu.be/TLJi8VQTLMU

 

 

La muchacha en silencio contempló sus tierras, poca agua, tierra pedregosa, no apta para ganadería, solo muy pocas plantas propias de los desiertos, aloe, tártago, rosas, trinitarias, cactus. Rápidamente comprendió que para sus correrías no necesitaría ninguna escolta. Sus vasallos ni se molestaban en levantar la mirada  cuando el grupo de jinetes pasaba delante de ellos contemplando su diario trajinar en la labranza. No había posibilidades de progresar, mirase por donde mirase. Rápidamente llegó a la misma conclusión dé los señores del desierto, tan insignificantes eran que les cobraba para qué pudieran seguir en libertad. Caso contrario, los invadirían para esclavizarlos y sus riquezas quitar.

Pasaron días y el comentario del beso de sangre se supo en la comarca. Era una niña. Sí , pero era una niña de armas tomar. Se dedicó a cantar y tejer junto a sus servidumbres y escuchar los problemas cotidianos de sus vasallos. “No me saludo al pasar”, “Su asno se metiesen mis tierras y toda la paja almacenada se la vino degustar”. Era casos que la pequeña daba soluciones, algunas producían risas, pero con una lógica imposible de refutar.

Tenía muy bella voz la niña, todos embelesados la escuchaban cantar. E inició una extraña nueva costumbre. Bañarse como para fiestas y bodas. Sin embargo era extraño. Lo hacia todos los días. Ordenó igualmente el castillo diariamente lavar. Mandó a limpiar consuetudinariamente sus ropas y cortinas, y sus famélicos caballo igualmente limpios debían estar. No tenían pulgas ni garrapatas y un exquisito aroma a rosas ella comenzó a desprender. Era la limpieza de su cuerpo, de sus ropas, que hacía que todos junto a ella quisieran estar.

Ya no tenía necesidad de ocultar que era noctambula, de noche comenzó a cabalgar.

Una semana del pleno verano, Sabía que esa noche era luna de sangre. Cuando comenzó a oscurecerse, los siervos y campesinos llenos de pánico a la iglesia corrieron a ocultarse, a rezar, a gritar plegarias para la salvación alcanzar. Sus pecados públicamente confesaron y entendieron que las brujas y el diablo andarían sueltos en las sabanas buscando almas para recolectar. Ella fue la única que no fue a la iglesia. Subió a las lomas altas de las montañas a contemplar toda la noche el fenómeno en toda su intensidad. Sabía que sucedería. El medico judío le dio números y fórmulas para calcular. Quería comprobar que tan ciertos eran. No le cupieron dudas. Eran correctos sus cálculos. Nada que ver con demonios y muertos. Era un hecho natural.

 

Una luz brillante en el cielo llamó su atención. Su corazón se oprimía. Recordó que solo tenía 14 años, jugando a ser mujer de temple, sus lágrimas hicieron saltar los latidos de su corazón y no lo pudo negar, estaba asustada viendo esa luz que se le acercaba directamente a ella. Como toda niña, recordó e inmediatamente se puso también a orar.

Inexorable la luz se acercó a ella, estrellándose contra la montaña, varios metros debajo de ella con una explosión que atronó la comarca.

Era media mañana cuando el sol y los lengüetazos de su noble corcel la despertaron. Inmediatamente recordó. La Luz. Vio el humo y tomando las bridas de su caballo descendió a investigar.

El o lo que fuera derritió parte de la montaña y ahora sus piedras eran una masa gelatinosa de color verde. Con la punta de su puñal tomó un poco. Escuchó los gritos. Sus hombres la andaban buscando. Agitó sus brazos y estos con el gesto de no saber si alegrarse o maldecir por encontrar a la condesa o a la peor bruja de la comarca se acercaron con temor ante la bella niña, que sonrió inocentemente cuando ellos se acercaron para llevarla de nuevo a su hogar.

La joven preguntó por algún herrero, era de urgencia  el negocio que quería tratar. Era necesario alguien de conocimiento que la ilustrase sobre el tema tan particular. No había fuelle. El del castillo estaba lleno de telarañas, por falta de madera y metal y por supuesto de quien lo supiera maniobrar. Del pueblo le trajeron un borracho, mudo y medio loco, que supuestamente sabia a los metales tratar. Por supuesto que la montaña era de ella, como todas las tierras de labranza que sus siervos podían usar. Pero desde ahora la montaña era prohibida y con la vida se pagaría el atrevimiento que cualquiera osara sus tierras pisar.

Los comentarios a sus espaldas eran sin cesar.

--Costumbres del judío, el cerebro a la niña se lo dañó.

--Asesina y bruja. Muy pronto la hoguera se la ha de llevar. No fue a la iglesia a la hora del señor y es muy mala hora en que nació. Por eso su madre al instante la aborreció.

El loco hizo su fundición y un metal brillante, líquido y dorado se transformó. La joven instantáneamente sonrío. Sabía lo que era. Fue una señal de los cielos la que la luna de sangre le regaló. Un nuevo destino debería construir  a partir de hora, el destino tendría que cambiar.

Venia la época de los tributos. 4 años tenían sin venir., La luna de sangre lo anunciaba.  Y todos en ese mal pensamiento fueron complacidos. El emisario del emir se hizo notar. Parado en el medio del camino mostro a lo lejos una bandera azul de seda. En solo días estaría para robar, saquear, solo que ahora no había nada que entregar.

¿Quién me puede dar razón de nuestro dinero?—preguntó la joven. El silencio fue la respuesta. Eran cosas que el señor conde con paciencia se encargaba de resolver y contestar.

-- Creo que tenemos el trigo de la cosecha del otoño, es el pienso del ganado nada más.

La joven estaba confundida, era tan pobre como todos. Mostró una cara afligida. Solo ella tenía su secreto y con celos no lo iba a contar.

--Debemos entregarlo—musito con su piel más blanca todavía.

-- De hambre todos moriremos, incluyendo su señoría.

-- Entonces quedan las joyas de mi madre y el símbolo real.

Todos la miraron con angustia. También era una hora que angustiosamente desde un principio todos sabían algún día llegaría para terminar de nublar la vida de todos.

--Estamos muertos o somos esclavos. Es una opción muy fuerte de tomar.

Era evidente. Era una niña. No estaba a la altura de los acontecimientos que pronto estarían por sufrir y experimentar.

El mudo anunció que el fuelle estaba listo. Otro silencioso juramento tomó de sus soldados y con su mismo puñal esta vez cortó su mano y las manos de ellos. Juntaron su sangre. Primera vez que sus manos tocaban la piel de alguien de sangre real. Primera vez que sus toscas piles tocaron la suave y perfumada piel de una noble.  El primero fue un beso de sangre. Ahora era un pacto de sangre. Ella estaba diciendo que todos morirían. Nadie se desdeciría de su palabra. Así lo entendieron y juraron espontáneamente en silencio lealtad.https://images-blogger-opensocial.googleusercontent.com/gadgets/proxy?url=http%3A%2F%2Fthumbs.dreamstime.com%2Fz%2Ftres-caballeros-medievales-felices-25051010.jpg&container=blogger&gadget=a&rewriteMime=image%2F*

Ella sonrió satisfecha. La montaña era de oro. Oro era lo que tenía. Era la más poderosa desde ese momento. Solo hacía falta mostrar su potencial.

Ahora era rica. Inmensamente rica. Luego entonces pasaba a ser la apetencia principal de su lejano e indiferente rey y cuando se supiera la noticia, los señores del desierto en masa llegarían para su pobre feudo arrasar. Todo era de ella. Eran sus tierras. La montaña también era de ella. Él oro era de ella.

 Llego el momento de actuar.

 -Debemos invitar al señor sacerdote. Aquí una misa se ha de dar. Las costumbres deberán preservarse y continuar-- ordenó la joven y así se le hizo saber.

El fraile fue uno de los que había dado un encendido sermón sin nombrar a nadie, habló de las fuerzas descreídas que se habían apoderado de la región. Del miedo que daba ahora andar de noche por el camino real. Olvidando a ladrones y bandoleros, hablaba de un mal mayor.. Que todos identificaban como el puesto vacio,justo frente al altar mayor de la iglesia.

Fue sin embargo al castillo. La invitación no podía rechazar.

 La niña condesa le pagó por adelantado con pequeñas monedas de oro, que hizo su determinación cambiar. 

 El castillo estaba abierto a todos, y sus siervos sucios fueron invitados a una nueva ceremonia que se planificó de sorpresa sin nadie avisar. El Fraile se llenó de fervor religioso. Le tocaba hacer la unción y entronización de la joven condesa. Nunca se había hecho de esta manera. ¿Qué mejor ejemplo de religiosidad que usar la mano que daba la vida en la comunión?. Sus conceptos se fortificaron a un más .. y más monedas de oro. Para la iglesia claro está.

Los siervos fueron testigos de la entronización de la niña más bella que nadie vio nunca jamás. Vestida sencillamente de novicia, con el inmenso rosario de palo de rosa como cinturón a su frágil cintura, recibió un anillo de hierro ,un antiguo escudo con su heraldica,una espada de soldado y un sencillo cintillo de oro como símbolo de su propiedad del feudo.

Su pobre feudo no daba para más..¿Quién hablaba de bastarda?.. Si todo el pueblo fue testigo de su nobleza.. ¿Quién hablaba de bruja?. Si la misa duró mañana y media ,y todo  el pueblo sin distinción participó dentro del castillo, en el inmenso patio de armas, donde su señora se mostró sin distancia ni arrogancia. Humilde como ellos. La vida darían más de una vez si ella lo solicitase .. Fueron hurras y nunca nadie lo olvidaría. Solemne era el momento en verdad....

Después cada quien en sus hogares sintieron una especie de doloroso orgullo. Todos debían estar locos. Era una bastarda y le juraron lealtad. Era una bastarda, y siendo niña se sentó en el viejo sillón del señor ,de su usía y desde ahí les envió una bendición como si fuese una mujer mayor..

 En la mañana la vieja bandera del feudo flameaba desde la torre norte del desvencijado castillo. Loca. Loca era la niña en verdad.

 Mas locos eran sus 22 soldados que amanecieron practicando espadas y ataques,; viejos famélicos, enfermos  y débiles. Comenzaron a disfrazarse de soldados. Fue que la niña en la madrugada les dio hasta la última moneda de sus antiguas pagas. No se sentían mercenarios. Eran soldados de su joven señora.. A ella le debían lealtad,,,..

https://youtu.be/m80u_yECVfg


                                 Capitulo II

   El Gran señor de los creyentes hizo sus oraciones. 

Satisfecho terminó sus deberes en una lujosa alfombra de cara al sol del amanecer, cuando se podía disfrutar del viento mañanero, antes que el desierto se convirtiese en un horno que achicharraba la piel. A el le encantaba el desierto, se sentía cómodo en él. Cuando estaba en cualquiera de sus palacios se sentía ahogado, aunque todavía lo llamaban los placeres de la carne y sus innumerables amantes, novias esposas, traídas de córdoba, de Tumerkistan, del norte frio, de donde eran de ojos rasgados y ardientes en su sexualidad, negras Nubios amplias de caderas y llorosas niñas mediterráneas. Todas le satisfacían.. sin embargo bien pronto se hastiaba, y en el amplio y solitario desierto era donde se sentía a sus anchas. Era donde de verdad estaba la felicidad..

Se levantó de su alfombra y contempló la salida del sol en todo su poder. El si podía decir que en sus tierras no se ocultaba el sol. Actualmente 3 rebeliones se desarrollaban en la vastedad de sus tierras, pero no ponían en peligro su poderío y darles importancia elevaba la categoría de sus rivales.. les interesaban mantenerlas y hasta auparlas.. eso demostraba que era un humano.. no quería que lo comparasen con los dioses de sus vasallos.. era un insulto a su religiosidad.. y eso sí que sería intolerable.. Era un hombre piadoso, más político que militar..

Su familia, por el éste. Los poderosos señores Mali tenían ansias de expandirse y decretar un estado independiente. Querían ir más allá de Coímbra, querían avanzar hasta Marsella. ..sin su bendición y el aporte de sus caravanas. Habría que ver cuánto más podían aguantar..

sonrío AL VER SUS BLANCOS CAMELLOS. No ENTENDIA POR QUE SUS FAMILIARES NO SE EXTENDIA.. NO LE IMPORTABA EN LO ABSOLUTO LO QUE LE SUCEDIESE A LOS NAZARENOS..PUEBLOS ESTUPIDOS,IGNORANTES,CARCOMIDOS POR LAS PESTES, BRUTOS Y COBARDES..MERECIAN TODO SU DESPRECIO..SALVO LA SUAVE PIEL De SUS MUJERES.. no servían en lo absoluto para nada mas...

Vio acercarse a un altivo general de sus ejércitos. Sonrió con satisfacción. Era un valiente entre los valientes.

El hombre trató de postrase. No se lo permitió. Le gustaba mucho su compañía y el antes que el otro hablase le saludó.

RA'ID. Saludo a mi más valiente entre los iguales---- saludo el gran emperador.

 

--Majestad.

--Anda.Dime..¿Qué te trae tan temprano en la mañana?. Deberías disfrutar los placeres de las Turukki , mujeres deliciosas, debo confesar ..

El hombre sonrió. ¡Claro, era verdad¡.. eran mujeres deliciosas, dispuestas a dar placer sin cansarse, con ánimo y sensualidad.

 

--Otra vez los señores de la tribu de los Subares.. Asaltando caravanas, robando tributos, emboscando soldados de las lejanas guarniciones.

--Alguien debe estar calentándoles oreja. Siempre han sido un pueblo tranquilo-- advirtió asintiendo el poderoso califa.

Igualmente los Señores Mali. Quieren avanzar hasta las tierras del mediodía, para apoderarse de las labranzas de uvas.

-Ahí crecen silvestres. Conozco esas tierras. Más nunca probé sus licores. Es pecado--advirtió el califa.

El otro asintió. Su señor se evadía. no quería empezar el dia con tribulaciones. Mejor era callar.

--Anda. sigue. No creas que no estoy interesado en conocer las noticias.-- le animó el califa con una sonrisa... 

Espero y lo dijo.

.Nuevamente  el señor Sauwar se rebelaba. Trae consigo una tribu de magiares. Fieros y asesinos. Entre ellos habían los que habían desollado a Harun Al Rashid el sacrificado.

--Siempre se rebela. Siempre lo derroto.

--Siempre lo has perdonado--dijo con dolor el general. Inútil en la sangre derramada, para obtener el perdón de su sagrado califa. Era injusto. El califa entendio. Caminando hacia su tienda se cubrió el rostro para que el otro no viese su dolor.

Eran primos, fueron amigos de niñez, las apetencias, las peleas por las cabeceras de los ríos, el enamorarse ambos de la misma mujer.. ahora el era el todopoderoso y el otro el enemigo que siempre estaba parado en el horizonte.

Es la reina Paskur-- entendió el califa, lanzándole la culpa a la cruel mujer que era enemiga de ambos y cuando le convenía incitaba a cualquier bando. Generalmente a Sauwar.

El general aprovecho para terminar de informar..

--Tiene mucho oro. ya no está en guerra con los Lembas..

--Tampoco los pudo derrotar. Pero ¿qué es lo que tiene el filo de su espada?. ¿tan amellado esta que solo conoce derrotas?..¿ninguna guerra ha de ganar?.

--Mi señor..¡ que no sea contra los nuestros.-- exclamó el general, levantando las manos al cielo, pidiendo la intervención del altísimo

--No es un tonto. Está acostumbrado a perder. Me preocupan más los Mali. cada día están más ambiciosos.

--¿Qué piensas hacer?.

--No quiero guerras. Voy a aquietar el inflamado espíritu de Sauwar. todavía es joven. Un regalo especial le voy a dar.

¿Qué será?.

--Con mi hija lo voy a casar. Eso sellara nuestra alianza y así habrá paz..después.. será después. Tú te encargaras de los Mali. No puedo atender dos frentes de guerra.

El hombre guardó silencio.

--El arte de la guerra es saber construir una paz duradera. Por ahora solo es un juego de ajedrez con cuatro jugadores en el tablero..Ven..acompáñame a desayunar..

 

                                                 PARTE II

                                                 Capítulo 1    

        Mahasin 

 

          

https://youtu.be/iyrF2x81RiU 

Mahasin sabía de los deseos e intenciones de su padre. La única hembra justo en le medio en edad de sus 7 hermanos varones. Hija del matrimonio con su tercera esposa la difunta Maharaní de Astorh, quien murió a los 16 años un día después de dar a luz a la bella Mahasin.

 

https://youtu.be/zMqZTdOck6g 

Ella quería casarse, pero no quien indicase su padre; ella quería casarse con Costel, su jefe de guardias personales. Era un jenízaro. Era una pasión que apenas podía controlar. Ambos habían probado el sabor de sus cuerpos y habían enloquecido más. Una esclava etíope le había enseñado a calcular los días en podían pecar.

Y eso es lo que frenéticamente hacían, cuando las puertas de su cuarto palacio fueron violentamente derribadas, para que entraran los guardias de palacio junto a su señor padre.

El dinero había roto lealtades, la envidia, los chismes, los celos y la traición. Era evidente  del harem salió la información.

Entre gritos y desnuda trató de impedir que se llevaran a rastras a su amor.

Su padre le lanzó encima una sábana sudada y dos bofetadas le dió a continuación.

--No debí hacer caso. Es mucho el dolor de mi corazón-- dijo con angustia el señor de los creyentes.

--Padre. No es pecado. Lo amo. El simplemente respondió a mis insinuaciones y correspondía a mi amor-- exclamo con angustia la joven.

--Debes dar gracias al altísimo que fui yo quien vino. No alguno de tus hermanos. Muerta estarías. --exclamo el Califa sin poder salir del inmenso dolor...

                                            Capítulo 2


                                                                I

El guerrero llegó a las puertas del castillo y solicitó se tendiese el puente levadizo. Tenía asuntos que tratar. Su sorpresa fue mayúscula cuando un guardia le requirió el motivo de su visita.

--Con inferiores no he de hablar. Solo con quien gobierna tengo asuntos que tratar.

--Quien gobierna no lo conoce y no espera visita de nadie en su propiedad-- le respondió el viejo guardia.

Con altivez informó que venía a informar la cantidad que debían pagar. Toda la noche bajo el frio se vio obligado a pernoctar, pues la condesa no le abrió la puerta, ni le brindó hospedaje. Sin embargo, bien temprano en la mañana le notificaron que podía entrar.

Lleno de ira entró para estupefacto contemplar una bella joven sentada hierática en el sillón condal.

Hizo el saludo formal , su asuntó informó con despectiva sonrisa y clara voz dijo lo que quería informar; 1 saco de monedas le debían entregar, sino 25 mozos aptos para trabajar o  todo el condado debían entregar.

Esperaba respuesta y cruzó los brazos en actitud desafiante ante la joven mujer.

Esta le dijo algo al oído de su guardia quien descendió los tres escalones y le informó.

--A la joven duquesa deberá disculpar. Dirigirse directamente a usted no le puede contestar, pues es joven soltera y no lo conoce para conversar.

--Necesito su respuesta. Tengo asuntos de mayor interés que debo enfrentar-- dijo despectivo el oficial.

La joven llamó al guardia. Le dijo algo al oído y viéndolo asintió. El hombre tragó grueso y buscando dar firmeza a su voz informó a otro al pie de la escalera.

--La duquesa dice que esos asuntos no conoce. Deberá buscar la información al respecto que el señor conde dejó. En sus correspondencia investigara y de acuerdo a ello información le va entregar-- le dijo el guardia, mientras la condesa asentía ante las palabras dadas.

--¿Pero quién se cree que es?.. Es una sirvienta.. Una pobre muerta de hambre, que tiene libertad gracias a  la bondad de mis señores.

La joven condesa indignada se levantó de la silla inmediatamente, dándole la espalda salió del salón, dejando al otro plantado viéndola como solo lo dejó.

--Deberá disculpar. Desayuno no se le ha de dar, pues el castillo no es pensión. Además su insulto elimina cualquier cortesía que se le pensó dar. Supongo que sus alimentos debió traer-- dijo el guardia.

-He tenido un viaje fatigoso. Cortesía debo recibir--protestó el moro.

--Y la tiene. Podemos escoltarle a la pensión. Sabrosas espetadas y callos a la campesina dan con abundante ración de hortalizas y vino de escanciar.

--Por mi señor... vino no he de tomar.--
Pues usted lo pierde. Nadie lo puede obligar..- dijo el guardia indicándole la puerta-- a la tarde o mañana respuesta se le ha de dar..

--Mi paciencia no da para más. En la mañana vendré y respuestas buenas he de encontrar, sino la ira de mis señores van a conocer de la manera que nadie es capaz de pensar......

En el pueblo cosas interesantes tomó nota al pasar. Una canal llevaba las heces para que las gentes no ensuciasen sus pies al pasar, llevándolas directamente al campo para abonar. Vio a las gentes, pobremente, pero limpios en su aspecto, el frente de sus casas con laboriosidad limpiar.

Comió muy poco. Estos infieles los alimentos no sabían manipular y mujeres pecaminosas con el movimiento de sus cuerpos pasiones querían desatar. Todos sabían quién era. Con fría distancia le recibieron y con lejanía a sus preguntas respuestas daban, consideradas y medidas, mas nada querían informar. Hasta que un carnicero, bebía sidra, y sin mirarlo dijo.

--Nunca nadie mis jamones de pierna pagaron, pues era la servidumbre que tenía que pagar.. pero mi señora me dio monedas.. es pocas. A la verdad. Pero es primera vez en mi vida que mis servicios fueron con honradez servidos y cumplidos, por eso que ella cuente con mi brazo para bien o para mal.

Entonces monedas tiene-- pensó el hijo del desierto-- es su corazón mezquino que no quiere pagar...

Temprano en la mañana del estío frente al castillo su presencia hizo notar. Pero el puente levadizo no le fue tendido y un guardia desde la puerta del foso no lo invitó a pasar.

--Mi señora duerme. Ocupada en sus asuntos estuvo hasta alta noche. Informa que ninguna carta, compromiso de pago, factura, orden de crédito o recibo encontró. Luego a nadie conoce y por ende nada debe pagar. Buenos días tenga su merced , ¿Tiene algún otro asunto que tratar?.

Lleno de ira, el moro insultos a todo grito comenzó a dar. Era indignante. Era una estupidez retar a los señores del desierto. Todos sin excepción pagarían la afrenta. Ni que viniera París y Roma en persona, de la guerra del desierto se iban a salvar. No eran leyendas. No era amenaza. En pocas lunas los hijos del desierto estarían para todo arrasar. A galope tendido el moro con el chisme se fue a entregar. ¡por las barbas del profeta¡. que infausta la notica que debía entregar...


                                                                          II

Mahasin fue enclaustrada de por vida. Por cabronas sus sirvientas fueron lanzadas a que murieran en el desierto, sin agua ,ni ropas, un destino incierto debían enfrentar.

Ella entendió. Que el horadado de sus entrepiernas le quitaba valor comercial. Supo rumores, que a su amado lo destazaron y sus partes a los perros entregadas ,para que pagara la afrenta personal.. 

Una pared con un pequeño hueco para que la comida le pudieran aportar.

Su esclava personal se acercó y susurro.

--Mi hija es amante de un franco, capitán de barco. Ellos te van a llevar.

--Quiero irme lejos, a cipango, al imperio de  la china.

--Noticias infaustas viene de allá. Mongoles y Manchúes están destrozando todo. Su señor padre está inquieto. Esas hordas pueden atacar hasta Bagdad. El Kublai Khan viene al frente de sus hordas.

--Esos asuntos no son importantes.—dijo sumida en dolor. Acaba de recordar que viuda de hecho por la mano de su padre era desde ese momento.

--Para ti. A provincias pobres de Europa debes marchar.

--Quiero ir a la liga de Hamburgo. Me atraen los rubios.

--Eres morena. Vestida como musulmana no te debes mostrar. El poder del jefe de los nazarenos es muy grande. Odian a los creyentes de la verdad..

--¿Cuándo me iré?.

--Esta medianoche te vas a marchar.

--¿Y tú?..¿qué hare sin ti?.

--Ya estoy vieja y cansada. Alguien tiene que pagar--dijo el susurro--No lo olvides. A la media noche lista tienes que estar.


                                                                              III     

              https://youtu.be/5vh5WZp3kbw 

Las noticias corrieron como la tempestad. Una joven había plantado cara ante los hijos del desierto. Se recordaron los esfuerzos para liberar Lisboa, las derrotas de los infieles a manos a manos de Don Sancho Ruiz de Vivar.

 Inflamado el espíritu de esforzados varones vinieron a demostrar. Y es que la frágil belleza de la condesa era un aliciente que muchos querían experimentar. Un mongol apareció con su banderas y para demostrar su valentía mató dos hombres nada más con la fuerza de su manos. Cruzados y templarios, un vikingo inmenso , un Breton, un sajón y un borgoñés enseñaron sus espadas y colocaron sus tiendas. Se daría la batalla. Con más de uno en la primera línea estaría para que ella viera el fragor de sus brazos. Ahora la niña no estaba sola. Tenía bastante gente con quien contar.

La joven se dejó mostrar. Una actitud muy distinta mostraron sus siervos. Alzaron sus voces al paso de los caminos. Enseñaron sus azadas. ¿Los moros querían guerra?. Pues complacidos serian. La niña llego al puente. El puente.. el que visitaba a media noche bajo nieve o luna

 El puente que separaba la inmensa hondonada. Sus campos reverdecían lentamente. Limones y naranjas mostraban nuevos frutos. Sandias y melones abundaban para regalar. Armas hacían falta. Soldados hacían falta. Una carreta de hierro y otra de carbón de las vascongadas mando a comprar.

 

https://youtu.be/Mvb2Z4XOLCc

 

                                           III

Tomas del Morro desde la loma, mientras apacentaba sus ovejas la miraba al pasar. Su joven corazón se inflamaba al ver la bella y frágil condesa en su yegua mora pasear.

 Sentada de lado, para demostrar su belleza y virginidad. Les decían que tenían mucho en común. Y es que su madre la amamantó a ella y a él por igual.

Podría ser y lo era. Su hermana de leche, pero sus ansias le decían que tenían que ser algo más. Pero era imposible. Campesino era, apacentador de ovejas. Ella era una nube imposible de alcanzar. A veces a media noche la veía, etérea, fantasmal, parada en medio del puente, viendo la inmensidad de la oscuridad. Alumbrada por la luna llena, se veía aparecer  la figura parada contemplándola desde la sombra que la luna, desde al inmenso árbol que servía de límites a una pequeña propiedad.

--Es el fantasma de la madre, que le da el amor que le negó-- dicen algunas voces.-

-¿Que va a ser?. Es el diablo. Es Hugo Rafael que desde el infierno la viene a visitar.

 

                                 IV

https://youtu.be/5T4E9enUxQU

La esclava etíope fue desollada en su traición, Era lo convenido con su padre y señor. Una sonrisa que nadie vio, fue la que el califa mostró cuando le informaron que su hija huyó. La mandó a buscar por las tierras del desierto, en los Oasis, en Damasco, en Alejandría , en Tibriz y Bagdad.

 En ningún sitio apareció, pues descansaba plácidamente en un camarote en un yate que a remo llevaban más allá de Chipre, en mar calma, disfrutando la brisa del mar.

Llegaría a Messina, afortunadamente latín sabía, y continuaría hasta donde latín con árabe hablaban, no tendría un sitio mejor para pernotar. Una tarde llegó a un pequeño puerto, Cádiz.

 Eran tierras donde mandaba la gente del altísimo, pero considero que ahí no sería su hogar. Silenciosa, sin sirvientes, caminó por pedregoso sendero, con cuidado para la atención no despertar. Un hecho increíble había ocurrido. Ella dio monedas para escuchar....

 

                                 Capitulo III

Unas monedas cambiaron de manos. Le dijeron al oído cuantos venían. Con camellos, arqueros, regimientos de lanceros, 2 catapultas y una torre para asaltar. 1200 hombres. Consideraban suficientes para la comarca esclavizar. Con su rey no podía contar. Cobarde y gordo, preludio de los futuros venezolanos, escondido debajo de la cama siempre lo habrían de encontrar. Los condes cercanos, excusas mandaron excusas dar. Nadie la mandó a buscarle pleitos a moros, mucho menos si no sabía pelear....

 

                                                                 I

La ola de calor del estío era muy fuerte. Amaneció con fuerte sol a las cuatro y media de la mañana. Y los espejismos empezaron a bailar entre los nuevos sembradíos de hortalizas y frijoles. Era el día escogido por la condesa.

 No había general. La estrategia había sido mostrada por un dibujo en tierra, allá debajo de un cerezo en flor, junto a sus caballeros y a todos los que quisieron ver y escuchar..

Todos eran de la idea de defender a como diera lugar el Alcázar. La condesa lo aceptó solo como la parte complementaria de su plan. No hubo más reclamo. Nadie podía decir que no fue escuchado y aceptado. Así que se dispusieron a ejecutar.

Era en el puente donde todo se debía ejecutar. Pues bueno. Era ya el tiempo de realizar.

 

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Habían llegado a sus tierras, con una inmensa caravana de carretas. Provisiones traían para meses, Caballos de repuestos, abundantes camellos y se veía que armamento de muy buena calidad. Temor daban en las comarcas y olas de refugiados se mostraban en los caminos y pasos de ríos. Los antecesores de los cobardes venezolanos mostraban su poca sangre, que siempre sería mala para mezclar.

Música de panderetas y flautas en la noche la brisa dejaba escuchar. Eran para amenizar los bailes que los generales traían para sus placeres disfrutar.

Los hijos del desierto para divertirse hicieron falsos ataques para asustar a la condesa, quien impávida desde las murallas contemplaba su accionar.

Ella sabía qué hacía falta una cosa para que ellos el ataque comenzaran a efectuar. Mientras tanto recolectó y fabricó miles de flechas, paja seca, sin duda el producto más abundante en su comarca para comerciar.

 Hasta que vio lo que anunciaba la fecha del ataque de los moros ,era el ensamblaje de la catapulta y la torre de asalto. Vio a los especialistas con gran paciencia los artefactos ensamblar. Por su gran tamaño, Ambos ingenios después del paso del puente comenzaron a armar. Eso fue de gran beneficio, pues pudo contemplar tranquilamente todo el accionar.

Colocando el ultimo tornillo, esa misma noche, lo increíble se daba. No se defendía. La condesa Tamara Calvario del Rio se dispuso a atacar. Se jugó sus cartas. Ingeniosa era la niña. Eso los dirían los cantares de cantares, que con las épocas el acontecimiento cantaron, sin ocultar ni una letra de lo prodigioso suceso, para el disfrute de cualquier comensal, que escuchaba los cantares que trovadores y juglares de ese hecho noticioso que a todos asombraban por igual.

Cuando los artefactos estuvieron listos los moros celebraron con gritos y danzas. El mandado estaba hecho. Torre y catapulta listas para actuar. Pero no contaban con lo tramposa que era la niña. No conocía reglas de guerra, una alma sin sentimientos bien pronto habrían de comprobar.

Los pocos jinetes de la condesa aparecieron con la espalda al sol. del lado de la hondonada. En donde los hijos del desierto descansaban, con pocos guardias desvelados, no se dieron cuenta, sino cuando ya era muy tarde y bajo certero ataque en sus propias tiendas la batalla con la muerte aparecía sin piedad.

Nazarenos sin honor tenían que ser. Los atacaron mientras dormían, por un puente improvisado pasaron y cabalgaron para sorprenderlos , sin aviso ,ni trompetas ,en certero silencio, listos para matar. Criminalmente lanzaron las bolas de paja encendidas contra las tiendas, quemando y matando a guerreros que desnudos descansaban al abrigo de la intemperie en sus cómodas tiendas, durmiendo encima de costosas alfombras persas ,que fácilmente ardieron al contacto de la llama lanzada por los inclementes hijos del nazareno, sin ninguna bondad.

Soltaron a los caballos y asustaron a los camellos, quienes desbocados por la llanura dieron un inmenso galopar. Atacaron con armas imnobles;hachas, martillos y hoz de segar. Era una desproporcionada carnicería, no daban tiempo para pelear. Peor aún eran, ladrones sinvergüenzas, se apoderaron de la catapulta y de la torre, dándoles vueltas, con sus mismas piedras, bombardearon el campamento solicitando inmediata rendición. Y es que había que aceptarla. No había oportunidad.

La niña una trampa adicional mostró. Sus oídos consejos del mongol aceptó. Perros ovejeros de los campesinos, furiosos por haber lamido sangre, entre los moros soltó, Animal impuro, con rabia atacó a los infelices moros, quienes corrieron asustados. Habían tentado al demonio y este se mostró.

El jefe moro a empujones y patadas fue postrado ante los limpios zapatos de Tamara, quien no permitió que el hombre besara sus pies, pues con rapidez los apartó.

La joven condesa con entrecerrado ceño apenas su vista del tejido apartó. Era evidente que no estaba de humor. Era evidente que nada de ella podía esperar y en eso ella lo complació.

La joven habló en voz alta, pero no dirigiéndose a el prisionero. Sino a uno de sus soldados, hijos de los infieles, pero entre cristianos se crio. El hombre retrasmitía al moro y luego en idioma de las gentes decía, para que todos entendieran lo dicho por su ama y señora, triunfante por su amor a dios.

--Eres un maldito que a mis tierras has venido a amenazar. Abusar de una niña pretendías. Burlas y chanzas hicieron a mis costillas. Pero el brazo de mis soldados hizo justicia a mi verdad. No eres un hombre. Gracias a los esfuerzos de campesinos y siervos has conocido derrota. ¡pobre diablo eres en verdad¡. Eres impuro, como verraco te voy a tratar. Vuelves con todos los tuyos. A tus heridos no he de curar. Y como hombre no te vas a marchar. Que lo capen junto a todos. Para que le digan a su jefes lo que aquí no pudieron lograr.

El hombre grito horrorizado. Era un demonio. Violaba las normas de la guerra. Por el dios nazareno solicitaba inmediata muerte para morir con dignidad.

No fue complacido. Inmediatamente el dentista, el carnicero y el sastre se ofrecieron para cumplir la grata tarea. Capar moros era la mejor muestra para ofrendar al señor, que un creyente fuerte en la fe  podía aspirar. 420 hombres fueron amarrados, capados y su herida quemada, e inmediatamente corridos de las tierras, pues los detestaban de verdad.

El triunfo la joven celebró pagando monedas en pequeña cantidad. Nadie se quedó sin paga cobrar. Una victoria importante se había dado. ¡qué grande era Tamara¡. A todos les devolvió la dignidad. ¡vengan infieles vengan¡. ¡aquí se les van a capar¡.

La cosecha se recogió. La condesa no quiso servidumbre. Pagó la cosecha y vendió con ganancia en Barcelona y Avila.Tuvo muchas monedas que disfrutar.

Pero costumbres palaciegas también se mostraron. Una feria de telas y torneo se desarrolló con grandes exponentes ,hasta de Estocolmo vinieron y de mismos moros en una actitud distinta pudieron productos mostrar. Buenas costumbres y ventas se dieron, esperando las sonrisas y el pañuelo de la condesa los afanes se multiplicaron en continuos torneos de caballeros que al pueblo encantó y la condesa con todos rio.

A la joven todos parecían gustarle. Las apuestas se multiplicaban y en os bares más de uno afirmaba que boda pronto había de suceder. ¿bastarda?..¡bella¡. la más bella de estas tierras, era la esposa ideal.

Era sencillamente una joven bella, cruel, inteligente, con más secretos que risas. Era la mujer perfecta. la futura dueña de cada hogar.

 

                                                                            II

El rey le solicitó presencia en la corte real.

Acompañarla todos querían. Aquel soldado, testigo de su primer asesinato y quien besó su ensangrentada mano le cupo el honor de la condesa en su viaje cuidar.

La joven hizo un llamado. Su hermano de leche le fue presentado. Embelesado el joven ante aquella portentosa belleza se arrodillo. El nombramiento de escudero recibió. Por eso bañado y afeitado y con un costoso traje, llevando la heráldica de la joven y en un silencioso asno, llamado Nicolás. por el camino real, en alta madrugada al norte iniciaron el lento caminar.

 

                                               III

9 días después, ante la corte del rey de la comarca, una silenciosa, frágil y juvenil condesa su educada prestancia enseñó. Con una muy estudiada venía a su señor saludó. Un sencillo cintillo de oro. Un anillo de hierro, y una exquisita fragancia de su cuerpo emanó. A la vista de toda la corte estaba. Parada, bella, la señora Tamara del Calvario del Rio espero la alocución.

--Eres precedida de gran fama. Humillaste a los moros y sin ninguna piedad sus ambiciones destrozaste. ¡hija mía. Complacido estoy en verdad.

Una nueva venia por respuesta la joven dio.

--Sé quién eres. Justina esa es sin duda tu madre. Padre nunca mostraste. Sin embargo en tus rasgos y pelo negro de desierto, no me engañas.  Bastarda eres. Tomas anillo y heráldica sin invertir, pues heredero no se mostró y hasta el día de hoy nadie tu silla reclamó. No soy quien para contradecir al destino. Loado sea más bien. Tu titularidad tienes. Es a derecho y doy públicamente fe. Pero un hecho cierto aquí vamos a resolver. Demonios has soltado, pareces disfrutarlo y eso miedo ha de dar. Varias voces en reclamo han llegado y solución a esto debemos dar. Lo primero es lo primero. Arrodillaos, qué tu feudo legalizare de una vez, nadie te lo discutirá.

Dicho esto al rey le fue presentado una espada.

--Tu heráldica tienes .Tamara del Calvario del Rio. Tus tierras tienes. Arrodíllate aunque mujer eres, vasalla mía serás y tributos a mí me has de dar, sino la muerte bajo mi mano encontraras.. La joven se arrodilló ante solemne momento, aplausos atronaron palacio. Una nueva vasalla era. Las leyes no lo contradecian,ni la iglesia se oponía. Pues era un hecho. Condesa Real.  Doña Tamara del Calvario del Rio. Vasalla de su majestad. De reojo no sería mirada. Podía escoger esposo. Ley administrar. Tributos e impuestos cobrar.  Inmediatamente las trompetas le dieron saludo real.

La joven espero. Una mano era la derecha. Otra la izquierda. No tardo mucho el rey su verdadero asunto mostrar.

-- A un importante general capastes. Oficiales moros igual suerte corrieron. Ellos sin dignidad sus caminos recorrieron. me dicen que la humillación fue tanta que algunos hasta ahorcados los encontraron y el moro ante su señor se mostró y lloró muerte pido y fue complacido. Su cabeza en juicio rodó, y degradado quedo su cuerpo, en fosa común junto a reos y esclavos. Que bajo cayó.

Me dicen que los hijos del desierto afrenta quieren cobrar. Infausta la noticia sin duda es. Mi reino es tan pobre. ¿cómo te puedo ayudar?. Reclamo de todos los varones,condes,reyezuelos y gobernadores tengo. Es que nadie está en condiciones pelear.Recucitar al Cid Campeador deberíamos. Nadie a tu lado se quiere parar.

La joven mostró una cara de desesperanza. Condesa era , para que sola se defendiera y a nadie ayuda solicitara, sola tenía que esfuerzos mostrar.  No dijo nada. Su rey era un pobre diablo. Cobarde y gordo. Se deslindaba y la dejaba sola con el problema. Ése era el transfundo del nombramiento real.

 

https://youtu.be/K9pCoF2hRtE?t=22s

 

El rey entendió el imperceptible gesto y casi con rabia atacó.

--Soltera, huérfana y bastarda-- le dijo hiriente-- no se te olviden los inicios de tu vasallaje. También eso lo he de arreglar. Puedes escogermarido. Mi permiso tiene hasta con Duque y Archiduque desposar. Pero el tiempo de tu soltería voy a limitar. Solo 6 meses de soltería acepto. Yo mismo la boda he de celebrar. Excluyo a los miembros de esta corte. Fuera de aquí lo vas a encontrar..

Una nueva venia la joven mostró. Suponiendo que no tenía ni para la sabana del catre, le quitaba posibilidades de financiamiento. Casi un suspiro de alivio la joven dio. Y una lagrima por normas casi obligada se vio a dar.. carcajadas era lo que quería mostrar. Pretendientes le sobraban. Lo difícil seria armonizar y quedar bien. Si fuera otra mujer a cada uno, noche de bodas le debería dar. Pues más que un marido se habían portado, jugándose la vida para demostrarle lealtad.

 

                             IV

Con el mismo silencio, ensimismada en sus pensamientos seguida por su soldado, Nicolás y Tomas, el camino de la Sierra comenzó a transitar. Ansiaba escuchar FADO y algún tablao de flamenco las campesinas bailar. Necesitaba distraerse, su alma calmar. Su abuelo venia de tierras del norte, por eso era Conde, a administrar feo y pobre terreno que quien sabe cómo logró heredar. La pobreza y humillaciones pasó. Ahora ella por tener dignidad, la espalda y abandono de todo un reino recibía como pago a sus esfuerzos. La vida a veces es difícil de comprender y trágica en su dolorosa  ansiedad.

Así llegaron a una madrugada en plena sierra en la alta madrugada. Fatigada y con ánimo cansado la joven descendió de su yegua mora. Agotada estaba, no podía dar un paso más.

2 hombres salieron violentamente por el aire, tumbando la puerta y los tres al medio del camino fueron a dar.

--No entre excelencia. Adentro esta un demonio imposible de controlar—exclamó con desesperación un viajero.

Curiosa y con precaución a la puerta la joven se asomó, atisbando hacia adentro, una escena terrible ante sus ojos sed desarrollo. Un hombre de mas de 2,10 mts, con inmensa barba purpura, 160 kilos o mas de extraordinaria estructura, pelo rapado a 0, mirada furiosa un extraño idioma gutural mostraba, más bien rugidos de oso parecía dar. Con una mano tomaba un tonel de vino, más de 60 litros sin parar. Los huesos limpios de un cerdo entero en una extremo de la mesa se mostraba y medio cerdo adicional llevada devorado ya.

El piso de la posada lleno de cuerpos, ayes y lamentos de ellos provenían, uno que otro a rastras tratando de escapar.

Una joven delgada llorando a toda velocidad salió y en un enteren a la condesa informó.

--Ha forzado dos sirvientas y también mi frágil cuerpo quería usar—exclamó llorando la muchacha, perdiéndose en la oscuridad.

Tamara con cuidado entró y silenciosamente en un extremo de la mesa se sentó. Llamando la atención del monstruo. Este estrello el tonel de vino en la pared, haciendo que muertos y heridos resucitasen mágicamente, incorporándose huyeron despavoridos, dejando a los verdaderamente examines inmóviles con horror cara mostrar.. Admirada la muchacha, impávida ante la actitud del animal. Este la vio y acercándose hasta ella la olió como un animal. El aroma dulce y divina de la joven con delicia absolvió. Un extraño rugido de admiración dio. Quiso tocar con su tosca mano la piel de su rostro, pero ella con su frágil mano suavente lo impidió. Vio su cintillo, vio su sencillo anillo de acero, Dijo nuevamente algo que ella no entendió. Pero un grosera piropo sin duda le regaló.

--¿Cómo puedo entender a un troll?. Bruja no soy—dijo la muchacha, lo suficientemente alto para que la oyeran. Le habló en latín, catalán, árabe, lusitano,vasco,valenciano, castellano y aragonés. A ninguno de esos lenguajes atendió. Por supuesto que ni latín, griego o franco reaccionó. El trol a efectos del vino, la comida o la belleza de la muchacha sucumbió. Lentamente su cara entre los restos de carne hundió, dando sonoros bostezos y ronquidos, como un animal durmió.

Poco a poco muertos y heridos sacaron El dueño de la posada ante la muchacha se arrodillo. Era la virgen en persona, en alta voz lo proclamo. Al igual que San Miguel a El demonio Hugo Rafael Dominó. ¿Qué gran poder de persuasión¡. .Su propio cuarto, lavado, perfumado con sabana de estreno a la joven le entregó. No quiso aceptar monedas y flores decolores por su paso  arrojó. La virgen había llegado. Loado sea dios. ¡Qué gran poder de seducción¡.

Sin embargo la joven a media mañana su marcha reanudó. El troll entendió que nueva dueña tenia. Lavado en una gran tina se bañó y una martillo de más de 200 kilos con facilidad en su hombro cargó. Detrás de la caravana de la condes a pio la siguió. Después de una aventura a su condado llego. Gran algarabía al paso de la condesa se desarrolló. Es que su llegada coincidía con la primera cosecha de coles,garbanzos,verduras y hortalizas. Hambre era ahora un espejismo. La aldea el camino de la prosperidad en manos de la condesa llego .

Apenas los honores de su autoridad recibió, el fornido Mongol una gran risotada lanzó. Habló  con el troll. Entendía los rugidos guturales con que el hombre se expresó. Era de las tierras frías de Moscú. Un gran herrero forjador. Espadas, armaduras y puñales de poder era su profesión crear con dureza y filo interminable. Cascos de caballo, tenedores, platos y cascos. Monedas. Era una magnifica adquisición. Pues el mudo de tanto trabajo exánime quedó.

Igor era su nombre,. Al Mongol por la princesa preguntó. El Mongol le informó. El  hijo Moscú declaró que el quería comerse esa princesa en flor, quien con aroma de rosas lo embriago. Cerradura no lo habría de parar y por dios, que desnudo a media noche en su cuarto habría de entrar. El Mongol se río. No era el único en ese menester que intenciones tenia. La lista era larga. Hasta el mismo en esa listase anotó. Rivales. Todos. Preferencias Ninguna. El Igor las cejas entrecerró. Rara sería entonces la condesa. Para conquistarla un bello vitral con ese rostro de santa haría. Pero en horas sus instintos de animal cambió, cuando vio llegar a una morena en trajes de seda y con cara tapada arribo. Asilo a la condesa solicitaba, con graciosa caminar, las miradas de todos presos en aquellas caderas quedaron.  Mora, sensual y bella. Hacía que el sol se enamorar. Por su caminar y tono de voz, hombre había conocido, eso más hambre creó. Un cuerpo que fragores de amores conocía, seso desataban gran pasión. Aliviada la condesa respiro. No era rival. Lefacilitaba la elección.. http://www.fashpk.com/articles/images/humiama-malik-model-actres.jpg

 

                                   Çç

 

 

 

 

 

 

 

 

                                       Capitulo IV

 

 

En su retorno cerca de Mérida por unas tierras obligadamente pasó. Era un bosque frondoso de amplia brisa. Bajo el asalto de la banda de los Soles, un atracó experimento. Su jefe Deosdado Chávez, Adam Ramírez, Jorge Andrés Ameliach, los asesinos más famoso a ella y su gente atracó. Fue en el momento en que el Troll había bajado barranco abajo a alguna necesidad realizar. Sin duda los 60 kilos de cerdo defecar. Rodearon a su asustado escudero, desarmaron a su soldado y con codicioso ojos vieron a la condesa. Sus intenciones sin duda precedían a su fama. Moza tierna y joven. Era una deliciosa tentación.- Se la rifaban a monedas cuando uno de ellos por los aires a 15 metros se estrelló. Es que furioso el troll había subido y un brutal puñetazo a otro en el pecho dio, lanzándolo contra un caballo tumbándolo a los dos.  A otro idiota el trasero desbarató con una inmensa patada de su pie de uno metro que con fuerza utilizó.

Tarek el bandido menor, cuando vio al troll un escalofrío recibió y dando un histérico grito en su caballo montó. Pero no recorrió muchos metros, pues del caballo se calló. La realidad es que cuando vio al troll, el al igual que su hermano Chaderton Rigoberto gran emoción tuvieron cuando vieron al troll. Este los complació. Con la parte plana del martillo a ambos embarró. Días después, adoloridos y felices, a la cueva de los bandidos llegaron dando sin explicación. Todos se acusaban como estúpidos que eran. ¿pues a quien se le ocurre atracar a u troll?.

 

                          I

El Señor de la hondonada, un arruinado archiduque, su vergüenza mostró, no tenía para pagar guardias, solo su orgullo y una castillo en ruinas era la única riqueza que portaba, era un pobre señor. Sin embargo hospitalidad les brindó. La condesa entendió,. Por iguales circunstancias ella paso. Se inventó ella misma una supuesta servidumbre de su condado con el ducado y servidumbre abundante pagó. Ese era el motivo de su vista, así mismo lo informó.

El archiduque trató de esconder a su hijo pero no lo logro. Era un muchachote de pobre condición. No sabía hablar, con el cerebro frito nació.. Solo darle a las manos daba y no sabía dónde estaba dios.

Inesperadamente en medio de la sabrosa y campesina sopa la joven anunció.

--Si su  excelencia,. Su hijo  el archiduque es  soltero, matrimonio con él quiero realizar.

--Hija de mi alma .¿qué pasa con tu corazón?. Mi hijo es tonto de capirote. No tiene la más mínima razón.

--Insisto y su contesta ha de dar—dijo con absoluta seriedad la condesa.

--Un mes para pesarlo pido. Yo. Ojala en ese tiempo cambies de opinión.

Dos días después la condesa se retiró y nuevamente hospedaje y servidumbre al arruinado conde pago. Estaba segura que el viejo conde después de comer bien por primera vez daría su aprobación.

 

                                   II

La princesa árabe pidió audiencia y con agradó se le brindó. Es verdad quería asiló, pero pagaría su estadía y manutención. Obsequiosa presento públicamente a la condesa un pequeño baúl lleno de perlas negras, esmeraldas, monedas de oro, rubíes para botar, incienso, mirra, estoraque, esencia de rosas en un galón. Granos de un delicioso brebaje de etiopia mostró, granos de una planta del lejano cipango regaló. Por supuesto que inmediatamente como a una hermana la condesa aceptó. En ese momento rudo y brutal el troll una cimitarra había elaborado para agradar a la joven y así su corazón conquistar. Un gruñido hacia la morena dio. Esta sintió algo adentro que se le quebraba, el interior de sus monumentales piernas sudó, agitadas su caderas sintió,. Y es que el final de su viudez acortó. Fue a sus habitaciones y sus ojos no ocultaron su encendido fragor. Ansias de macho tenia. Debía averiguar. Por decencia hacia la condesa nada preguntó. Esta comedida no le dio ninguna información. Entre mujeres hay secretos que son más ocultos. Ella no sabía quién tocaba de noche las puertas de la serena condesa con sonrisa nada tímida y ojos que fuego regalaban a veces . Monedas dejo al descuido saber. Le dijeron en latín que el troll a la posada iba, decían que una servicio, madre de tres, apenas la mitad soportó.

Eso hizo humedecer sus labios, incrementó su temblor. Un baile de su tierra en honor a la condesa bailó.Voluptuosa ,curvilínea, aquella danza la condesa entendió. Estaba llamando a alguien a la acción.. La condesa para ver hasta donde llegaba su insinuación le pidió realizara el baile de la espada, cosa que hizo a la perfección.

https://youtu.be/ewY3r_d_B8I

Sus esforzados caballeros no tenían capacidad ni fuerza Para una hembra así domar. La condesa acepto. Se estaba a punto de formar una nueva pareja. Su casa la respetarían. Sabrían encontrar las formas y manera. La princesa árabe sabia guardar las apariencias. sabría cómo obrar.

Por eso el Troll Igor en su cama desnudo descasaba, después de bañarse con agua helada, un día rudo había tenido. Silenciosamente la puerta se abrió. Vestida de seda transparente la princesa entró.

 

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El hombre desnudo le mostro lo que ella ansiaba ver, tocar y besar. Ambos sus lenguas unieron con desatada pasión .La alzo y en sus brazos la levanto, Después suavemente nada afuera entró. Valiente mujer era. Ambos combatieron con ardor. Nunca por ese sitio fue atacada. Sin compasión ahí mismo la partió. Desmayada y contenta, desnudos abrazados despertaron. Una hembra satisfecha es  la imagen de la belleza, esa fue la cara que ella mostró…

Con dificultoso paso ella fue al comedor al desayuna acompañar a la condesa, quien sin disimulo sonrió. Las apariencias debían respetarse ,así la mujer entendió. Sin embargo cosas urgentes a la condesan distrajeron su atención. Reunió a sus oficiales. Noticias importantes daba. Es que una carta sellada recibió. El viejo archiduque sellaba su destino. Petición de matrimonio para su hijo acepto. Un emisario al rey envió con la noticia que él esperaba recibir. Los expendios y gastos de corte se pagarían. Era deber de los desposantes pagar, todo eso la princesa árabe dio, como regalo de bodas a esa amiga nueva que el altísimo de los fieles le envió. Alegre caravana para la capital se preparó y un jueves en la tarde ,bajo un intenso calor a la capital se fueron a buscar al novio, quien corría detrás de pajaritos, sin saber para que se le requeriría , ni de qué manera a mujer tan bella conquistó.

II

 

El viejo archiduque, viejo que lo había visto todo, no se engañó… sabía cuál eran las intenciones de la bella condesa, sus tristes tierras a otro dueño pasaría, informes de lo hecho por la niña recibió. Quien deja eunuco a 400 fieros moros, sin duda viuda sería muy pronto, el mismo de cabeza a la tumba iría, una nueva archiduquesa real habría, pero él, hombre viejo con un hijo loco, sin brazos para destino torcer, vio aquella caravana que alegre llegaba, con anuncios de muerte para él.

 

                                                 I

Un estofado preparó y la condesa probo, solo después que su soldado lo degustó. Precavida la niña era, trató de conquistar su corazón con moneda y halagaos, ricas ropas a su hijo vistió. Vio la mujer morena. ¿Cómo era eso?. Ambas de pelo negro, movimientos casi iguales. Una sin duda mujer de hombres fuertes aficionada. Otra sin saber de esos menesteres ,pero hábil con el juego de la vida era. La raza árabe en ambas detalló. 

Sombrío se dispuso a partir, bañaron y limpiaron al archiduque, para que no llorara y protestara, dulces y falafel en cantidad comió.

Pena tenía el archiduque, sus caballos viejos y famélicos no llegarían. Caballos jóvenes y fuertes en abundancia en el pueblo la condesa compró y con música y flores iniciaron camino, con extrema precaución, pues Deosdado, el simio Aristóbulo, la peligrosa Iris estaban todavía presentes en los caminos, para los incautar robar y engañar, pero cuando vieron sobresalir al troll entre los arboles la carrera pegaron ya, y es que ninguno quería que su alma por el alma saliera, para ir a bajar adonde los esperaba en la quinta paila Hugo Rafael para castigarlos por su mal proceder y desleal accionar…

 

                                  II

Atónito el rey se mostró. El novio, archiduque sin duda era, pero extravió y pendejo también lo era. La dulce novia amorosa se mostraba, y en la boca el alimento le daba. Para completar la procesión un agónico padre archiduque no mostraba por la boda alguna emoción, un monstruo grosero y fuerte sin ninguna educación, se comió 18 pavos en un santiamén y las faldas a las niñas de la corte subía. Una árabe con pinta de buscona casi desnuda se mostró. Algo le dijo que era mujer de noble cuna, pero la traicionaba la pasión. No ocultaba que el hecho de ser cabalgada con lujuria, por aquel monstruo inmenso que hablaba como bestia y miraba con ajos fríos y azules, con grosera condición….

 

 

                                PARTE III

                                Capítulo 1

 

https://youtu.be/39dw6PAjexk

La condesa recibía lecciones de cómo eran las cosas con los hombres, terribles noticas y asustada escuchaba. Era pecado esto o aquello, era los hombre. Esto y aquello. Hasta que la princesa mora le dijo como eran las cosas en verdad. Lo que ella hacía con Igor, con su boca ,manos, por delante y por detrás…

Mientras eso sucedía, la corte entraba en revuelo. Una boda tan precipitada, solo una cosa indicaba. La novia preñada estaba ya. Con esa cara de gafo, el archiduque se comió los frutos antes de cazar.. El rey al viejo Duque reclamaba. Así no fue lo pensado. Las cosas estaban saliendo mal. Le recriminó y le dijo que apenas se casaran, la joven condesa lo mandaría a matar. Y su hijo igual suerte tendría. Una rival temible se mostraba en el horizonte.. ¿Por qué no la envenenaste?.. No se pudo.. ¿Por qué no la mataste en los caminos?.. Port que ella se encargó de limpiar de ladrones y delincuentes la banda de Chávez que azotaba la región..

--Tendré que resolverlo. Los moros van a venir. No van a montar tiendas, vienen a arrasarlo todo. Hasta los reyes de Granada, Córdoba, Pirineos, Malta y Cerdeña asustados están.

--¿Qué vas a hacer?—le dijo el Duque.

--Buscare devolverte tu hijo.. Y quizás hasta un condado a tus tierras ganaras..

El duque nada dijo. 65 años. Muy malos tenia. Componendas y traiciones.. ¿Para qué?.. Si de cualquier manera pronto vería a dios. No quería otra cuenta tener que agregar.

Llego a su cuarto aposento. En su sala la joven esperaba. Tranquilo su porte. 2 Copas de vino tenía. De ambas bebió y ofreció al duque. Este sentado se sentó. Era día de escuchar ofrecimientos. Laque tenía el parte por el mango seguro duro iba a hablar.

--Señor duque. Su venia solicito. Quiero quitar angustias a su vida. Sus tierras no tiene interés para mí, no porque sean malas. Solo necesitan el cuidado de alguien adicional. No es mala mi intención, ni de alguien que necesita ayuda abusar. Mis intenciones son dignas. Sus oídos no quiero halagar. Solo la verdad. Con mi presencia no lo molestare. Su hijo con usted vivirá. Yo solo quiero el apoyo de su apellido. La fortaleza de sus sabios consejos. No necesito m nada más.. Yo estaré en mis tierras. Vistas periódicas para mi esposo he de realizar. Nadie hablara mal. Es costumbre en reinos lejanos. Es bueno aprender y ejemplo dar.

--¿Cuándo yo muera?.

--Eso dios lo dirá—respondió la niña.

--Mi hijo..

--Solo entonces a mi lado estará.. Necesito su brazo, no me deje huérfana. Mucho tiempo sin padre he estado. Quiero encontrar uno. Ilumíneme el camino, para tranquila poder dormir.

El duque la miro. Entendió que o era la más grande de las brujas o  la decía la verdad….

--Usted es un hombre grande. Huérfana de madre soy. Un honor mi heráldica cruzar. No se ha entregado dote. Pues es menester que la reciba ya.

La joven de una mesa un cofre entrego al viejo duque.

--Esta es parte de mi dote. La segunda la entregare en otra conversación. Para navidad entregare otra ,y el primer día de Enero cuando hagamos celebración.

El duque en silencio vio. Era una dote de monedas de oro puro.

Las que lanzaremos a la calle en la procesión será una sorpresa para el agrado de todos… sibilina a sus oídos habló.

--Entonces hija para sellar nuestra unión, sola a la catedral no entraras. Igualmente de mi brazo, te lo ofrezco yo.—dijo el Duque obligado por cortesía. Seguro estaba con el demonio tratar.

--Pues segura me siento. Estoy bajo su protección—dijo la joven.

El duque miró el baúl se inclinó en silencio. Como Judas se sintió. Recibía monedas para traicionar alguien.- ¿a quién?. ¿a su hijo?. ¿al rey?. ¿o al mismo?..Suspiro..entendio.traicionaba a todos. Pero negarse no podía. Por lo menos lago mejor comería y hasta el día que ella decidiera vivo estaría.

--No quiero morir con dolor—le dijo el duque aceptando la pequeña fortuna.

--Pues será únicamente cuando lo disponga dios—respondió la joven con una venia saliendo del cuarto.

--Sea como sea mejor matrimonio no podas haber hecho. Al menos apariencias guardarían. Nadie objetaría tal unión.

 

                                        II

Habían pasado los años. El hijo del Emir esposas varias había tenido. Hijos iguales nacieron. Varios murieron al nacer. Otros parásitos, leucemia, tifus, fiebres y pestes le cobraron las afrentas que con maldad hizo. Amargado en su tienda la última humillación sufrió.

Una inútil hija de nazarenos, de pelo negro, de sus hombres se había burlado, defenestrándolo, dejando por Ridiculo ante los miembros del consejo tribal. Venganza debía cobrar. El de Granada no quería pagar Tributos, el de Córdoba lo mando a que fuera a la condesa a ver si ella pagarle quería, entonces él lo pensaría. Risas causo su propuesta. Nadie lo respetaba ya. Vio la negra cubierta de humilde trabo. Era hechicera famosa. Solo pedía comida, leche de camello y algún bastimento. Solo deseaba hacer maldades y las risas procura eran la moneda que le gustaba recibir de malignas manos, para disfrutar cada día más.

La mujer había hecho una fogata, miro las estrellas.  Pido le trajeran un niño de madre primera, por los pies lo agarro y degollando, vio cómo su sangre caía en el fuego, el humo le decía lo que sucedía, ella analizaba. Luego tiro el cadáver a perros. Después analizaría la forma de las huellas de los huesos. Extraña forma, pero decían que era la más efectiva entre los tuareg

https://youtu.be/GGDp0jp2weY

En trance la muer bailaba la música, bailaba bien, pero un cuerpo feo nunca tiene gracia, mejor era ver a una esclava francesa mover las caderas con sensualidad. Fastidiado el hijo del emir se sentó.

La mujer con un grito en tierra se desplomó, hablo idioma extraño. Idioma de negros, de allá, más abajo, de lunas y cocoteros, donde leones y elefantes corrían en sabana en noche de luna llena…

Luego se incorporó.

--No me pagues—dijo—Me voy.. No he visto nada.. No recibí ningún mensaje . En este momento me voy.

--¿dime puta sucia?. De mí no te burlas. Vistes algo. Seguro estoy..

--Nada. Mátame si quieres. Vieja soy. No he visto nada. Lo juro ..Lo juro. Ahora me voy.

La mujer corrió por el desierto..  Triste destino tenía su señor.

-- Mátala. Anda—le dijo a uno de sus arqueros, quien a un dromedario se montó, corrió detrás de la bruja..

Cuando esta vio al hombre perseguirla on soez sonrisa el desierto atronó.

--Ni una bruja…ni una bruja…

 

                                                 III

Con igual curiosidad, pero a diferente día y hora, el rey de las comarcas de más allá de Madrid y más cerca de Lyon, después de pasar buena noche con su negro mancebo. Los buenos días a su esposa dio. Era costumbre de ambos pasar su desayuno con buen humor. La mujer había dormido bien. Una nueva joven de las llanuras magiares disfrutó. El de un musculoso negro combate recibió. Por eso el matrimonio estaba de buen humor.

--algo aqueja a vuestra merced. ¿no serán cosas de chiquillas?.

--Pues sí. Buen ojo tienes. Esa condesa. No sé quién es. Rasgos extraños tiene. Es bastarda. Se para en borde de abismo, se resbala en suavidad de sala. No pierde ni hilo ni pisada..

--Indiscutiblemente marido no ha conocido.

--Ni creo que vaya a conocer. La rapidez de la boda, es por que su poder quiere expandir. Me temo que tiene con qué.

--¿y el duque?.

--Quiere morirse lo más rápido posible. La condesa lo va a complacer.

--¿terciaras en la cuestión?.

El monarca se disponía a contestar. La nueva dama de compañía con rubios cabellos en fuertes trenzas apareció. Fuerte y campesina, era una rubia muy bella en su tosquedad.

El rey sonrió. Estaba fresca como una lechuga. Su energía la voraz Reyna en noches de combate sensual y sucio sin duda la iba a agotar.

La Reyna miró a su marido. ¿Quieres averiguar?. Sé que quieres averiguar—dijo.

Sí. Claro—dijo el hombre..

--Pues sabes la forma y manera.

El rey la vio y sonrieron ambos. Terminaron de comer. El rey uno que otro asunto atendió.

Después fue al cuarto. Una hoguera.. Incienso abundante. Desnuda la Reyna. El Rey entró. De verdad era un magnifico cuerpo de bella hija de roma la Reyna tenia. Tetas de puta, caderas de puta, piernas de puta cara de Reyna…

Hizo entrar al negro. Desnudo. La Reyna con hambrienta sensualidad lo vio. Sus partes tocó y rio ante tremenda monstruosidad. Con labios expertos trabajó y después, poniéndose en posición, el negro con brutalidad la cabalgó, haciendo que diera gritos

 

 

Y su pelo rubio agitada, después cuando le fragor amainó en el suelo, tendida quedó. El rey masturbándose la escena veía y después la mujer con los ojos en blanco expresó.

--No es hija del conde. En una excursión por tierras nórdicas recibió, de manos extrañas para que reino cuidase y prosperase, pero sus estudios le fascinó. No queriendo tener negocios de política, en misterios del universo ahondó.

Su madre extrañas artes de su selva negra aprendió. En mala hora un moro la forzó, entonces esa niña nació. La madre no la quería, pues su fruta a un demonio en regalo tenía. No se cumplió. Ahora la niña tiene madre que vela por ella, sus artes le enseña y todo lo que se le planifica anticipado lo ve. Sabe lo que tramas, si vencerla quieres, no lo piensen, no lo comentes ni divulgues y quizás así puedas vencer. La mujer terminó de salir del trance y su marido disponerse a salir del salón trató.

--Nada nuevo me dices. Si querías usar al Nubio, con pedirlo tenías. Embustes no quiero, solo la verdad anhelo.

--Pues es la verdad. Y sí .Al negro quiero, pues deseos todavía no he apaciguado, falta de hombre ha de ser..

--Y de mujer también…

 

En cena de protocola la princesa hija del desierto a todos conocido. Sus movimientos, posturas, el arte de la sonrisa, nada de eso tenía misterios para ella. Los intensos ojos azules de la Reyna le fascinó. Cuando se retiraban a sus habitaciones, la princesa tocó su mano ,y la Reyna con nervios en el pasillo se detuvo.

--Aquí no..Aquí no-- con voz ahogada y cómplice ante la sonrisa insinuante de la morena respondió.

Suspirando y jadeando en la cama de suaves almohadas ambas a Safo emularon, con apasionados besos y lamidos, bien pronto con varios agotados suspiros ahítas del fragor del pecado satisfecho tendidas, desnudas y bellas quedaron contemplándose al espejo.

--¿Por qué a la condesa pervertir no has querido?.

--Porque al diablo es mejor dejarlo tranquilo.

--¿Tú también quieres tierras tener?.

--Tengo dos herencias grandes. Ninguna quiero poseer, solo labios ardientes y bellos besar, para cuando este vieja muchos cuentos poder contar.

--No es posible..¿Quieres más?.

--Un regalo te voy a dar. Ese negro no tiene nada que mostrar. Ya verás lo que es un hombre de verdad.

Y así fue. La Reyna se desmayó, solo con un poco más de la mitad aguanto, parecía virgen nuevamente y desplomada e inerte, con los ojos en blanco todo lo informó, singular pitonisa era, vaya que tenía un particular método de adivinación. Los planes del rey sin quitarle coma, ni acento, a la árabe comentó. Solo pedía antes de morirse poder estar nuevamente con ese señor.

La mora así lo prometió. Grandes peligro lo condesa encima de su cabeza tenia..Pero..Por el altísimo, ella no lo permitiría. Asilo le dio y eso con traición no se paga. Ella ese día No nació.

 

 

                                        Capitulo II

El rey fue informado por anticipado que el regalo de bodas que pensaba dar a la condesa, esta se le adelantó. Públicamente dijo que con el vestido de novia que su madre había preparado para un día casarse, pues ella lo tomaría. Gastos expendiosos con la boda no quería mostrar. En un sencillo coche a la catedral marchó. Padrinos de la Boda. El duque era de los dos. La Princesa mora era la madrina de honor y a pesar de ser adulta, de evidentemente machos conocida, pues la cola de la novia con elegancia llevó. Muchas monedas de oro, con el escudo del duque a la plebe lanzó. El rey complacido estaba, casi ningún gasto hubo de hacer, pues  hasta los cobros del cardenal, e anticipados fueron y por eso el cura, a pesar de estar en desacuerdo, era tanto el oro recibido, sin duda por mano de Mora entregado, que a bastarda buena misa dio y más 5 horas la ceremonia duro, a pesar que el distraído novio en la silla se durmió y dos fuertes sirvientes cargados lo llevaron, la fiesta inicial se daba en una primera parte. Todos el mundo se auto invito y no hubo freno en gastos, pues hasta el amanecer del día siguiente la boda continuo.

 

Previamente Tamara a Tomas llamó.

Un encargo te voy a adra no puedes decir que no.

El joven con doloroso aplomo soportar ver a la reina de sus sueños con otro hombre casarse y desposarse delante de sus ojos, secos de dolor.

La fiesta a pie firme aguato y fue uno de los que ayudo al nobel esposo a su habitación llevar, pues el muchacho dormida más de 17 horas diarias, esa era parte de su enfermedad…

¿Sabes que estoy a su servicio?. Escudero soy.

--Y tienes exactamente mi misma edad. A una hora te voy a mandar a llamar. Un servicio me vas a cumplir, Secreto de muerte entre los dos es , pues si no la vida te la voy a cobrar.

--¿Qué he de hacer?.

--En su momento lo sabrás…

 

                           Capitulo III

Bañada y perfumada la condesa a cámara nupcial marchó, despreocupada estaba, sabía que el novio a pierna suelta soñaba con pajaritos en las nubes. Tomas por la puerta entró., No tenía idea del regalo que le estaba dando dios. Y es que el motivo de sus afectos, sus inalcanzables sueños a punto de cumplírsele le dio. La bella condesa, niña al igual que él , con traje árabe estaba, transparente, mostraba todo lo que un hombre podía soñar, en cuerpo de mujer adolescente, la cara que todos querían probar.

--¿Qué sucede?. Mujer de otro eres.

--Cierto es. Pero es que no ves las ansias de mi corazón. Él no puede cumplirme, Tú eres el único dueño de mi amor. Aquí está mi cuerpo. No me niegues el desborde de mi pasión.

Esos inocente se dieron, la carne se calentó. Ambas no tenían idea como era, la mano del deseo los educó.

Dispuesto el joven sus carnes sintió hervir,. Ella su sexo sudar. No se hablaba más. El cornudo dormía  a placer, complacido estaba, pues eso era lo que ansiaba estar. Olvidándose  de ellos, amor contenido con combate se dieron, ambos lloraron dolidos pues virginidad cierta perdieron, a manos de quien más deseaban dar.

Inmediatamente ella le dijo al oído.

--amor mío, sabes que eso es una ceremonia nada más. Mi hombre eres y sabes que nunca a nadie he conocido, me doy cuenta que tu mujer tampoco has tenido. El padre de mis hijos serás. No temas. No estoy en esos días. Fecha de matrimonio he escogido para disfrutar luna de miel y quien sabe cuántas más..

Elk algo se disponía contestar , cuando un puñal fatídico en su espalda entró 5, 6 veces, quien sabe cuántas mas. La condesa de horror trato gritar, pero fuertes manos la impidieron ,en un saco , a pesar de sus esfuerzos inútiles trato, por la amplia ventana la sacaron.  Una tragedia de un inocente que murió por causa del amor. ¿Quién no lo cantaría dentro de algunos lustros dar en fiesta de comensales o bares de pueblo, a lo mejor hasta en un palacio …quizás…. A lo mejor…

 

Mahasin ya todo lo sabía. Intuía la hora escogida, el tamaño de la traición era típica de reyes pobres y miserables, ávidos hasta de una moneda de a centavo. Vio los guardias que bloqueaban el pasillo, con un giro en el aire entre dos pasó, con su mano derecha un cuchillo e hizo un tajo hacia la izquierda, con su mano izquierda un puñal que hundió hacia la derecha. Detrás de ella Igor, tomó a dos tontos por la cabeza y chocándolas como cocos a ambos en silencio los mató. Llego a la alcoba nupcial. No había puerta ni candado para ella, pues vivió en palacio superior, con mas misterios y pasadizos, que este pobre palacio de quinta pudiera algún día soñar. Rápidamente entró. El cadáver del jóvenes escudero ensangrentado contempló. El esposo a pierna suelta dormido, faltaba Tamara , sin duda por la ventana salió quien la llevaba..

Igor olio la brisa del aire. Un gruñido soltó.

Ella sus labios besó. Apariencias debía guardar, el solo la debía encontrar…

El monstruo por la ventana se saltó los quince metros que al suelo distaba y en un santiamén la muralla voló. Mal negocio habían hecho. Secuestrando la señora del Troll, mejor sería que se mataran y no llegar vivos a las manos del enfurecido herrero, mandado quizás por el mismo Demonio Hugo Rafael, para cuidarla..

En la mañana el rey despliciente dijo que la boda fue muy seca. Apenas 36 toneles de vino se extasió. Comida para 500 personas. ¡que pobreza y vergüenza¡, ¡válgame dios¡.

Ya que la pareja a luna de miel se había marchado, el duque se fue en coche cerrado. Su soldado buscaba afanoso al escudero Tomas, y la princesa hizo gesto de negación. Debían volver al condado, de urgencia defensa montar, los hechos se precipitaban ya.

--Doña infiel.. ¿Qué he de hacer?.

--Tus ordenes debes obedecer. Al condado iras. Yo otros asuntos urgentes deberé tomar. Peligro aquí corremos. El puñal suelto esta. Me toca por nobleza a mi sangre despedirme. Y así lo haré. No me esperes. Al calvario del Rio debes volver…

--Te lo encomiendo al altísimo, aunque es un infiel—dijo la princesa, aunque satisfecho debió irse al más allá, carne fresca de primera calidad comió, lástima que no tuviera tiempo para gozar más…

 

                                              I

El Rey mesándose su rubia barba contemplo la despedida dela mora. Cuerpo y caminar de meretriz. Al igual que su mujer… Aunque no le correspondía con falsa alegría anuncio que los ardientes esposos marcharon por el camino del Sena o del Guadalquivir.. Y dijo que efectivamente pañuelo de virginidad ensangrentado enseñó. Aplausos corteses y fríos la corte dio.

--Es una basura. Parece miembro de la banda de ladrones y asesinos del PSUV.Marico y embustero al igual que ellos es—pensó con fría rabia a su vez la princesa quien por camino real se fue.  

El Rey en su silla un rato se quedó. La mora algo en su mirada cruzó. Todo estaba saliendo de lo mejor. Pero. No podía ser. Una angustia nueva por su mente cruzó.. en prostitutas palabra no hay y su mujer por un palo d cedro era capaz de todo contar. Fue al cuarto de su depravada mujer. Esta bajo los efectos del hachís estaba.

--¿Quién te lo dio?—preguntó el rey aspirando con emoción.

--La princesa árabe. Que mujer tan tibia, suave y depravada en la cama—es dijo con remembranza la Reyna.

--Tráeme al negro inmediatamente. Operación repitió y la Reyna con la boca llena de semen todo lo conto ´La árabe y el troll todo lo sabían del plan.

Maldiciendo el rey salió. Pero es que ¿acaso?... ¿nada podía salir bien?. El hecho de haberla secuestrado en su propio palacio lo implicaba. Pero es que había pactado con los señores del desierto entregarla. La afrenta así sería cancelada y no vendrían a sus tierras. La gente de Toscana lo había apoyado, el sultán de Granada también, y los duques de Andorra habían suspirado aliviados. Pero de seguro la mora ahora detrás de la muchacha iría. Debía ser muerta también…  

 

                                    II

Tamara se despertó. La imagen de su primera noche de amor no pudo ser peor. Todas su ilusiones y planes se desbarataron con aquel puñal. Se sentía culpable. Hilvano el tejido, lo perfeccionó y alguien pagó. Indiferente, estaba en manos de sus captores. Nuevamente la banda de asesinos y ladrones del PSUV la habían secuestrado, Sus planes. Entregarla a los moros para que se cobrasen la afrenta de haber castrado a sus guerreros, para que hieran con ella lo que quisieran, y cobrarle a los moros y al rey, quien fue el que la entregó. Por eso el matrimonio. Ella como tonta cayó.. Ya no confiaba en nadie. ¿Por qué fue tan ingenua e ilusa?.

Amarrada en medio de la espesura del bosque. Los hombres alrededor de una fogata, se burlaban entre ellos. Del invertido Tarek, de chacón de igual condición, del mono Aristóbulo, de Vielma el asesino y ladrón.

   

 

 

,                                                                                 III

Igor  corría casi a la velocidad de un caballo. La cualidad es que lo hacía sin cansarse. Con la condesa de estar en un radio de unos 1500 kilómetros era suficiente para el aspirar su aroma de rosas. Llego a una posada. Todavía no comprendía muchos palabras del idioma, ni de los dialectos menos. Vio a los comensales. Ninguno le prestó atención. Fue a la chimenea, con sus manos agarro un tizón, lo apagó con la lengua y tomando a un viajero, su camisa rompió. Luego con el tizónhumeante la figura de la condesa en su espalda dibujó. Con rayitas su fragancia de rosas colocó. Pasó el cuerpo del inerte por las mesas preguntando. Nadie vio ni escucho. Enfurecido de una patada más allá del camino al inerte lanzó. Para cálmalo le dieron 2 toneles de cerveza que sin respirar tomó.

Una figura encapuchada parada a la vereda del camino, una huesuda mano le señaló. El Moscovita entendió. Por ahí debería segur. Afanarse y apurarse por el gesto de la mano entendió.

 

 

 

,

 

                                               III

Tarek estaba triste, tenía necesidad de compañía.. Soñaba con el martillo del troll.. No había sido una buena solución, en algo lo alivio. Vio que el negro Aristóbulo a orinar en el bosque se internó. Aprovecho la ocasión. Algo para seducirlo haría. Efectivamente el negro Aristóbulo hacia sus necesidades.

--Negro. Negrito..-- le llamó Tarek co aterciopelada voz.

Un árbol de cuajo salió y el troll Igor delante de Aristóbulo se paró. Un rugido el Moscovita dio…. Aristóbulo cambio su negra y horrorosa figura, un pelo rubio, largo, liso y cepillado mostró, ojos azules le salieron y más rápido que Pastor Maldonado corrió, en el medio de la noche a grito herido huyó. Tarek la ganas de ser sodomizado cesó, viendo al enfurecido troll.

--¿No vienes por las buenas?—con quebrada voz preguntó. Igor esta vez no le tuvo tanta compasión. Lo agarró y tomando su mandíbula con sus manos la desprendió.

Con ella misma se armó , el inerte cuerpo convulsionando dejó.

Los maleantes escucharon el rugido. Sin más preámbulos comenzaron a correr por el oscuro bosque. Ninguno se quedó para enfrentar el troll.

--El troll—dijo la joven encadenada y amordazada cuando vio al fornido hombre.

--

Графиня небесного аромата . Я пришел , чтобы спасти тебя . (Condesa de divino olor, he venido a rescatarte)

не паникуйте . давайте работать . но я не могу развязать тебя. No te asustes. Vamos a correr. Todavía no te puedo desatar.

Tomando a la frágil condesa el Troll comenzó a correr, internándose en la oscuridad, mientras escuchaba las alaridos histéricos de los ladrones al escapar…

 

                                           IV

El duque miró a su hijo, sentado, jugando con el plato de comida, una servicio lo regañaba, pues no quería comer.- No sabía cómo se pudo dejar convencer. Nadie decía nada. El rey información no dio. Antes de probar bocado, la comida a los perros daba. Solo después bocado probaba. De la condesa nada se sabía..¿Por qué se dejó convencer?. Quien capa a más de 400 hombres, es sin duda inteligente y de temer.

Su hijo se agitó y la sirvienta de la silla se incorporó. Ya el se había comido más de media ración de pavo asado y frijoleada de garbanzos, con buen vino escancio.

Blanca, etérea , a su lado se sentó. Tamara del Calvario del Rio, ni una sonrisa le regaló.

--Teníamos una palabra. En su cama habría de morir, el Duque jamás de aquí saldría. ¿Por qué me traicionó?. Un Rey marico palabra no tiene, riqueza tampoco.. ¿Por qué conmigo no habló?. Mejor solución a esta habría. Yo palabra derecha si tengo y por cierto mis compromisos cumplo, firmo, y culmino.

El conde empezó a sentir agitada su respiración.

--¿los perros?.. No se preocupe, alimento se les ha de dar. Yo tengo mejores sentimientos. No los he de matar. Por cierto. No soy yo quien lo mate. A un duque no estoy de acuerdo en asesinar, mucho menos a mi suegro. Líbreme dios. Es usted mismo quien se asesinó. Suicidio diría yo.. Llegar siguiendo el rastro de los que me mandaron a asesinar fue muy fácil.. ¿Quién dijo que un ladrón chavista algo sabría hacer y guardar lengua para no decirlo?. No ha nacido el primero.

Dijo la condesa viéndolo como se paraba, sus manos al cuello se llevó, en el suelo cayo, tratando inútilmente de respirar, mientras el veneno a un color gris lo llevaba, y el archiduque gritos daba.

--Ahora duquesa soy. Tierras malas en esta comarca hay. Delincuentes de la banda de Chávez azota, justicia he visto no se conoce. Ardua tarea la del conde será..

El hombre trataba de hablar.

--Por cierto. Mejor palabra él ha a mí me ha dado. No me ha reclamado ausencias. Conmigo ha de gobernar. Hijos sin duda tendremos, bellos fuertes, la continuidad del apellido tendremos. Algún día justicia a su madre le harán—dijo fríamente la condesa parándose de la silla, dándole la espalda dijo al duque en el suelo morir. Cuando el duque examine quedo.

--Funerales de estado se han de consagrar—dijo la joven, caminando por el triste ,pobre y derruido palacio. Muchas monedas habría que invertir.  Una cosa llamó su atención. En el sótano inmensa fuelle para forjar armas consiguió., Cuartos grandes, murallas fuertes para asedio. No era el hogar que ella ansió. Pero en frio y desnudo cuarto ropas de luto cerrado vistió.

 

 

Como todos imaginaron la condesa se tomó muy a pecho los funerales del Duque de la Hondonada. Controló lo mejor que pudo los desvaríos del duque heredero, recibió los pésames y comunicó a su majestad lo sucedido, enviando los documentos del señorío. Por hecho y derecho, por matrimonio era la consorte del duque, para evitar cualquier mal entendido envió los tributos, por supuesto acompañados por sus correspondiente recibo.

Con rabia el rey los sello. Duque muerto, Condesa puesta.

--En mala hora la puta nació-- dijo con ira cuando firmó la causión.Un ducado se agrandaba. Lo peor era que el dinero tenía que aceptar, pues su vacías arcas no se llenaron. Los moros no pagaron. Ahora indignados querían de todas maneras cobrar...

--Un siervo de Británica pide audiencia-- le informó una de las sirvientas y así fue. Alto, hermoso y preciso, un Ingles a aquellas tierras arribo. Circunspecto, elegante, idiomas hablaba. Todo un vagabundo a carta cabal. Venía a ponerse a su servicio, estrategias sabía, como viudo se identificó. Era Sir. O sea que a la esposa mató.

--Un Sir. Un señor de señoríos por decreto real.

--Bah. La corte inglesa es tan pobre como la nuestra-- dijo la condesa cuando recibió carta de presentación. Pero es que si duda era un bello señor. La mora señas a sus ojos le envió. Ese era perfecto. Sano, Malo, Inteligente.Cruel.Habia que probar su valor.

Así fue. Lo comisiono para capturar la banda de Chávez. Ahora que uno de ellos desertó y en la posada del pueblo todo lo contó. Hasta el secuestro de la condesa, que nadie sabía, a todo lujo lo relató...

Para el Ingles fue muy fácil atraparlos. Fue a la posada, con abundantes monedas todo lo pagó. En una lenta carreta de bueyes se marchó. Por el camino de noche transitaba, cuando una falsa alcabala lo detuvo. Rodeado de maleantes fue, y cuando lo pararon, de la carreta innumerables flecheros salieron, así que en la mañana 40 chavistas, llorosos y protestando, amarrados llegaron, con los pies desollados. Igor trabajaba incansablemente haciendo espadas, lanzas y alabardas, pero el hierro malo era, no era dúctil y al probarlas  se partían.

--Hay toda una teoría—le dijo el inglés cuando vio a los prisioneros guindados a las paredes..

--No quieren confesar, donde tienen su botín dijo el inglés obsequioso y con ojos fogoso a la frágil duquesa, ante los celos del Igor, que rabioso miraba la función.

La condesa tuvo uno de sus accesos de rabia.

--hay algo que no alcanzo tolerar. Si quieren dinero y comida yo sin límites a todos les he de dar. Ofrezco paz y seguridad, y ni me gusta que ni un centavo se vayan a robar.

Furiosa tomo una espada incandescente y hundió en el vientre de un ladron.hasta la caña lo hizo. Luego recuperándose de la rabia la espada saco. El delincuente dando un agudo grito murió. La espada flexible y dura quedó. Una nueva arma nacía producto de una rabia inducida.

Flexible, con el carbón de la carne el hierro se mezcló. Perfecta y dura, su filo era indestructible., contra todo lo probaron, y nunca fallo. Una nueva utilidad a los bandolero se les encontró y rápidamente la orden de atrapar a ladrones, rateros, asesinos y falsos andariegos se dio. Los chavistas horrorizados huyeron, preferían irse y por primera vez trabajar y no en la manos de la condesa ir a dar.

 

                                    V

El joven duque esposa a su señora consorte miedo le tomó- Aterrado se quedaba paralizado, cual gorrión ante serpiente poderosa encontrar. Esta lo tomaba de la mano y a sus siervos y súbditos ordenaba. Todo eran órdenes del señor duque, sabio y callado, a él en solitario sus consejos le había de dar.

Siguiendo órdenes del sr duce, al mongol GANZORIN se le nombro vizconde, cargo que indicaba seria el jefe de la guardia. Igor fue elevado a la categoría de señor, un herrero sí. Órdenes del duque eran. Nadie podía rechistar.

Pero un nuevo incordio debería afrontar.

El vizconde real un edicto leyó en la plaza principal.  El señor rey el ducado ponía en venta, pues el heredero no era capaz de sumar y restar, su esposa bastarda era, a pesar de haber sido desposado en capilla real. Ordenaba a las tropas del rey avanzar, tomar el ducado, poner en venta y quien pudiera pagar nuevo duque real seria. Solo a cristianos se le vendería. No había manera de extranjeros esas tierras disputar.

Así a la condesa le fue informado. Este si que era u problema adicional. Actuar rápido debería. Pues  las cosas complicadas habían. Lo importante seria las espadas probar. El mongol y sus guerreros hicieron leva en los pueblos del ducado. La gente no estaba presta a combatir, ese era un problema de sangre azul la sangre roja servía era para laborar. Ordenes son ordenes, había que defender a la señora. El rey era un idiota, se le obedecía por conveniencias,. Ahí estaba el rey de Aragón,, de Toledo, hasta de Granda, Toscana; malta y quien sabe más a quien obedecer y honrar…

 

                                           VI

KEITH Galian , se admiraba, el rey daba un decreto ponía en venta un ducado pagando 1 moneda de oro al mes a los soldados, y los duques lo mandaban a bañarse y pagaban 5 monedas de oro al mes. Pues al a condesa duquesa o condesa duquesa le sobraron soldados. Enfrente de estrategia al Keith Galian nombró, Al mongol desesperado por combatir adelante coloco, de remate a Igor con su martillo puso, la catapulta que a los moros quitó en sitio estratégico coloco.

Los soldados del rey venían pro camino real. Y desde las montañas comenzaron a oír.

--Nadie tiene nada con los extraviada condición, pero ustedes obedecer a un rey que desde principio les mintió. Mujer debió ser, y con un negro de áfrica vive amancebado, burlándose de la pobre Reyna. Donde está su ética real?.

Eso igual en plena plaza del condado, la condesa a todos le dijo, lo que el rey hacía en su cuarto con mancebo africano. No era problema de nadie, pero ocultar mentira era, y por eso respeto perdía. Además el ducado en venta no se podía ,por tener papeles de tradición,.

No un mentiroso capricho decidirá la cuestión.- En todo caso obediencia hasta el rey moro se daría, se desconocía a aquel hijo de extranjeros de invertida condición, que por caprichos y de un culo loco, lo ponía todo en venta sin pedir opinión. Si quería vender algo, que vendiese el rabo podrá, porque eso si era de su propiedad. El rey pagaba 1, los duques pagaban 5. Esforzada tropa llegó, moros, visigodos, vikingos, griegos, catalanes y vascos, todos su brazos ofrecieron para la batalla, a que se venía a dar.

El rey dormía en negros brazos y sonreía pues en su sueño, también redoblaba sui pasión. Atrevida la Reyna entró.

--Deja al muchacho descansar—dijo la Reyna sentada en el borde de la cama, cuando su asustado esposo de golpe despertó.

¡Que atrevimiento¡.- ¡que osadía¡. Ella nunca había entrado a su habitación.

--Querido esposo. Las tropas están en formación. Esperan de su rey la bendición.

--Querida. Estoy cansado. ¿Podrías darlas por mí?.

--Me temo que si a bendecirlos no sales, solo sin ejercito quedaras. Además. Esperan algo más.

--¿Qué cosa?—preguntó el rey fastidiado, quitándose las lagañas y bostezando somnoliento.

--Querido. Por dios. En quien sabe que estás pensando. A una guerra a tus tropas mandastes.Primera vez sería que fueran solas las tropas. Tienes que ir al frente de ellas. Y portarte…a derecho. Dejad al joven aquí.

--¿para que lo agotes con tus ansias?.

--No ciertamente No…Prometo respetarlo—mintió la Reyna, con una obra de teatro en mente entre el negro y la magiar.

Así que el rey con cansadas nalgas , en silencio a la guerra marchó, pensaba que con un desfile militar bastaría. Esta vez tropas en abundancia llevaba. Pero un frio temor rodaba en el ambiente. El rey quería enfrentar a una joven que con 35 hombres a un ejército de 700 derroto, mato a más de doscientos, y tomo a mas de400, a quienes sin honra dejó… Nadie quería ser capado,     por eso cobraron por adelantado y esperaban de su majestad eso…un gesto de valor…

El arte de la guerra cambió con ésta joven, el manual clásico, las tropas en cuadro, en llanura, ambos contendientes se saludaban , se retaban,etc,etc..

La duquesa condesa nada deseo respeto. En un delgado farallón, una lluvia de piedras lanzó, después con pelotas de fuego remato, luego una lluvia de flechas al ejercito desbandó, y es que lo hizo de alta noche sin luna. Una táctica nueva, tramposa y desleal la mujer mostró..

 

Bamboleadas las tropas reales fue recibió, hasta prisionero cayó en manos vengativas que la muerte del escudero Tomas inmediatamente fueron a cobrar.

--Matasteis mi macho—le dijo la condesa al derrotado rey, encadenado como perro asustado y convencido que al diablo había retado. 10º horas duro la batalla y del ejercito real se salvaron los que corrieron, en una hondonada terrible, los asaron, quemaron, apalearon y desbarataron a manos de las tropas de la duquesa real…

Las espadas de las tropas del rey nada podían pues, las de la duquesa no se rompían, rotos como cuero los escudos y cuerpos de los soldados reales. Cuando chocaban las espadas ,como palillos las espadas y lanzas reales se partían, los escudos de desintegraban y los cuerpos heridas no mostraban ,solamente partidos en dos quedaban. Terrible efecto era, espadas livianas de filo irrompible.

¿Podemos arreglarnos?.—pregunto el rey, con perruna expresión cuando guindado en una pared, esposado a dos largas cadena la condesa fría mirada le regaló..

--La duquesa papel en blanco presentó.

El rey aceptaba locura mental y abdicaba en favor de la Reyna, quien nombrada y coronada por santa mano del cardenal, inmediatamente su reino recibía, quitando tan estúpido decreto, agradeciendo en secreto, quitarle el fastidioso que de tierras alpinas el impusieron ,por no dejar.

 

                                     Capitulo III

Fuad el sheik gran señor de los creyentes escuchaba los informes de sus generales. Su hija Mahasin en medio de nazarenos había plantado su tienda, la reconocieron en al corte del Rey de posaderas invertidas y bailarinas, .. Estaba asilada en corte de hermosa condesa duquesa vivía, pagaba su asilo, gastando dinero a dos manos y divirtiéndose descaradamente con un monstruo de barba roja de 2,10, u trol según decían.

--Puta como su madre la maharaní—dijo el gran sultán con gesto triste y distraído.

--Muchas aventuras ha vivido, Todos saben quién el padre de la que es duquesa condesa, más peligrosa que una serpiente venenosas, se supone hija del emir de las piedras azules más debajo del  macizo de Ahagga

--La duquesa condesa se las trae, con armas no se le vence, muestras espadas imposibles de romper—le dijo uno de sus guardias—ofrece vasallaje a nazareno o cristiano, no le importa, con tal la dejen en paz.

El señor Faisal, menor que Mahasin, fue adonde su padre.

--Tu eres inteligente, la guerra detestas, anda y ve a buscar a tu hermana, dile que la perdono, que como Reyna no será, que vaya on mis tropas a las tierras de su madre reclamar.

Su hijo asintió. Hijo del sultán y princesa y una iraní, joven apuesto, inteligente, detestado de las guerras, pronto el camino del desierto fue a tomar.

 

https://youtu.be/cA8OmSuFxKc

 

 

 

 

                                         I

 

En verano y primavera la duquesa condesa en su palacio original pernoctaría, esto puesto que ahí pegaba más el calor para disfrutarlo. Otoño e invierno en el gran palacio ducal estaría, pues ahí el frio de montaña era fuerte de verdad.

La cena junto a princesa mora compartia,el inglés junto a ella miraba, eran ellos tres nada más. Ya el duque fastidiaba y con una perinola estaba siempre contento, en un gran cuarto para disfrutar. Solo cuando la duquesa condesa aparecia,el joven histérico a llorar como crio hacia…,asustado se orinaba de puro miedo que le producía su nueva mamá..

 

Fastidiada la condesa estaba. ¿Es que nadie la habría de dominar?. Ganarle era casi imposible. Fastidiada estaba la condesa d verdad.

https://youtu.be/_iijEUBUGCk

 

¿Esto es lo que querías?. ¿Castigarme de ésta manera?. Lo disfrutas...dime.. ¿Lo disfrutas?..¿Porque tú nunca supiste lo que fue el amar?..¿Yo debo ser castigada?. Háblame Justina como siempre haces—pregunto parada en medio del inmenso comedor de madrugada, cuando el frio era fuerte, a la sombre de túnica y capucha blanca parada en la semipenumbra. No le contestó… dio un paso atrás perdiéndose en la oscuridad…

 

                                                      II

El británico por un momento había pensado solicitar en matrimonio a la bella duquesa. Pero viéndola algo le dijo que nunca la podría conquistar. A lo mejor entre sus sabanas se meteria.eso seria de acuerdo del humor y ganas de ella. Contaba con su propio físico y simpatía. Pero hasta ahí. Era la típica mujer que ahogados y muertos sus sentimientos, matrimonios de estado haría.

Y en medio de incertidumbres y cavilaciones a las puertas del castillo ducal llego su eminencia, hijo del comendador de los creyentes, un joven vestido de sencillo soldado. Hermano menor de la princesa Mahasin.. el señor Faisal el Sheik. Uno de los posibles herederos de su señor. Un joven que sabía tenía poder, un joven consiente de su impacto en las mujeres. Se le veía que no tomaba. Arrebataba.. Y así esbelto, bello y precioso ante el sillón ducal de Tamara se plantó.

La joven lo vio, tenía curiosidad. Era un hombre que no mostraba la barba de los musulmanes, pelo negro y ojos azules. Cautivada quedó y el joven rápidamente cuenta se dio.

--Saludos te traigo bella condesa. Mis ojos quedan arrebatados de tanta belleza. Venimos en humildad. En principio para ver de cerca a toda una leyenda… castradora de guerreros, humilladora de reyes. Vaya que eres bella e inteligente. Anonadado quedo en verdad..

La condesa tembló. Este no ocultaba intenciones. Venia por el medio del pasillo mostrando sus intenciones. Aferrada al sillón se mantuvo. Sintió cosas que nunca había sentido. Era quizás una extraña hechicería que este infiel traía. El inglés por lo bajo se sonrió. Su señora estaba bajo el impacto de un sinvergüenza. No sería el quien se interpondría. No estaba seguro de cuan puros sus sentimientos eran para meterse de tercero en la cuestión. Esperaría a ver como mejoraba el panorama.

El hombre explico. Veía a imponer autoridad en Mahasin. Sus desvaríos eran escándalo en la corte real. El rey la perdonaba y exilaba en el otro lado dl mundo. Pero no deseaba que estuviera mas entre nazarenos pervertidores y amancebados. Sino la cuestión cambiaria de color.

--Es un asunto que la propia princesa decidirá. Por lo pronto banquete real e bienvenida se daría y en el medio de le conversarían.

 

                                      II

https://youtu.be/y-OBQgVZb2o

La cena protocolar era en honor de tan ilustre invitado. El joven educado, Cortez y muy culto y no mostró el mas mínimo incomodo por no comer en alfombra, sino en el inmenso mesón, sentado en silla. Sin embargo sus alimentos y para todos según se le informó, no tendría cerdos,  Elaboradas por hombres piadosos, bajo la supervisión de su hermana y esta participó en la elaboración de los mismos.

Con sus más íntimos, la cena se desarrollaba. El joven príncipe contemplaba divertido a un mongol tratando de comportarse con unas reglas muy recién aprendidas. Un inglés  obsequioso y distante. La cortesía de futuros enemigos. Y el príncipe admirado de ver a una bellísima ,frágil Duquesa condesa.. Demasiado apetitosa dentro de su pequeña y estilizada figura. No decidió perder tiempo, pues su estadía era poca. Después de disfrutar un jugo de magnificas naranjas sevillanas. Se vio obligado, a buen placer de elogiar a la preciosa muchacha.

 

--Duquesa Tamara. Bella entre bellas. Vuestra fama es tan solo comparable a tu serena belleza. Nadie podría creer la fiera guerrera que se muestra usted. Dicen que se harán cantos y libros de estrategia militar  , a tus métodos utilizado.

--Nos dieron la victoria con el favor de mi padre Jesucristo.

El infiel asintió. No era ese el derrotero de la conversación. Era ver ese cuello, ese pelo negro recogido, que incitaba tantos deseos. ¿Un marido?.. ¿Había un marido?..

--  La duquesa condesa es muy famosa por haber derrotado a hombres. En estas partes del mundo no se le perdona a una mujer ser eficaz—dijo con fina ironía la princesa Mahasin--muchas cosas debemos aprender todavía.

-¿dime Hermana mía?. ¿Cuál sería parte de ese avanece?.

--Pues ser libre de marido escoger. Cosa en que nuestra anfitriona es pionera.

--ES un matrimonio por amor—aclaró calmadamente la duquesa—apenas nos vimos entendimos que dios había enlazado nuestros destinos antes de nacer. Fue inevitable.

Todos levantaron la copa y asistieron.

-- y Vuestro esposo. Permitidme la confidencia. ¿No le da miedo dormir junto a la gran capadora y destrozadora de reinos?.

-ES un hombre valiente. Es lo que más admiro de él. Gracias por ese cumplido tam extraño.—dijo la joven dentro de su cortesía

--Sin duda prudente también.—exclamó el príncipe, viendo que el duque estaba lejos. Sin duda protegiendo sus partes.

-- He aprendido a defenderme—dijo la duquesa, comiendo sin ensuciarse lo mas mínimo sus blancos guantes—el magnífico estofado de pavo presentado.

--En hora buena—dijo el inglés entendiendo por el medio de la calle—La continuidad del ducado está asegurada.

--Trabajamos en ello—dijo la condesa bajando los ojos con candor.

Nuevamente todos brindaron por ello. El mongol viéndola de soslayo, el príncipe enviándole una ardiente mirada y el inglés viéndola directamente a aquellos insondables ojos. Mahasin se contentó interiormente de no ter al rustico Igor junto a ellos. Sus apetitos se hubieran desbordado también.

El príncipe entendió que todos habían quedado descubiertos en sus apetencias y había que guardar las apariencias…

--Bueno. Entonces es un alivio. La búsqueda de la continuidad del reino nos llena de envidia a todos nosotros, pues es el trabajo más placentero y menos fatigoso por cierto…

La conversación se tornó intrascendente. El gran comendador de los creyentes podía dormir tranquilo al saber de las cúpulas ducales, que le bajarían la intensidad maléfica a tan peligrosa joven. Y es que entre risas debieron admitir, que ni el rey de Francia, ni la Comunidad de Valencia, ni e la Toscana ni Pomerania la querían de vecina.

La Frágil Duquesa Condesa mostró los signos de agotamiento de la velada. Convenientemente tiempo después, el ansioso príncipe esperaba el trascurrir del tiempo. Miro la tenue línea que indicaba la puerta real sin cerrar. Raudo y silenciosamente se desplazó por el muy a propósito oscuro pasillo. Para encontrase de frente al Inglés, quien a toda velocidad ya casi tocaba el inmenso aldabón de la puerta para ganar la misma y silenciosamente entra a toda velocidad al lecho, donde acostada, con silenciosa sonrisa la duquesa en traje transparente esperaba los fragores del combate.

Ambos se bloquearon inmediatamente con sus tobillos y en silencio rodaron por el suelo. Comenzaron el interminable y mudo combate. Ambos estaban desesperados por deleitarse con la delicada fruta de la duquesa que esperaba ansiosamente ser servida y complacida.   El joven príncipe infiel aplico técnicas de lucha persas hindú. El Inglés se defendió con lucha grecorromana. Llaves mortales, estranguladoras, torniquetes de sumisión, ahogamientos, intento de sacarse los ojos, mordiscos a las orejas fueron aplicados con efectiva consistencia por ambos pretendientes de la duquesa condesa. Hasta que con una inmensa  precisión ambos se aplicaron simultáneamente efectivas patadas extirpadoras de testículos… cayendo y rodando por las escaleras, quedando examines en el piso..

Fue evidente que en la mañana la duquesa se levantó con pésimo mal humor. Ambos hombres corteses y distantes mostraron hematomas y cardenales a profusión.

--Un combate hubo. Sin duda. Pero equivocado en dirección—comento divertida la bella princesa mora. Hombres ardientes sin duda, no mostraron la cortesía. Podían haber le hecho el servicio los dos. Estarían todos en otra situación. Pues la Condesa hiriente y fría, atendía sus asuntos, con helada cortesía a los demandantes de la administración de justicia. Mientras a su lado , en un caballito de madera, se medía rítmicamente el joven duque cantando su eterna canción.

--hip...Yip...Yolo...Joko... Umu... hit ..Hut.. Putt..Putt..Putt.. Hui..

Tanto asustado corrió  por el infinito corredor.

Una nueva oportunidad. La duquesa condesa planifico una cacería real. Enarcadas las cejas de los pajes quedaron. Zorros en esa época del año no había. Pero oportunidades de perderse en el bosque si se encontrarían…

--Pobre el señor duque. A sus desgracias una más le añadían. Tonto e idiota por nacimiento. Aparte de robarle el reino, cornudo de 7 caramas también sería. Por eso un desalmado sirviente le hizo con telas vieja una carama de venado. Con la que feliz por todo el inmenso prado el duque feliz corrió.

Tamara desde el alfeizar del castillo vio y dio una contundente declaración.

Con triste rostro, y enjugando una lagrima, después tratando de tomar serena expresión, con voz trémula anunció que tenía. Sospechas. Sospechas de grave traición.. La feliz expresión del duque lo delataba. Otros brazos, mejores que los de ella sin duda eran el motivo de la amplia felicidad del duque.

Los juegos y chanzas terminaron en automático. No fuera que la Duquesa descubriera la traidora o traidor. Nunca se sabían las secretas apetencias del silencioso duque. Y Tamara tomara justa venganza ante el adultero y su cómplice de sabanas.

 

 

                                                  III

Fue una cacería a destiempo. Muchos susurros y planes de oído a oído se dijeron. Convenientemente los perros se perdieron en el helado bosque. Una lejana casita de robles fue habilitada para momentos muy especiales. Los oteadores fueron enviados a pedregosos y agrestes terrenos, donde nadie se explicaba cómo podría un zorro esconderse en un sitio donde no había vegetación.

El príncipe y el inglés se saludaron. Hoy sería la definitiva.  Y la presa. Pues la más zorra de todas se lanzó en alegre comitiva.  Los sirvientes y pajes no ocultaban su indignación. Cabrones por obligación todos eran.  Semejante puta la duquesa era. La Princesa Mora y la duquesa se fueron en alegre galopar. Par disipar sospechas sin duda era. Y Bien pronto ambas cambiaron vestimentas. Si algún intruso viera a una mujer revocándose, pues pagarían y asumirían que era la mora. Total. Mujer pública era. Ya al Príncipe le habían advertido y el Ingles creyó haberlo escuchado. Quien llegara primero haría la cúpula ducal. Ambas mujeres con una sonrisa cómplice se despidieron y la mora vestida de condesa volvió grupas y galopó, cuando 2 precisas flechas la alcanzaron en el pecho. Tamara escucho el grito y su rostro se demudo, cuando vio caer al suelo a la bella mujer.

Tamara no perdió tiempo y comenzó a dar gritos pidiendo ayuda, mientras horrorizadas arrodillo y abarco a Mahasin.

 

                                         Cap. Final.

Horas después una triste y sombría caravana arribo al palacio. Un Cadáver. La hija del comendador de los creyentes. Bella hasta en la muerte. Igor no dijo nada. La beso en la boca y según su costumbre se arrodillo junto al cadáver, con una mano tomada y no la soltó hasta el momento en que se la llevaron. Cuando la llevaban tiernamente en sus fríos labios la beso. Seria enterrada en suelo sagrado. Más allá de Córdoba, y lejos de Viena.

Faisal cerró sus ojos. Sus deseos habían traído la muerte de su hermana. Así no fue lo planificado por su padre. El asesino fallo. Pero sería encontrado. Sin pensar mucho, sabia, quien siempre en años había planificado, obrado y fallado los intentos de asesinar a Tamara. Una vez más fallo. Y si era inocente. No importaban. Igual en gran duelo de casi toda la tierra se vengaría. Alguien debía pagar.

3 días duraron los funerales. Y la gran caravana a tambor batiente y con banderas negras se marchó-.

Fueron revisadas las posadas. Ahorcados los ladrones y quienes no quisieron hablar. Se escucharon las convesacione.Los viajeros fueron ejecutados sin ninguna piedad. Se supo que una marejada del gran dueño de todo arraso con ciudades y pueblos. Acuchillado el rey, y el príncipe de Tánger, de Florencia. De Venecia y Ankaea.El de Constantinopla sitio tuvo que aguantar.

--¿Cuánto te pagaron?—pregunto la duquesa, sentándose al borde de la cama, donde el inglés descansaba.

--Creía que venias con mejores intenciones d—respondió el hombre acomodándose para contar a la gran señora—Nada. Lo hice por la fama. Por pasar a la posteridad.

--Se pasa a la posteridad cuando se tiene éxito, no cuando se falla y por tan amplio error—contesto la joven recibiendo de un soldado una copa y un récipe con un polvo blanco.

--Pensé que te gustaba. Tonta de mí. No atraigo a los hombres—dijo la joven preparando la poción.

--Matémonos los dos. Yo estoy muerto desde el día que mi esposa murió. Tú también muerta n vida estas. He visto la sombra de tu madre n el pasillo pasar.

--Espera a un infiel. Una bodas ha de celebrar—dijo la joven terminado de preparar la poción venenosa y entregándole la copa al inglés. Este la tomo y la miro.

--Por supuesto que me gustas. Y Mucho. La lucha fue honesta. Pero creo que el infiel tiene más pasión.

--Te prometo que te recordaran. ¿Cómo pudiste equivocarte así?.

--Te cambiaste de ropa muy rápido. Igual Pensaba matarlas a las dos—dijo el hombre bebiendo la copa y secando sus labios con fino pañuelo, se recostó en la cama. Le lanzó un beso con sus dedos. Tamara se levantó y en silencio quedó mirándolo. El hombre tosió y luego murió.

 

                                   I

El emir fue asediado, sus hijos despedazados, sus tierras asoladas y su ganado dispersado. Faisal llego junto a su padre y exculpó a Tamara del crimen. Prefirió ir al Hindustan. Princesas bellas y ardientes eran unas presas más fáciles de cazar.

El emir se vio obligado a huir. Por eso un famélico y pobre monje un día a las puertas del castillo condal. En el pleno estío de agosto. Y ante la condesa se presentó.

El hombre se quitó la capucha y ante la joven se mostró. Esta silenciosamente de su silla se incorporó. Nunca lo había visto. Pero de inmediato lo reconoció.

--Ha sido una vuelta muy grande. De alguna manera entiendo que debo cerrar el círculo.

 

--De verdad te pareces a tu madre. Se parecían igualmente e el color del pelo y en el frio cortante de su mirada.

--Creo que esta vez fuiste demasiado lejos. El comendador de los creyentes no te va a perdonar.

--Ya me lo quitó todo. Su castigo es dejarme vivo. No tengo tierras. Y no tengo hijos—dijo el hombre sin ninguna ironía.

Ella no contestó, se limitó a invitarlo al comedor para almorzar .El hombre se negó con un gesto.

--Todo comenzó con un error. He decidido que hoy todo debe terminar.—contestó el emir.

--No he de tenerte lastima. Todo lo hiciste con absoluta certeza de tus actos—dijo la joven deteniéndose.

--Por eso libremente escojo el final. –El emir comenzó a caminar, seguido por su hija—Se el camino.

Llegaron al cuarto. El hombre abrió la puerta. Era un sencillo claustro. Limpio y austero. Entraron ambos en silencio.

--Vete. No quiero tu compañía. No sé cómo será. Nunca te quise., No quiero tu compasión.—le dijo el emir, haciéndole un fastidiado gesto con la mano a la joven para que se marchara..

Tamara sintió sus ojos llenarse de lágrimas. Inspiro fuerte y se marchó. Sintió detrás de ella como la puerta se cerró.

--Déjenme sola—dijo a todos con fría y cortante voz—

Justina paso frente a su hija. Sin mirarla. Con paso firme se perdió en la oscuridad del largo pasadizo.

 

                                                   IV

Ibrahim fue enterrado al pie del viejo olivo. No cerca de Justina. Quien junto a su abuelo estaban bajo el altar de la capilla condal.

 

Igor se despojó de su horrorosa barba roja y un rostro viril y atractivo mostró.

Como había prometido un día. Desnudo a la habitación de la condesa llegó.

Ella se encontraba leyendo un libro, alumbrada por una pequeña lámpara.

Besos de fuego se dieron. Y la condesa a pesar de su fragilidad fue empalada sin piedad y su hambrienta ansiedad fue saciada, dejando en la mañana a Igor casi destruido por la hambrienta ferocidad de la niña.

Por eso, meses después una preciosa y robusta pelirroja nació.

Al duque le fue enseñada su hija  e hizo.

--yip, hip, york.

Y así, mientras feliz corría detrás de los gorriones, uno a uno sus hijos conoció.

Hasta que un día, cuando ya tenía unos 38 años, tendido, viendo el cielo de la mañana, sonriente lo encontraron. Ese día no hizo hip, yip, yol.

Sus triste esposa también lo enterro.Con todos los honores la ceremonia realizo. Dicen que sus lágrimas fueron valederas. Quizás sí. Quizás no. Sus hijos bellos crecieron y su ferocidad en amar nunca amaino. A lo mejor se enamoraron. Misterios tiene la vida. Justina no apareció más. Su venganza tomó...