17:20 horas

 

—Tal vez no sea lo más acertado —advirtió él.

—Lo tengo decidido —respondió Manuela con determinación a Andrés, su marido.

—Quizá se trate de una crisis sin importancia, algo comprensible en cualquier matrimonio.

—No digas tonterías, ya hemos hablado de ello. Imma me lo confirmó.

—¿Imma?

—La médica de familia del centro de asistencia. Ella intuye también que podría haber malos tratos —dijo con el pomo de la puerta en la mano—. Llevo demasiado tiempo sospechándolo. Lucía no dará el paso, por eso debo hacerlo yo. Además, ya no puedo echarme atrás. Lo he denunciado por teléfono y ahora solo esperan que comparezca para ratificar la denuncia.

—Creo que te equivocas. No deberías entrometerte.

Se oyó el cierre de la puerta como respuesta.

El hombre negó con la cabeza, mientras se retrepaba en el butacón, ante el televisor para disfrutar del partido de Champions League que iba a comenzar en unos minutos.

Ella, con determinación, ya se dirigía a la comisaría de Les Corts.