Un hijo visto de forma ambivalente: Dionisos
Dionisos tiene su propia categoría, como único olímpico de madre mortal, el único que fue alimentado o gestado por Zeus y que también lo engendró. Cuando Dionisos todavía era un feto demasiado pequeño como para sobrevivir, Zeus se lo cosió dentro de su muslo, que sirvió de incubadora o de segundo útero hasta que creció lo suficiente como para nacer sin problemas.
Dionisos fue el único dios que prefirió estar con las mujeres, y las mujeres fueron los personajes principales en su mitología. Dionisos sacó a su madre del mundo subterráneo y la llevó al Olimpo, donde pudo ocupar un puesto de honor. Conoció a Ariadna, tras haber sido abandonada, se casó con ella y fue un fiel esposo olímpico.
Dionisos, como último dios en unirse al panteón olímpico, fue el hijo que cambió a Zeus y de ser un padre distante lo convirtió en un padre protector. Dionisos es visto de una forma ambivalente: los hombres de poder reaccionan ante Dionisos como si fuera una influencia extraña que no se debe infiltrar en su cultura o en sus psiques, mientras que las mujeres y el aspecto femenino de los hombres es probable que acojan su influjo. Los hombres que son como este dios se dan cuenta de que los demás reaccionan con ellos con una gran ambivalencia emocional (rara vez con indiferencia).