Madres sin poder en las familias patriarcales

Todos los dioses del Olimpo, incluido Zeus, tenían madres que carecían de poder y que estaban subordinadas a un padre poderoso y a menudo agresivo, y la mayoría tuvieron esposas a las que dominaron. Las mujeres —tanto diosas como mortales, salvo raras excepciones— temían atrozmente sus relaciones con los dioses. Y si las mujeres y las madres están desvalorizadas, carecen de poder y son incapaces de proteger a sus hijos (e hijas), sus hijos se sienten traicionados por ellas. Puesto que la madre que les da a luz es la proveedora, la nodriza, ella supone la primera experiencia del mundo para un recién nacido y en un principio eso supone poder. El hecho de que ella después no pueda protegerle, le abandone o le anteponga a otra persona, supone una traición y un rechazo para el bebé, que éste dirigirá en su contra o contra cualquier mujer de la que alguna vez pueda depender emocionalmente. Como hombre adulto, puede descargar contra otras mujeres la ira impotente que sintió de pequeño hacia su propia madre. Esta cadena de acontecimientos ayuda a explicar uno de los orígenes de la hostilidad hacia las mujeres en las culturas patriarcales, donde éstas gozan de relativamente poco poder.

Para complicar aún más las cosas, cuando las mujeres son oprimidas por hombres poderosos, por sus padres, esposos o hermanos, o bien por una cultura que las limita sólo por el hecho de ser mujeres, algunas de ellas proyectarán su resentimiento (a menudo inconscientemente) sobre los hombres que no tienen poder —sus hijos pequeños— especialmente cuando el niño empieza a emular a su padre o a expresar su propia capacidad innata de decisión y su espíritu alborotador. Esto puede manifestarse como un maltrato o rechazo directo, o bien a través del sarcasmo y la humillación. Las hermanas que sienten el peso de un trato injusto también pueden castigar a sus hermanos de un modo similar, mientras éstos sean pequeños o lo bastante jóvenes. Esta reacción en cadena es otra fuente de hostilidad hacia las mujeres que albergan muchos hombres, originada en la infancia y que descargan sobre las mujeres cuando son grandes y poderosos.