“Las pensiones públicas son vitalicias”
“Vitalicia” es otra de esas palabras que se utilizan con un sentido engañoso.
“Vitalicia” es una palabra positiva, porque es bueno que algo sea “para toda la vida”.
Por eso asociar la palabra “vitalicia” a las pensiones públicas da una imagen positiva y de confianza.
Pero, ¿sería bueno que las casas fueran vitalicias? ¿y sería bueno que los ahorros fueran vitalicios?
Si las casas fueran vitalicias, el día que murieran las personas que las compraron, desaparecerían, y los hijos, hermanos, cónyuge, nietos, etc que estuvieran viviendo en esas casas se quedarían en la calle.
Y si los ahorros fueran vitalicios, igualmente desaparecerían el día que la persona que los reunió falleciera.
Por eso, en casos como este, es muy negativo que las cosas sean “vitalicias”, por muchas connotaciones positivas que tenga la palabra como concepto general, ya que en este caso “vitalicio” significa realmente que el Estado del “Bienestar” roba la herencia a los herederos.