El dinero de las pensiones no genera riqueza porque no se invierte, y eso es nefasto para toda la población
Este punto ya lo vimos antes, es la riqueza que NO se genera al NO invertir el dinero que se quita a los ciudadanos con las cotizaciones sociales, pero ahora lo vamos a ver con más detalle.
Una de las cosas que las empresas necesitan para crearse, en primer lugar, y para crecer y crear riqueza y puestos de trabajo posteriormente, es dinero. Ese dinero puede aportarse unas veces como capital (comprando acciones, y convirtiéndose en dueño de una parte de la empresa) y otras veces como préstamo (comprando bonos, pagarés, etc).
Si el dinero que fluye hacia las empresas aumenta (de forma sana, mediante ahorro, no mediante la impresión de dinero por parte de los políticos, lógicamente), las empresas crecen más rápidamente, aumentando la cantidad de riqueza existente, el número de puestos de trabajo, el sueldo medio, etc.
Y si el dinero que fluye hacia las empresas disminuye, las empresas crecen más lento de lo que podrían hacerlo, o incluso pueden verse obligadas a cerrar algunos de sus negocios o divisiones, o a cerrar la empresa entera. Eso hace que se reduzca la cantidad de riqueza existente, el número de puestos de trabajo, el sueldo medio, etc.
Si el dinero que “los primeros” metieron en el sistema público de pensiones hubiera sido invertido, el flujo de dinero hacia las empresas habría aumentado enormemente, y eso habría influido de forma muy importante en el nivel de riqueza que se habría creado todos y cada uno de los años que han transcurrido desde que se implantaron estos nefastos sistemas de pensiones públicos.
Es imposible saber ahora el número exacto de empresas que NO se han creado durante todas estas décadas porque todo ese dinero NO se invirtió. Tampoco podemos saber cuánta riqueza ha dejado de crearse, ni cuántos puestos de trabajo NO se han creado, ni cuánto NO ha subido el sueldo medio de los trabajadores, etc. Pero aunque sea imposible llegar a saber las cifras exactas, intuitivamente es fácil ver que el daño que se ha hecho a la población con este descomunal proceso de destrucción de riqueza ha sido inmenso, y ha afectado a todas las capas de la población, especialmente a las de menor poder adquisitivo.
La ingente cantidad de riqueza que estas estafas piramidales han impedido crear durante décadas y décadas no la podemos recuperar ya. Pero sí podemos evitar que este proceso de destrucción de riqueza continúe, y conseguir que se empiece a invertir el dinero de las nuevas aportaciones de los ciudadanos para la jubilación.
En la actualidad, casi todo el mundo tiene la sensación de que gana poco dinero en relación al esfuerzo que realiza trabajando, y generalmente creo que es así. Esto se debe a los impuestos, que se llevan la mayor parte de la riqueza que generan los ciudadanos, y a la riqueza que NO existe porque el sistema de pensiones públicas ha impedido que se cree durante décadas y décadas. Por eso la mayor parte de la gente tiene la sensación de que vive con escasez, y de que su esfuerzo diario no se ve recompensado.
Si nos pasamos el día sacando agua de un pozo pero la echamos en cubos con agujeros, habremos trabajado mucho, pero apenas tendremos agua al final del día. Igualmente, si nos pasamos la vida trabajando y ahorrando, pero el que “gestiona” nuestros ahorros lo que hace es dilapidarlos en lugar de invertirlos, nos habremos matado a trabajar, pero apenas tendremos dinero con el que vivir cuando dejemos de trabajar.