MI CANCION
¡Ya habéis oído la historia de aquel joven que nació entre cañaverales. Que creció en el amor de un buen padre. Que padeció las envidias y fue torturado, desterrado y dado por muerto. A quien le arrebataron la juventud, la honra y el amor. Que encontró en la guerra de las fronteras nombre, valor y amigos. Que pudo devolver de la muerte en vida a su amada y restaurar el nombre de su Casa. Que hizo justicia en su venganza cuando ésta clamaba sangre..Que hoy ama, vive y sirve a su Rey, Fernando el Tercero, y al Príncipe de las Españas, Alfonso el decimo, al que todos llaman El Sabio…! –gritó el Juglar entre las buenas gentes de Toro que se habían acercado hasta la escalinata de Santa María la Mayor para ver al nuevo Justicia del Rey en todos los reinos y que resultó ser un cantor…
¡Este soy yo, Pedro de Montanchez y Tagarabona!
–prosiguió- y ésta, mi última canción ¡Escuchad, amigos a este
humilde Juglar!
¡¡Escuchad hombres y mujeres!!
¡¡ niños, jóvenes y ancianos!!
¡¡nobles, soldados, mercaderes!!
¡¡hembras de vino y placeres,
damas, artistas y enanos!!.
¡¡Oíd la historia, cortesanos!!
¡¡perfidias y mentiras se acarician,
victimas, ladrones y tiranos,
reyes, curas y villanos,
hambre, dolor y codicia!!
¡¡Y al fin llega la Justicia!!
¡¡Y en el fiel de su balanza,
un plato pesa la avaricia
y otro inclina su malicia
sobre el plato de Venganza!!
¡¡Mas no es historia de matanzas,
aunque si de pecadores,
de envidias que son fianza
de un mundo sin esperanza
donde juegan los amores!!
¡¡Poned oído y oidores!!
¡¡al fin y al cabo es el rey,
de vasallos y señores,
el guardián de los valores,
de los Fueros, y la Ley!!
No hubo más justa sentencia
ni venganza más humana;
ni más contada pendencia
que por justicia se llama;
que la dictada en presencia
de aquel que ante Dios reclama.
…/…