Agradecimientos
A mi mujer y a mis hijos,
por este camino andado al que llamamos vida…
A mi “prima” Chari Jiménez, por sus muchas horas de lectura, de valoraciones y de aportaciones a los personajes. Su insistencia hizo que acabara esta novela.
A mi buen amigo Armando, que ha sido capaz de llevar este proyecto hasta los ojos de todos.
A Pepito Blanco.