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Insight nº 5: cuestione activamente sus creencias irracionales

Así que ya está empezando a ser consciente de sus creencias irracionales; especialmente de sus debo y tengo dogmáticos. ¡Fantástico!

Pero no se hará mucho bien, ni hará que desaparezca su sufrimiento neurótico, a menos que cuestione activa y enérgicamente sus Ib.

Entenderlas no es suficiente; el hecho de entender cómo conducir un coche no le convertirá en un buen conductor. ¿Qué va a hacer respecto al hecho de conocer los ABC de la TREC y respecto a las creencias irracionales con las que mantiene su malestar?

Ahora mismo, tengo como mínimo veinte o más clientes que son muy conscientes de sus Ibs pero que están haciendo poco para cuestionarlas. Irene lleva cuatro meses asistiendo a uno de mis grupos de terapia y suele ayudar a otros miembros señalando sus irracionalidades y demostrándoles vigorosamente que no hay ninguna razón por la que tengan que tener una buena relación o casarse. Pero ella piensa esto porque se está acercando a los 35 y nunca ha tenido una relación a largo plazo; sin duda tiene que casarse dentro de poco.

Irene va diciéndole al grupo: «Creo que me gustaría casarme, pero no es que tenga que hacerlo necesariamente». Y después pasa secretamente a: «Pero ¡en realidad debo hacerlo!». Y raramente desafía y desbarata su propio debo, así que sigue sintiendo mucha ansiedad.

Frank, otro miembro del grupo de terapia de Irene, le enseña a Irene los debo que utiliza, pero sólo intenta darle soluciones prácticas a su necesidad de casarse rápidamente —como sugerirle buenos lugares para encontrar hombres adecuados—. En su propio caso, hace la misma cosa: sólo busca «buenas» formas de discutir con su detestable jefe en lugar de dejar de exigir que no sea detestable.

Josie, un tercer miembro de este grupo, sigue insistiendo en que como Irene se está haciendo mayor y como adora los niños, realmente debería encontrar un marido rápidamente. Ni que decir tiene que Josie apenas se ayuda a sí misma a abandonar sus propias imposiciones —que su hija y su marido tienen que ser cariñosos y buenos con ella— y no está ayudando a Irene en absoluto.

La TREC incluye el insight nº 5; lo menos que puede hacer es reconocer que sus debo irracionales le perturban. Pero el solo hecho de reconocer que tiene estos debo no hará que desaparezcan. Combátalos de las muchas maneras que la TREC le proporciona, pero sobre todo debátalos y cuestiónelos activamente.

Cuando usted es irracional, va en contra de la razón (lo sensato) y se resiste a aceptar la realidad (las cosas tal y como son). La ciencia le enseña a utilizar la razón, la lógica y los hechos, para combatir su pensamiento irracional. Plantea preguntas escépticas:

  • «¿Dónde está la prueba de que deba tener éxito?».
  • «¿Por qué la gente tiene que tratarme con justicia?»
  • «¿Dónde está escrito que mi vida tenga que estar libre de complicaciones?»

Si utiliza el cuestionamiento y la refutación científica, puede responder de esta manera:

  • «No hay ninguna evidencia de que deba tener éxito, aunque la verdad es que preferiría que fuera así».
  • «Las personas no tienen necesariamente que tratarme con justicia, ¡aunque sería estupendo que lo hicieran!»
  • «Mi vida no tiene necesariamente que estar libre de problemas importantes y es probable que nunca lo esté. Pero ¡a pesar de esto, sigo pudiendo disfrutar de ella! Y ¡hasta puedo aprender y sacar partido de los problemas!»

¿Es la TREC un método de autoterapia especializado en debatir y persuadir? Lo es. ¡De verdad! La TREC sostiene que cuestionar, cuestionar y cuestionar las creencias irracionales es una de las formas más importantes de superar sus problemas emocionales.

Volvamos a los ABC de la TREC y pasemos a D, debatir. ¿Cómo haría un cuestionamiento si tuviera el problema que presenté en el capítulo 5? Veamos.

G (su objetivo): quiere conseguir un buen trabajo.

A (su acontecimiento activador): hace mal una entrevista y no consigue el trabajo que desea.

Rb (sus creencias racionales): «¡No me gusta nada no haber conseguido este trabajo! ¡Qué frustrante! ¡Qué mal! ¿Cómo puedo intentar hacerlo mejor la próxima vez?».

Ib (sus creencias irracionales): «Pase lo que pase, ¡tengo que conseguir gustarle a este entrevistador y conseguir que me dé este trabajo! Si no lo hace, ¡será horrible! ¡No podré soportarlo! ¡Si fracaso, eso demostrará que soy un incompetente que nunca será capaz de lograr y mantener un buen puesto!».

C (consecuencia de mantener sus creencias irracionales): se siente deprimido y despreciable. Evita presentarse a otras entrevistas.

Ahora que hemos descrito los ABC en referencia a su objetivo de conseguir un buen trabajo, pasemos a D; a debatir científicamente sus creencias irracionales (Ib):

Ib: «Pase lo que pase, debo conseguir gustarle a este entrevistador y que me dé este trabajo».

D (cuestionamiento): «¿Por qué tengo que conseguir gustarle a este entrevistador? ¿Dónde está la evidencia de que tenga que darme este trabajo?».

E (nueva fdosofía eficaz): «No hay ninguna razón por la que tenga necesariamente que conseguir gustarle a este entrevistador, aunque hay varias razones por las que esto sería preferible. No hay ninguna evidencia de que tenga que darme este trabajo. Si hubiera una ley del universo que dijera que tiene que dármelo, obviamente lo haría. Pero esta ley no existe. ¡Es una pena!».

Ib: «Si no consigo este trabajo, como debo hacer, no podré soportarlo».

D (cuestionamiento): «No puedo demostrar que no vaya a poder soportarlo».

E (nueva filosofía eficaz): «No puedo demostrarlo porque obviamente puedo soportarlo. En primer lugar, es muy difícil que me muera si pierdo este trabajo. En segundo lugar, si realmente no pudiera soportarlo, no podría ser feliz en absoluto sin este trabajo. Pero es evidente que puedo ser feliz de muchas formas, incluso aunque nunca consiga un trabajo tan bueno como éste».

Ib: «El hecho de haber perdido este trabajo demuestra que soy un incompetente que nunca será capaz de conseguir y mantener un buen puesto».

D (cuestionamiento): «¿Dónde está escrito eso?»,

E (nueva filosofía eficaz): «¡Sólo en mi cabeza loca! La pérdida de este trabajo es posible que no demuestre en absoluto que soy un incompetente, sino sólo que no le gustaba a este entrevistador en particular. Y aún en el caso de que me haya comportado como un incompetente en la entrevista, esto sólo querría decir que soy una persona que actuó mal esta vez y no una persona completamente incompetente. Aunque me comportara muchas veces como un incompetente en las entrevistas, esto tampoco demostraría que nunca voy a ser capaz de conseguir y mantener un buen puesto. ¡Así que lo mejor sería que volviera a empezar a buscar!».

Si sigue cuestionando de una manera activa y vigorosa sus creencias irracionales —en el punto D de la TREC— las desafiará científicamente hasta que demuestre que son equivocadas y las abandone. Y de esta manera cambiará C; en este caso, su depresión y minusvaloración. Si sigue cuestionando sus Ibs con todas sus fuerzas, sus consecuencias desviadas raramente volverán a aparecer.

Al abandonar sus sentimientos inapropiados de depresión y amargura, también será capaz de cambiar su conducta y podrá muy fácilmente seguir haciendo más entrevistas y seguir buscando un trabajo.

Volviendo a Irene, el miembro de mi grupo de terapia que mencioné anteriormente, ella finalmente aceptó que, por un lado, se estaba diciendo a sí misma: «No tengo que casarme», pero, por otro lado, se estaba convenciendo a sí misma aún con más fuerza: «Pero realmente debo hacerlo». Ella y los otros miembros del grupo siguieron entonces cuestionando vigorosamente su debo irracional hasta que finalmente llegó a —y realmente creyó— lo esencial: «En realidad es altamente deseable que me case. Pero si nunca encuentro un compañero adecuado, aún sigo pudiendo ser una persona feliz. ¡Puedo! ¡Y lo haré! ¡Pase lo que pase!».

Semanas después de haber aceptado esta nueva filosofía racional eficaz (E), el pánico de Irene se desvaneció, aunque sus fuertes deseos y objetivos de casarse seguían ahí. Entonces estaba apropiadamente decepcionada pero no deprimida por estar soltera.

Frank, haciendo hasta cierto punto un cuestionamiento activo, pero no tanto como el de Irene, abandonó parcialmente la creencia irracional de que su jefe no tenía que actuar de manera detestable, pero volvía a ella de tanto en tanto. Josie rechazó al principio abandonar la exigencia de que su hija y su marido tuvieran que ser cariñosos y justos con ella. Pero cuando vio cómo Irene superaba el pánico que le provocaba la idea de quedarse soltera, fue capaz de aceptar, aunque no le gustara, que su familia se preocupara tan poco por ella. Como señaló al grupo: «Maldita sea, simplemente son como son. Y yo no los hice así. Tienen su propio talento para ser fríos y poco cariñosos. ¡Por qué no iban a tener que comportarse mal, cuando obviamente lo hacen!». Al creer y sentir esto, Josie se obsesionó menos con su familia y se dedicó más al arte chino, ¡que raramente la trataba injustamente!