Sátira social donde se ridiculiza el valor que la sociedad otorga a la virtuosa honradez.
Cuento de tono humorístico que, presentando una trama de ambición y desengaño, aprovecha la ocasión para incluir ciertas pullas a la sociedad del momento.
Cuento rebosante de humor negro que, a medio camino entre la sátira y la parodia, ofrece una historia de amistad y venganza.
En Kenwood Manor, una gran mansión en medio de la campiña inglesa, los Whirlpool dan una gran fiesta con invitados de diferentes procedencias. Entre ellos, un investigador privado, al que encargan un difícil e inesperado cometido: desentrañar quién es el heredero de la familia. En sus pesquisas pronto sabrá que no lo tiene fácil, pues descubre algunas aficiones secretas de los aristócratas ingleses, y que por la casa pululan más personajes excéntricos de los que esperaba: desde el abuelo enloquecido que se declara inocente de un supuesto crimen, hasta chicas y pretendientes cazadotes, así como un impertérrito mayordomo, Harrods, que no le quita ojo, digno heredero del mítico Jeeves de P. G. Wodehouse.Un divertidísimo vodevil que parodia las novelas inglesas de ambiente exclusivo y misterio.
Ricardo Marco, subdirector de unos grandes almacenes, disfruta de un alto nivel de vida, pero desde hace un tiempo siente que ha renunciado a demasiadas cosas para conseguirlo y cada vez se reconoce menos en las personas de su entorno. Ese malestar se acentúa cuando recibe el comunicado de su prejubilación, y cuando su mujer, directora de una revista de decoración, se empeña en que compren sobre plano una lujosa residencia en las afueras, cuyo interior se encargará de diseñar personalmente. Cuando un día Ricardo se adentre en el mercadillo que se instala todas las semanas cerca de sus oficinas para reclamar una venta ilegal de algunas prendas, se topará con una enigmática y hermosa joven que regenta uno de los tenderetes junto a su familia. Ricardo volverá repetidamente por allí para averiguar quiénes son los que la rodean, sin sospechar que en ese mundo y entre esos tipos pintorescos tal vez encuentre un inesperado refugio, una tabla de salvación.
Es la historia de una convalecencia en la que Celia intentará rehabilitarse, volver a la normalidad después del ictus, del largo tiempo en coma y del despertar con una amnesia profunda y selectiva. También es la historia de un redescubrimiento, el de su entorno y sus hábitos, a partir del cual puede reconstruir el mundo en que ha vivido, saber quiénes son los que la rodean y, en definitiva, descubrir quién fue ella, porque ahora, definitivamente, ya es otra. Periodista, divorciada, con dos hijos, una nieta, un perro fiel y una asistenta centroamericana, Celia tiene leves recuerdos plácidos, pero en lugar de nubarrones en su vida no encuentra sino vacíos. Y con la apremiante necesidad de reconstruir su biografía y de encontrar la contraseña con la que abrir sus escritos, Celia viajará con su hija a su casa en la playa, a Zaragoza, a París, donde sabe que fue feliz.Un relato de emoción contenida sobre el olvido, las experiencias formativas y la importancia de quienes nos rodean para definirnos.
Por más que le recomienden tomarse las cosas con calma, y que su mujer, naturista convencida, quiera inculcarle los hábitos de una aburrida vida sana, Luis no gana para sobresaltos. Su primera mujer, Carmen, se ha casado con su primo Óscar, un arribista que no sólo se ha quedado con ella sino también con el puesto al que aspiraba Luis en la empresa de energía eólica para la que trabaja.
La historia del siglo XX ha sido escrita por las fuerzas que han detentado y detentan el poder, tergiversándola en su propio beneficio. Este libro es el primer paso hacia una nueva concepción de la historia de Europa en el siglo XX. Este no es un libro en defensa de Alemania. Es un libro en defensa de la verdad. Tampoco es un libro «antisemita» sea lo que fuere lo que se intente evocar con esa palabra equívoca. Es una denuncia, ya formulada antes por otras personas fuera de España, y muy pocas y muy parcialmente en España, contra ciertos individuos y ciertas fuerzas. Si la abrumadora mayoría de los individuos sirviendo a tales fuerzas resultan pertenecer a un grupo racial determinado, ello no es culpa del autor, sino de la naturaleza de las actividades de tales individuos. El Autor tiene plena conciencia de que muchas de las aseveraciones contenidas en este libro sorprenderán al lector. Pero, como puede comprobarse en la referenciación y bibliografía de esta obra, se ha procurado siempre, buscar la prueba de parte contraria, o, al menos, el testimonio de personas absolutamente neutrales en relación a cada caso o situación planteados. Algunas personas gustan de pensar, en «¡el confort intelectual antes que nada!», que las guerras, revoluciones y catástrofes que continuamente se producen en este Planeta feliz no son más que accidentes, sin autores que los produzcan, ni Fuerzas que los canalicen... En este libro se sostiene una opinión contraria; una opinión basada en el principio de causalidad. Y además, basada en hechos y en citas procedentes del campo «liberal», no en teorías ni en frases entresacadas de discursos de Hitler, de Mussolini... Las conclusiones del Autor serán consideradas como contrarias al Viento de la Historia y, desde luego, como opuestas a la Coexistencia y a la Paz... ¡Como si fuera posible la Paz sin la Justicia!
Los tribunales de los procesos de Nuremberg afirmaron que se habían erigido en jueces porque ellos representaban la Civilización y el Derecho. Este es el sofisma oficial, pues consiste en adoptar como base axiomática, lo que se halla, precisamente, en discusión. Los vencedores desplazaron a sus más doctos juristas, heraldos de su propaganda, para sostener, impávidos, este razonamiento: «Durante seis años de guerra ideológica y otros seis años de guerra real, nuestra radio y nuestros periódicos han repetido que sois unos bárbaros; habéis sido vencidos, luego sois unos bárbaros». Esa es la verdad creada por los que gustan en autodenominarse demócratas, la que canaliza la persecución judicial de los heterodoxos hasta el día de hoy. Y no obstante debe haber otra realidad. Hay otra realidad. Y es que frente a los crímenes, reales o inventados, exagerados en progresión geométrica las más de las veces, de los vencidos, existen los crímenes de los «buenos». Este libro abarca los crímenes cometidos por los «buenos» en el periodo que se inicia en 1933 hasta cincuenta años después. Los «buenos» son, evidentemente, los que como tal son presentados en este lapso de tiempo por prensa, radio y televisión. Los crímenes de los «malos» ya han sido exhaustivamente relatados, fotografiados, disecados, expuestos, retocados, exhibidos y, sobre todo, exagerados, cuando no puramente inventados. El conocido autor revisionista J. Bochaca, de pluma amena e inteligencia brillante, analiza la verdadera historia de nuestra época y los crímenes de los otros, sobre los que se ha edificado nuestro mundo actual.
Adentrándonos en la novela que nos ocupa, tenemos en el plano de fondo a la “Santa” Inquisición Española en el siglo XVI. Usando un estilo fresco, ameno y sencillo, haciendo gala de una finísima ironía, y destilando un humor elegante e inteligente, nos va descubriendo los motivos de su “nacimiento”, su razón de ser, sus normas, su método, los procesos y las fases de éstos, su alcance, su jerarquía, el convencimiento de sus máximos ejecutores de estar actuando conforme a las reglas y deseos de Dios, las diferentes actitudes de éstos ante la vida, la corrupción de sus esbirros, y el sentimiento, el miedo y el talante provocados por “ella” en el pueblo, el llano y el noble. El tema, apasionante; la exposición, sensata, objetiva y desapasionada; los personajes, bien delimitados en sus personalidades y perfectamente ajustados a sus roles; la prosa, amable y liviana; las referencias históricas, precisas; las citas, atinadas; el humor, justo y fresco; el ritmo, ágil; la trama, interesante; el desenlace, excelente; y, en suma, la novela, absolutamente recomendable.
Diomedes, exquiriente en la Roma de César, es llamado por la princesa Iridia al Bósforo Cimerio para investigar la misteriosa muerte de su único hermano, heredero al trono. El príncipe Polemón ha sido abatido por un rayo aparentemente divino. El investigador romano viaja a Tanais, la capital del lejano país, atraído por la generosa recompensa ofrecida por la princesa, su propio peso en oro, y antes de emprender el caso consigue la liberación de la cémpsica Baiasca que ha sido esclavizada. Amparado por su falsa identidad, Diomedes investiga el templo y sus entornos hasta descubrir un silencioso comercio con un polvillo negro de sabor salado y abrasivo. Ambientada con humor e ingenio en la época de mayor esplendor del imperio romano, La lágrima de Atenea ofrece la historia de un detective muy poco clásico perdido en un tiempo que sí lo es…
Víctor Val-Gilbert, heredero de una familia de terratenientes en el pueblo valenciano de Benimarells, fue dado por desaparecido en el desastre de Annual. Allí mató al hijo de un jeque, que lo ha retenido como prisionero durante veinte años en el desierto. Cuando regrese en 1943 con la voluntad de reincorporarse a la vida de l pueblo en plenas secuelas de la Guerra Civil Española, cuyos antecedentes y circunstancias ignora totalmente, encontrará, para empezar, que las tres hijas de Soledad, su amor de juventud, tienen la edad de la madre cuando él partió. Sabrá también que su padre, coronel del ejército, fue asesinado por un oficial italiano sin que nunca se investigase el asunto a fondo. Andará por la zona el maquis tratando de resistir en una lucha imposible contra la dictadura, y deberá convivir con una criada de raza negra, protegida de su padre, cuyo misterioso pasado nadie conoce de verdad. El tiempo, detenido para Víctor durante dos décadas, ha cambiado irreversiblemente el mundo que él dejó. Pero no por eso, dejará de precipitarse, a su regreso, el ajuste de cuentas que jamás fue saldado
En la iglesia de una aldea apartada del occidente montañoso de Asturias se descubren los restos de dos hombres que fueron asesinados sesenta años atrás. El hijo de uno de ellos contrata a un investigador privado para esclarecer el crimen. El detective, al que los avatares de su propia existencia han convertido en un escéptico, se adentra poco a poco en una trama apasionante, rescatando de un tiempo escondido las vivencias de unos personajes inolvidables que enlazan la última batalla de la guerra de Cuba con el final del siglo XX. Un misterio, una investigación y un viaje que llevarán al detective por derroteros insospechados hasta descubrir su propio destino y conocer a la mujer que no sólo será el centro del misterio, sino que tendrá todas las respuestas.
Bartrina, con una firme creencia en la revolución y el darwinismo, intuyó que el porvenir de la poesía estaba en la filosofía atrevida y en el humor corrosivo, virtiendo esto en, según José-Carlos Mainer, uno de los libros más atrayentes y originales del siglo XIX español.
Biografía no autorizada de 007
Durante muchos años los Servicios Secretos británicos han hecho creer a todo el planeta que James Bond, agente 007 del MI6, era un personaje de ficción. Su autor, Joaquín Rodríguez Burgos, ha buceado en las fuentes audiovisuales y escritas disponibles para conseguir acabar con esta falsa idea. Esta biografía no autorizada, primera publicada en nuestro país, traza un recorrido completo por la trayectoria vital del espía escocés desde sus orígenes familiares hasta su última aventura conocida e inserta en sus contextos histórico y geoestratégico los avatares de la lucha del agente secreto contra los enemigos de su querido Imperio Británico.
Joe Bennet es el seudónimo del escritor José Luis Benet Sanchís AUNQUE los estampidos de las armas sonaban todavía lejos, el escalofriante silbido de las balas recortaba, peligrosamente a los cinco jinetes fugitivos. ¡Ya se encontraban a tiro de los representantes de la ley. Ellos lo sabían. La persecución podía acabar —¡quizá estaba así escrito!— en una sentencia de muerte y en el epílogo de una soga. Los ahorcarían sin remisión.
Joe Bennet es el seudónimo del escritor José Luis Benet Sanchís. EL nuevo día amaneció esplendoroso. El sol apuntó muy alto en seguida, elevándose por encima de los enhiestos y lejanos picachos de las montañas, para iluminarlo todo con su vivida y cálida luz. Otra vez aparecieron ante los ojos de Sam Ferguson las suaves colinas y el pétreo espectáculo de los cañones que se retorcían bajo sus pies. La noche le había parecido tan breve como un soplo, y de nuevo el resplandor solar, aquel resplandor que incluso llegó a maldecir durante la persecución del día anterior, le despertó dándole en los cerrados párpados. Abe se hallaba ya en pie. Apoyado en una roca plana, miraba a su hermano con rostro tan inexpresivo que no era posible adivinar sus pensamientos. Sam dobló la manta y le llamó.
La aterradora catástrofe ocurrió mucho antes de lo que todos esperaban. En realidad, nadie tenía derecho a sorprenderse, porque el profesor Varis, un neerlandés famoso en el planeta, lo pronosticó con 48 horas de anticipación. Pero era tan irreal lo que aquel terrestre decía, tan fantástico y fuera de lugar, que apenas si se dignaron escucharle sin estallar en burlonas carcajadas. Joe Bennet es el seudónimo de José Luis Benet Sanchís. De origen valenciano, nacido en 1928 publicó más de veinte novelas en la colección Luchadores del Espacio
Mercurio es el planeta más cercano en orden de aproximación al Sol. Después viene Venus, brillante cual estrella de alta magnitud, y en tercer lugar, pero descollando de todos los restantes por la maravillosa representación viva de sus audaces pobladores, aparece la Tierra, el planeta dueño y señor del espacio, el único capaz de regir, conquistar y dominar la infinita vastedad de los espacios siderales. Bill Sanders se sentía enormemente feliz de pertenecer a la Tierra mientras accionaba los mandos subalternos de la poderosa astronave en su rauda evolución hacia la masa oscura y turbia de Júpiter. Había llegado al término de su viaje y comenzaba a imprimir escapes de deceleración en los estabilizadores tangenciales consciente de que esta habitual maniobra completaba la última etapa del vuelo interplanetario.Joe Bennet es el seudónimo de José Luis Benet Sanchís. De origen valenciano, nacido en 1928 publicó más de veinte novelas en la colección Luchadores del Espacio
Muchos han oído hablar de Cosmoville, la maravillosa superciudad creada, puesta en órbita espacial y habitada por el hombre; pero son realmente muy pocos, excepto sus pobladores, los que hasta la fecha han tenido la venturosa ocasión de contemplarla. Ello solo es posible desde Marte, y únicamente en circunstancias favorables, empleando el completísimo cosmo-observatorio que ocupa la tercera parte de Deimos, su luna más lejana.Joe Bennet es el seudónimo de José Luis Benet Sanchís. De origen valenciano, nacido en 1928 publicó más de veinte novelas en la colección Luchadores del Espacio